
Que triste es ver pasar los días y darte cuenta de que realmente nada dura para siempre, y más si el ejemplo que tienes es el de tu propio amor...
Mi tristeza no está sólo en mí, sino en el mundo que me rodea, en el aire que respiro, en la certeza de saber que las cosas nunca cambiarán, que no hay un sitio en el universo donde para mi pueda haber felicidad...

