Me invade este miedo
que traiciona mis sentidos
paralizando mis estados,
refugiándome en el silencio.
Y robo los instantes
evitando ser visto,
sigiloso paso por ti
y por ellos y por aquellos,
renunciando a las caricias
siendo invisible ante la pasión.
Y sin embargo ante tu mirada
fallo, enloquezco.
Y me arrastro por una caricia torpe,
vulgar y violenta
y aun así te espero,
aun así me haces tanta
pero tanta falta...
Steffano