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Cuando se apaga la luz

Te busqué en el rincón de la noche, donde antes brillaba tu voz, pero ahora tu sombra es silencio y mi nombre ya no sabe a vos.
Tu recuerdo golpea despacio, como un viento que viene a llorar, y en mi pecho quedó una pregunta, ¿cómo se vive sin alguien que amar?
Cuando se apaga la luz del querer y el alma no sabe por qué, todo se quiebra en un mismo latir y el corazón no quiere seguir. Si ya no quedan huellas de vos, dime qué hago con este dolor, si tu partida me dejó aquí… perdida en mí.
Fui la lluvia que siempre volvía, fui el suspiro que quiso esperar, pero el frío ocupó tus abrazos y no hubo forma de recuperarte ya.
Tus promesas quedaron vacías, como un cielo sin luna o sin mar, y mis manos, temblando en el aire, se cerraron sin poderte alcanzar.
Cada noche te digo en silencio lo que en vida no quise aceptar, que a veces el amor más profundo es el que duele al dejar de estar.
Si algún día regresan tus pasos, solo el tiempo sabrá qué será… pero hoy guardo pedazos de vida en un adiós que no quiere sanar.
Autora: Marcia Dos Santos

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