Pàgina principal  |  Contacte  

Correu electrònic:

Contrasenya:

Inscriviu-vos ara!

Heu oblidat la vostra contrasenya?

♣♣ Postales Manantial de Agua Viva ♣♣
Per molts anys, Alicima !
 
Novetats
  Afegeix-te ara
  Plafó de missatges 
  Galeria d’imatges 
 Arxius i documents 
 Enquestes i Tests 
  Llistat de Participants
 General 
 Postales Biblicas 
 Deja Post.Biblicas 
 FondosByMaritza 
 FondosByFanny 
 
 
  Eines
 
General: UNA IMPOSIBILIDAD (Enviado por Cielo Estrella)
Triar un altre plafó de missatges
Tema anterior  Tema següent
Resposta  Missatge 1 de 1 del tema 
De: sonadora55  (Missatge original) Enviat: 15/02/2010 16:38

Una imposibilidad

Si tú, Señor, tomarás en cuenta los pecados, ¿quién, Señor, sería declarado inocente? (Salmo 130: 3).

EL TERCER FUNDAMENTO DEL EVANGELIO es que el hombre no puede alcanzar la justicia por sí mismo. Muchas veces podemos modificar nuestra conducta, pero cambiar nuestra naturaleza está más allá de nuestras posibilidades. Algunos centran su esperanza en la ingeniería genética, que, según dicen, algún día podría modificar de tal modo el genoma humano que se podrán crear seres humanos perfectos. Mientras llega ese día (algunos creen que ya ha llegado), el evangelio ofrece la única esperanza.
Alcanzar la norma de justicia y santidad que se requiere para estar en la presencia de Dios, es imposible para el ser humano con una naturaleza corrompida por el mal. De acuerdo a la Palabra de Dios, hombres sensibles del pasado se dieron cuenta de eso: Job declaró: «Aunque sé muy bien que esto es cierto, ¿cómo puede un mortal justificarse ante Dios?» (Job 9: 1, 2). « ¿Qué es el hombre para creerse puro, y el nacido de mujer para alegar inocencia? Si Dios no confía ni en sus santos siervos, y ni siquiera considera puros a los cielos, ¡cuánto menos confiará en el hombre, que es vil y corrupto y tiene sed del mal!» (Job 15: 14-16). « ¿Cómo puede el hombre declararse inocente ante Dios? ¿Cómo puede alegar pureza quien ha nacido de mujer? Si a sus ojos no tiene brillo la luna, ni son puras las estrellas, mucho menos el hombre, simple gusano; ¡mucho menos el hombre, miserable lombriz!» (Job 25: 4-6). El profeta Isaías exclamó cuando tuvo una revelación de Dios: « ¡Ay de mí, que estoy perdido! Soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios blasfemos, ¡y no obstante mis ojos han visto al Rey, al Señor Todopoderoso!» (Isa. 6: 5).
Por tener una naturaleza contaminada por el mal, no podemos ser justos, aunque hagamos cosas justas. El profeta Jeremías decía: «¿Puede el etíope cambiar de piel, o el leopardo quitarse sus manchas? ¡Pues tampoco ustedes pueden hacer el bien, acostumbrados como están a hacer el mal!» (Jer. 13: 23). «Aunque te laves con lejía, y te frotes con mucho jabón, ante mí seguirá presente la mancha de tu iniquidad —afirma el Señor omnipotente—» (Jer. 2: 22).

Que Dios te bendiga, oramos por ti!

Febrero, 14 2010



 

 


Primer  Anterior  Sense resposta  Següent   Darrer  

 
©2026 - Gabitos - Tots els drets reservats