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Socio-Política: Entrevista del presidente sirio Bachar al-Assad
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Respuesta  Mensaje 1 de 4 en el tema 
De: kuki  (Mensaje original) Enviado: 30/12/2014 05:13
Entrevista del presidente sirio Bachar al-Assad a Paris-Match

Paris Match – Señor Presidente, después de 3 años de guerra, ¿cuál es la situación actualmente? ¿Deplora usted no haber manejado las cosas de otra manera al principio, cuando aparecieron los primeros signos de revuelta en marzo de 2011? ¿Se siente usted responsable?

Bachar al-Assad – Desde los primeros días hubo mártires entre los miembros del ejército y de la policía. Por lo tanto, ya en aquel momento estábamos enfrentando el terrorismo. Había manifestaciones pero no eran numerosas. Nuestra única opción era defender al pueblo en contra de los terroristas. No teníamos otra opción. No podemos decir que lo deploramos porque estábamos luchando contra el terrorismo desde los primeros días. Eso no quiere decir que no haya habido errores cometidos en la práctica. Siempre hay errores. Pero, hablemos también francamente: si Qatar no hubiera financiado desde el inicio a esos terroristas, si Turquía no les hubiera aportado apoyo logístico y si Occidente no les hubiera dado apoyo político, las cosas habrían sido diferentes. En Siria había problemas antes de la crisis, lo cual es normal, pero eso no quiere decir que haya que buscarle a lo sucedido un origen anterior.

Paris Match – Durante esta guerra, al ejército de usted se le critica por haber utilizado masivamente la fuerza. ¿Por qué bombardear a los civiles?

Bachar al-Assad – Cuando un terrorista le ataca a usted, ¿cree usted que puede defenderse con diálogo? El ejército recurrió a las armas cuando la otra parte hizo uso de las armas. Nuestro objetivo nunca sería afectar a los civiles. ¿Cómo puede usted resistir durante 4 años matando civiles, o sea a su propio pueblo, y combatir al mismo tiempo a los terroristas y los países hostiles que los apoyan, como los países del Golfo, Turquía y Occidente? Si no estuviésemos defendiendo a nuestro pueblo, seríamos incapaces de resistir. Por consiguiente, no es lógico decir que bombardeamos a los civiles.

Paris Match – Imágenes satelitales de Homs o de Hama muestran barrios arrasados. La ONU, organización de la que su propio país es miembro, habla de 190 000 muertos durante esta guerra. ¿Los habitantes de esos barrios eran todos terroristas?

Bachar al-Assad – Primero que todo, habría que verificar las estadísticas de las Naciones Unidas. ¿Cuáles son sus fuentes? Las cifras que hoy circulan en el mundo, principalmente en los medios de prensa, son exageradas. Son falsas.

Después, las imágenes de destrucción no son sólo de las fotos satelitales sino fotos tomadas en el terreno. Esa destrucción es real. Cuando los terroristas penetran en una región y logran ocuparla, el ejército tiene que liberarla. Y se producen combates. Es por lo tanto normal que haya destrucción. En la mayoría de los casos, cuando los terroristas se instalan los civiles huyen. La verdad es que el mayor número de víctimas en Siria se cuenta entre los partidarios del Estado y no lo contrario. Muchos han resultado muertos en atentados. Cuando usted tiene guerra y terrorismo, desgraciadamente hay víctimas inocentes. Y, por cierto, eso es lo que sucede en todas partes. Pero no se concibe que el Estado apunte contra sus propios ciudadanos.

Paris Match – Tambíen según la ONU, 3 millones de sirios se han refugiado en los países limítrofes, o sea la octava parte de la población siria. ¿Son todos aliados de los terroristas?

Bachar al-Assad – No, no. La mayoría de los que han salido de Siria lo ha hecho por causa del terrorismo. Entre esos refugiados hay algunos que apoyan a los terroristas y otros que apoyan al Estado. Estos últimos han salido del país por razones de seguridad. Gran parte de los refugiados no apoya a nadie.

Paris Match – Desde el punto de vista militar, ¿dispone usted de los medios para ganar la guerra?

