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AUSENCIA
Que maravilla es tenerte
extender los brazos
y abrazar… abrazos,
y que tus pupilas
puedan verme,
en un laberinto
de silencios
entre los sonidos
de palabras
que acerca mi mente.
Que maravilla es saberte
entre diademas
de obras perfectas
dando lo mejor de ti,
sublime riqueza
humildad serena.
Que maravilla es soñarte
y en esa impropia
que los sueños tienen
soñarte despierto,
saberte sin verte,
y rozar el cielo
por el simple anhelo
de poder quererte.
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