Y.. va naciendo el pretexto para decir tu nombre en la noche remojada, tierna y húmeda..
Como la flor de grandes ojos abiertos y pétalos palpitantes en la que me envolví en lo más profundo del sueño, para dibujar tu nombre en todos los rincones donde he vivido y viviré.. hasta que me lleve el viento, como semilla, a dar flor a tierras desconocidas y me encarne quizás en la niña que oirá historias en las tardes nuestras.. con el olor a tierra naciendo, urdiendo en sus entrañas la vida verde del trópico lujurioso como yo, como tu.., como las hojas en que nos envolvimos cuando nos arrojaron del paraíso