Bachar al-Assad – En este momento estamos luchando contra Estados, no sólo contra bandas. Están recibiendo miles de millones de dólares. Han recibido armas de países como Turquía. No se trata de una guerra fácil en el plano militar. Sin embargo, el ejército sirio avanza en muchas regiones. Nadie puede decir aún cuándo terminará esta guerra, ni cómo. Nuestros adversarios pensaban, al principio, que conquistarían los corazones de los sirios. No lo lograron. Perdieron el respaldo de la población local. Eso precisamente es lo que ha permitido el avance del ejército. Tenemos que ver la guerra desde un punto de vista militar, social y político.

Paris Match – Pero ellos no han perdido todavía ya que la mitad del país no está bajo control de usted.

Bachar al-Assad – El ejército sirio no puede estar en todas partes a la vez. Donde no está presente los terroristas aprovechan para cruzar las fronteras e infiltrarse en tal o más cuál zona. Pero cada vez que el ejército decide recuperar una región logra hacerlo. Esto es otro tipo de guerra. Estamos ante terroristas que se infiltran en una ciudad o en una aldea. Así que esta guerra será larga y difícil.

Paris Match – Muchos dicen que la solución es que usted se vaya. ¿Ha pensado usted en la posibilidad de que la salida de usted sea la solución?

Bachar al-Assad – En todos los países del mundo, un jefe de Estado llega al poder a través de un mecanismo constitucional y sale del poder a través de ese mismo mecanismo. Un presidente no puede imponerse ni tampoco puede abandonar el poder dejando el caos. La prueba palpable son los resultados de la política francesa en Libia con la decisión de atacar a Kadhafi. ¿Cuál fue el resultado? Después de su salida se instauró el caos. ¿La solución era la salida de Kadhafi? ¿Mejoró eso la situación? ¿Se convirtió Libia en un país democrático? El Estado es como un barco. El capitán no huye en medio de la tormenta. No abandona el navío. Si los pasajeros tienen que abandonar el barco, el capitán será el último en hacerlo.

Paris Match – Eso quiere decir que el capitán está dispuesto a morir. Usted mencionó a Muammar el-Kadhafi. ¿Tiene usted miedo de morir de la misma manera que Sadam Husein o Kadhafi?

Bachar al-Assad – El capitán no piensa en la muerte, ni tampoco en la vida. En lo que piensa es en salvar el navío. Si naufraga, todo el mundo muere. Así que lo mejor que se puede hacer es hacer todo lo posible por salvar el país. Pero quiero subrayar algo importante. Mi objetivo no es seguir siendo presidente, ni antes, ni durante, ni después de la crisis. Pero, pase lo que pase, nosotros los sirios no aceptaremos jamás que nuestro país se convierta en un juguete en manos de Occidente. Eso es un principio fundamental para nosotros.


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Respuesta  Mensaje 2 de 4 en el tema 
De: kuki Enviado: 30/12/2014 05:14
Paris Match – Hablemos del grupo Estado Islámico. A veces se oye decir que al principio el régimen sirio estimuló el ascenso de los radicales islamistas para dividir la oposición. ¿Qué responde usted a eso?

Bachar al-assad – En primer lugar, en Siria tenemos un Estado, no un régimen. Seamos claros con la terminología. Si suponemos que lo que usted dice es cierto y nosotros apoyamos el Estado Islámico, eso quiere decir que nosotros le pedimos que nos atacaran, que atacaran nuestros aeropuertos militares, que mataran a cientos de nuestros militares, que ocuparan nuestras ciudades y aldeas. ¿Qué lógica tiene eso? ¿Qué ganábamos nosotros con eso?

¿Dividir y debilitar la oposición, dice usted? No necesitábamos hacerlo. Hasta Occidente reconoce que se trataba de una oposición títere. Es el propio Obama quien lo ha dicho. Así que esa hipótesis es falsa. Entonces, ¿dónde está la verdad? En realidad, el Estado Islámico fue creado en Irak en 2006. Que yo sepa no fue Siria quien estaba ocupando Irak sino Estados Unidos. Abu Baker al-Baghdadi no estuvo en las cárceles sirias sino en cárceles estadounidenses. Entonces, ¿quién creó el Estado Islámico? ¿Siria o Estados Unidos?

