La vida es una fiesta
que nos ofrece diferentes ritmos para ser bailados
y sentir así
que todos los momentos buenos o malos
los hemos asumido y gozado.
Hay días en que la melodía
nos lleva a hacer derroche de alegría,
marcar los pasos que damos con energía,
bailando sueltos o agarrados,
sintiéndonos confiados;
contagiando de ritmo,
a todo el que está a nuestro lado.
Muchas veces decimos que la fiesta estuvo mala
porque no supimos o no quisimos bailar,
no pareciera que estamos celebrando la vida,
sino siendo testigos de nuestro propio sepelio,
aunque seamos concientes
de que el corazón nos está latiendo.
No es la fiesta, ni la música,
ni lo que nos brinden en cada lugar,
lo que hará que la pasemos bien o mal…
somos nosotros quien le ponemos
el ánimo que le queramos dar…
por ello simplemente
hay que lanzarnos a la pista y bailar con
alma, vida y corazón,
el ritmo y la canción que
nos regalará la vida hoy.
Kary Rojas