Cuando nos encontramos en medio de torturosos
problemas, y crisis, que muchas veces no hallamos
de que forma, lidiar con ellas o con ellos, es entonces
cuando aparece en nuestros oìdos y corazones la
voz santa de Dios, haciendonos un llamado, a que
descansemos en èl, y confiemos en sus promesas,
porque èl no puede ponermos màs cargas de las que
podemos soportar.
araceli