Paris Match – Los sirios que nosotros hemos visto en Damasco hablan más de las células durmientes yihadistas en Occidente que de la guerra contra el Estado Islámico. ¿No le parece sorprendente?

Bachar al-Assad – El terrorismo es una ideología, no organizaciones ni estructuras. Pero la ideología no conoce fronteras. Hace 20 años, el terrorismo se exportaba desde nuestra región, en particular desde los países del Golfo, como Arabia Saudita. Ahora nos llega de Europa, y sobre todo desde Francia. El mayor contingente de terroristas occidentales que ha venido a Siria es de franceses. Cometen atentados en Francia. En Bélgica atacaron el Museo Judío. El terrorismo en Europa no está durmiendo, se ha despertado.

Paris Match – Los americanos [estadounidenses] son actualmente aliados tácticos contra el Emirato Islámico. ¿Sigue considerando usted sus intervenciones como una violación del territorio sirio?

Bachar al-Assad – Usted ha utilizado la palabra «táctico» y eso es un punto importante. Usted sabe bien que una táctica no tiene ningún sentido sin estrategia, porque no logrará vencer el terrorismo por sí sola. Es una intervención ilegal: en primer lugar porque no ha recibido la aprobación del Consejo de Seguridad [de la ONU] y además porque no ha tenido en cuenta la soberanía de un Estado, que es Siria. La respuesta es «Sí», es una intervención ilegal y, por lo tanto, es una violación de la soberanía nacional.

Paris Match – La AFP reporta que la aviación de usted ha efectuado 2 000 misiones aéreas en menos de 40 días, lo cual es enorme. Cuando los aviones de usted se cruzan con los aviones de ellos, por ejemplo, yendo a bombardear Raqqa, ¿existe un protocolo de no agresión?

Bachar al-Assad – No hay coordinación directa. Nosotros atacamos el terrorismo donde quiera que se encuentre, sin tomar en consideración lo que hace Estados Unidos o la coalición. Usted se sorprendería seguramente si supiera que la cantidad de misiones diarias de la aviación siria para golpear a los terroristas es superior a las de la coalición. Así que, en primer lugar, no hay coordinación. Y además los ataques de la coalición son sólo cosméticos.

Paris Match – Pero esos ataques lo ayudan a usted. La renuncia del secretario americano de Defensa Chuck Hagel se explica en parte porque él pensaba que esos ataques fortalecían al gobierno de usted y las posiciones de ustedes.

Bachar al-Assad – Observe que la pregunta que usted me está haciendo contradice la pregunta en la que se nos acusa de apoyar a Daesh [Acrónimo árabe del Emirato Islámico. Nota de la Red Voltaire.]. Eso quiere decir que nosotros somos enemigos de Daesh.

Paris Match – Lo que dije fue que se dice que, al principio, ustedes apoyaron a Daesh para dividir la oposición.

Bachar al-Assad – No estoy acusándole a usted. Me refiero más bien a quienes piensan eso.

Paris Match – Ahora, una de las consecuencias ha sido esa renuncia [del secretario de Estado estadounidense], desde el punto de vista americano. ¿Estima usted, a pesar de todo, que los ataques de la coalición le ayudan a usted?

Bachar al-Assad – No se puede acabar con el terrorismo mediante golpes aéreos. Son indispensables fuerzas terrestres que conocen la geografía y que actúan al mismo tiempo. Es por esa razón que no hay resultados reales al cabo de 2 meses de campaña de la coalición. Así que no es cierto que los ataques de la coalición nos ayuden. Seguramente nos habrían ayudado si fuesen serios y eficaces. Somos nosotros quienes estamos librando los combates terrestres contra Daesh y no hemos comprobado ningún cambio, sobre todo teniendo en cuenta que Turquía sigue aportando un apoyo directo [a los yihadistas] en esas regiones.

Paris Match – El 14 de julio de 2008 estaba usted en la tribuna de los Campos Elíseos en ocasión de la Cumbre del Mediterráneo. Hoy el gobierno francés le considera a usted un paria. ¿Cómo vive usted esta situación?

