Padre celestial, Hoy entiendo que tú tienes un específico camino para mi. Hoy, recuerdo situaciones en los años pasados que yo no entendí. Las veces que quise salvar mi vida y al final la perdí, pero también recuerdo las ocasiones cuando al obedecerte perdí algo de mi vida y al final la recuperé, porque tú me la devolviste para seguir caminando en tus propósitos. Oh Dios, quiero hoy seguir siendo enseñando por ti. Amén.