Bachar al-Assad – Las buenas relaciones [que existieron] entre 2008 y 2011 no eran resultado de una iniciativa francesa. Primero estuvieron los estadounidenses, quienes encargaron a la administración francesa de aquella época de presionar a Siria sobre el tema de Irán. Después estuvo Qatar, que empujaba a Francia a mejorar sus relaciones con Siria. Mantener buenas relaciones con nosotros no emanaba por lo tanto de una voluntad independiente por parte de Francia.

Ahora, las cosas no han cambiado. Hollande, al igual que Sarkozy, no actúa por voluntad propia.

Paris Match – Francois Hollande sigue considerándole a usted como un adversario. ¿Piensa usted que el contacto podrá reanudarse en algún momento?

Bachar al-Assad – Esto no es una cuestión de relaciones personales. Por cierto, yo ni siquiera lo conozco. Se trata de relaciones entre Estados e instituciones y en interés de los dos pueblos. Nosotros trataremos con cualquier responsable o gobierno francés en aras del interés común. Pero la administración actual [de Francia] actúa en contra de los intereses de nuestro pueblo y en contra de los intereses del pueblo francés. Yo no soy ni enemigo personal ni rival de Hollande. Pienso que su rival es más bien Daesh porque están muy próximos en materia de popularidad.

Paris Match – ¿Sí o no hay hoy armas químicas en Siria?

Bachar al-Assad – No. Lo hemos dicho claramente y cuando decidimos renunciar a las armas químicas fue de manera definitiva y total.

Paris Match – Sin embargo, el secretario de Estado américano John Kerry los acusa a ustedes de haber violado el tratado utilizando cloro. ¿Es cierto?

Bachar al-Assad – Usted puede encontrar cloro en cualquier hogar sirio. Cualquier facción puede utilizarlo. Pero nosotros no lo hemos utilizado porque tenemos armas convencionales más eficaces que utilizamos en la guerra contra los terroristas. No ocultamos esto porque estamos en nuestro derecho. No nos sorprenden esas acusaciones. Por cierto, ¿desde cuándo dicen los americanos la verdad sobre la crisis siria?!

Paris Match – ¿Utilizaron ustedes armas químicas?

Bachar al-Assad – No hemos utilizado ese tipo de armas. Si lo hubiésemos hecho se habrían registrado decenas, incluso cientos de miles de muertos, no unas 100 o 200 personas como se dijo el año pasado, sobre todo tratándose de regiones pobladas por cientos de miles, incluso millones de sirios.

Respuesta  Mensaje 3 de 4 en el tema 
De: kuki Enviado: 30/12/2014 05:16
Paris Match – Durante la última estancia de usted en París, en noviembre de 2010, yo entrevisté a su esposa Asma. ¿No echan de menos los viajes al extranjero?

Bachar al-Assad – No soy un amante de los viajes y mis visitas no eran para hacer turismo. Lo que verdaderamente echo de menos es la Siria de antes. Lo que echamos de menos, por supuesto, es un mundo diferente, donde reinen relaciones lógicas y morales. Teníamos entonces grandes esperanzas de desarrollar nuestra región, de garantizarle una mayor apertura en el plano intelectual. Pensábamos que Francia era, por su patrimonio cultural, el país más adecuado para desempeñar ese papel con Siria en el Medio Oriente.

Paris Match – Su esposa de usted se veía como una embajadora de la modernidad. ¿Cómo vive ella esta situación, ahora que se ve recluida en Siria?

Bachar Al-Assad – Como todos los sirios, como yo mismo, ella siente dolor viendo la destrucción y la sangre derramada. Sentimos el dolor de ver como nuestro país vuelve decenas de años atrás y como se convierte en centro del terrorismo después de haber estado entre los 5 primeros países en materia de seguridad. Los dos sentimos la pena de ver como Occidente, al que creímos capaz de contribuir en materia de apertura y desarrollo, toma la dirección opuesta. Peor aún, de ver que sus aliados son países medievales del Golfo, como Arabia Saudita y Qatar.

Paris Match – A usted se le describe como alguien extremadamente cercano a sus hijos. Por las noches, cuando regresa a su casa, ¿cómo les explica usted lo que está sucediendo en su país?

Bachar Al-Assad – Ese diálogo tiene lugar en cada hogar sirio. Lo más difícil es cuando tratamos con niños cuya conciencia social se ha formado durante la crisis.

Las dos preguntas principales que hacen son las siguientes: «¿Cómo es posible que personas que dicen creer en Dios y en el islam o defenderlos puedan matar y decapitar?» Es una contradicción difícil de explicar. Los niños también preguntan si esas personas saben que están equivocadas. La respuesta es que algunas lo saben y explotan la religión para sus propios fines, otras son ignorantes que no saben que la religión es el bien, no el crimen.

También nos hacen una última pregunta: «¿Por qué Occidente nos ataca y defiende a los terroristas?» No hablan, evidentemente, de Occidente como tal sino que se refieren a países precisos como Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña. «¿Por qué actúan así? ¿Acaso les hemos hecho algo malo?» Nosotros les explicamos entonces que los pueblos son una cosa y los Estados son otra.
 
Bashar Al-Assad
Red Voltaire

Respuesta  Mensaje 4 de 4 en el tema 
De: kuki Enviado: 07/01/2015 03:08

El increíble plan de «paz» estadounidense para Siria

 
El pueblo sirio ha ganado 2 guerras consecutivas en 4 años. Y sin embargo sigue sin alcanzar la paz. En Washington, los «halcones liberales» no sólo hacen todo lo posible por prolongar la crisis sino que han imaginado además un plan para preparar una tercera guerra. Thierry Meyssan revela aquí cómo pretenden utilizar a su favor la conferencia de paz prevista en Moscú para finales de enero de 2015.
 
El general John R. Allen, ex comandante de la fuerzas de la OTAN en Afganistán, conspiró con el general David Petraeus para sabotear el plan de paz en Siria durante la conferencia Ginebra 1. El presidente Barack Obama lo puso bajo vigilancia y logró impedir su nominación a la cabeza de la OTAN. Pero, a pesar de los cargos presentados en su contra, Allen logró mantenerse en funciones, mientras que Petraeus se vio obligado a dimitir de la dirección de la CIA. Convertido en comandante de la coalición militar anti-Daesh, Allen apoya ahora las maniobras que el general Petraeus dirige desde el Kohlberg Kravis Roberts Global Institute. Es administrador del Center for a New American Security (CNAS), el tanque pensante de los «halcones liberales».

En 2001, cuando el presidente George W. Bush decidió poner a Siria en su lista de blancos a destruir lo hizo porque con ello perseguía 3 objetivos:
- romper el «Eje de la Resistencia» y favorecer la expansión de Israel;
- apoderarse de sus gigantescas reservas de gas;
- rediseñar el «Medio Oriente ampliado».

Los planes de guerra fracasaron en 2005 y en 2006 y finalmente tomaron, en 2011, la forma de «primaveras árabes»: una guerra de 4ª generación que debía propulsar la Hermandad Musulmana al poder. Sin embargo, al cabo de un año, el pueblo sirio salió del sopor provocado por las manipulaciones mediáticas y reafirmó su respaldo al ejército de la República Árabe Siria. Francia se retiró del juego después de la liberación de Baba Amro mientras que Estados Unidos y Rusia se repartían la región en la conferencia Ginebra 1 –en junio de 2012. Pero, para sorpresa de todos, Israel logró echar por tierra la mesa de negociaciones apoyándose para ello en el nuevo presidente de Francia Francois Hollande, la secretaria de Estado Hillary Clinton y el director de la CIA David Petraeus.

Una segunda guerra, similar a la que Estados Unidos impuso a la Nicaragua sandinista en los años 1980, alimentada por la importación constante de nuevos mercenarios, ensangrentó nuevamente la región. En definitiva, esa segunda guerra también ha fracasado, sin desembocar por ello en una paz duradera. Al contrario, John Kerry modificó el formato de la conferencia Ginebra 2 sólo 2 días antes de ese encuentro y trató de convertirla en una tribuna pro-saudita.

En medio de ese desorden se inició la tercera guerra: la de Daesh [1]. Un grupúsculo de sólo unos cientos de yihadistas se convirtió repentinamente en un ejército de 200 000 hombres bien armados y equipados y se lanzó a la conquista de la parte sunnita de Irak y del desierto sirio.

Hace varios meses yo explicaba que el proyecto del Emirato Islámico coincide con el nuevo mapa estadounidense de división del Medio Oriente, publicado en 2013 por Robin Wright en el New York Times [2]. En una especie de prolongación de los acuerdos Sykes-Picot, el estado mayor estadounidense proyectaba una nueva y drástica reducción del territorio de Siria. Asimismo, cuando Estados Unidos –después de haber esperado a que el Emirato Islámico concluyera en Irak la limpieza étnica para la que había sido creado– comenzó a bombardear a los yihadistas, se planteaba la cuestión de saber si las zonas liberadas del control de Daesh serían restituidas o no a Bagdad y Damasco.

Ahora, en momentos en que Estados Unidos se ha negado a coordinar con el gobierno de Siria su acción militar contra el Emirato Islámico y mientras Rusia prepara una conferencia de paz, los «halcones liberales» de Washington han trazado nuevos objetivos.

Como el pueblo sirio no se tragó la fábula de la «revolución» montada por al-Jazeera y otros medios de prensa, como se ha negado a respaldar a los Contras contra la República Árabe Siria, la operación de «cambio de régimen» se ha hecho imposible a corto plazo. Y no queda otro remedio que reconocer también que la nueva Constitución de la República Árabe Siria, a pesar de sus imperfecciones, es republicana y democrática, y que el presidente Bachar al-Assad fue reelecto por el 63% de los posibles electores… ¡con el 88% de los votos válidos! Así que Estados Unidos no tiene otra salida que adaptar su discurso a los hechos.

El plan de «paz» de los «halcones liberales» consiste, por consiguiente, en alcanzar los objetivos iniciales dividiendo Siria en dos: una zona gobernada por Damasco y otra por los «rebeldes moderados», léase por el Pentágono. La República gobernaría la capital y la costa del Mediterráneo mientras que el Pentágono reinaría sobre el desierto sirio y sus reservas de gas, o sea sobre la zona que los bombarderos del general John Allen lograsen liberar del control del Emirato Islámico. Según sus propios documentos, los «halcones liberales» sólo dejarían al pueblo sirio… ¡un 30% de su territorio!

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El mapa del rediseño del «{Medio Oriente ampliado}» publicado por Robin Wright

El principio es muy simple. La República Árabe Siria controla actualmente todas las grandes ciudades del país, con excepción de Raqqa y de una pequeña parte de Alepo, pero nadie, ni el gobierno de Damasco ni los yihadistas, puede afirmar que controla un vasto desierto. ¡Así que el Pentágono plantea que lo que no está claramente bajo control de Damasco le pertenece por derecho a sus mercenarios!

Eso no es todo. Ya que los sirios eligieron a Bachar al-Assad, este último será autorizado a mantenerse en el poder… pero no sus consejeros privados. En efecto, todo el mundo sabe que si el Estado sirio ha logrado resistir ante la agresión exterior es porque incluye un núcleo secreto, difícil de identificar y, por ende, difícil de eliminar. Esa opacidad fue instaurada por el fundador de la Siria moderna –Hafez al-Assad– para garantizar la resistencia ante Israel. La reforma constitucional de 2012 no la eliminó sino que consagró la responsabilidad del presidente electo ante la Nación. Si bien se puede deplorar que algunas personas abusaran, en el pasado, de esa opacidad para usarla en beneficio propio, también es cierto que en este momento su eliminación equivaldría a renunciar, en definitiva, a la independencia del país.

Por supuesto, siempre habrá quien diga que los «halcones liberales» no pueden albergar esperanzas de realizar todo el conjunto de ese plan. Pero lograr concretar aunque sea una centésima parte haría inevitable una nueva guerra.

Es por eso que Siria debe plantear como condición previa de toda nueva conferencia de paz que la integridad territorial del país no puede ser objeto de discusión alguna.

Thierry Meyssan
Red Voltaire



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