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Civilizaciones: Los mayas y una obsesión llamada tiempo
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De: ☼TäRA☼  (Mensaje original) Enviado: 19/06/2010 17:04
Juan Alejandro Velásquez, sacerdote maya:
Los mayas y una obsesión llamada tiempo


El colombiano Juan Alejandro Velásquez es astrólogo y sacerdote tradicional maya. Junto con su envoltorio sagrado, el Pixon Kakal, tiene como misión bajar las energías mayas en su país, y es presidente de una ONG que pretende el fortalecimiento de la cultura indígena en Colombia y Latinoamérica. Con él, Andesenios conversó para conocer un poco más sobre el pasado de esta enigmática cultura y lo que nos depara el futuro de acuerdo con sus profecías, escudriñando en el conocimiento de los ancestros para comprender un tanto más, el momento actual de la humanidad. Por medio de varias de sus profecías, él interpretó la actualidad, no sin antes advertirnos que todo forma parte de un proceso ligado, no aislado, y que por lo tanto, los consejos o advertencias dejadas por los abuelos, no pueden contemplarse como anuncios incomunicados, sino en el conjunto, en la totalidad. Comencemos con la profecía del Koakaan, o de las energías de las montañas, para llegar luego, a la famosa fecha del 2012.

Por: Said Daccach

Juan Alejandro Velásquez nació en Bogotá, Colombia, un 13 Kaan, no hace más de 30 años, y en 1997, luego de una ceremonia de fuego maya, comenzó a transitar un camino que lo ha llevado a convertirse en Kaan Pu, potestad ganada con su carrera como astrólogo tradicional o Aaj Qiij (trabajador de energías). , así como la búsqueda de recursos para sus comunidades. Dicta charlas, talleres y asesorías en empresas, colegios y particulares.

Juan Alejandro, comencemos por la pregunta obvia: ¿Quiénes fueron los mayas?

Los mayas fueron llamados los viajeros del tiempo y del espacio.

Los mayas, aclaremos para empezar, no se han extinguido como muchos lo afirman. Lo que pasa es que ellos son muy celosos con su tradición, y aprovecho la oportunidad para decir que algunas personas que han sacado libros sobre esta cultura, que dicen haber revelado sus teorías, que dicen haber remendado las estelas mayas, no han sido asesorados directamente por la tradición y por eso, enredan la verdad.

Esta tradición, precisamente es la que nos cuenta, según el sagrado libro Popol Vuh, que los primeros civilizadores mayas vinieron de las Pléyades, y fueron conocidos como los semidioses Balameb.

Ellos eran, Balam Quitze que es el guardián del oriente, Balam Acab que es el guardían del occidente, Maju Cutaj que es el guardián del norte e Ik Balam que es el guardián del sur. Ellos llegaron para ofrecer una ceremonia del fuego maya para pedir que el sol volviera a calentar la faz de la Tierra, después de ese gran diluvio que ha sido referenciado por tantas culturas a lo largo y ancho del planeta.

¿Entonces podríamos decir que el conocimiento maya fue cedido por un grupo de extraterrestres?

Ellos los llaman semidioses, no extraterrestres, pero sí dejan en claro que vinieron de las Pléyades y que volverán.

¿Y qué fue lo que sucedió con estos civilizadores? ¿Se quedaron, se fueron una vez hicieron su pedido de luz?

Lo primero que les sucedió a estos seres fue que los humanos trataron de matarlos, pues tenemos que entender que eran semidioses completamente diferentes a nosotros. Cuentan los abuelos que planearon más de una estrategia para deshacerse de ellos, pero ninguna les resultó. Fue por esto que los de aquí, se dieron cuenta que quizás existía una razón de peso para que ellos no murieran. Comprendieron, entonces, que estos seres eran mensajeros de un conocimiento, que vinieron a dejar un legado que marcaba unas pautas ceremoniales, espirituales y de conciencia planetaria para que no volviéramos a cometer el mismo error que condujo al mencionado diluvio.

¿A qué error te refieres?

Es que antes de la gran catástrofe, nosotros teníamos muchas cualidades, estábamos muy desarrollados, pero lamentablemente comenzamos a hacer mal uso de esas cualidades, desbordándonos inconsciente e irresponsablemente. La misma naturaleza reaccionó y eso fue lo que aconteció.

¿Y eso hace cuánto?

Hace miles de años. Se dice que los viajeros llegaron hace 13.0000 años cuando la Tierra, según narran, no era exactamente como la conocemos ahora y no me refiero solamente a nivel físico, sino también, a nivel energético. El planeta en aquel entonces, era 95% energía con sus respectivos guardianes como los del agua, el viento, la tierra y del fuego. Estos seres vinieron a pedir por nuestro perdón, a que se nos perdonara, a que se nos diera una segunda oportunidad.

¿Y el perdón fue aceptado?

Sí, y los humanos al comprender la misión de estos Balamebs, les pidieron asesoría, que les abrieran la mente para acceder a su sabiduría, y así, comenzaron a hacer ceremonias a su estilo para que los guardianes los guiaran y les mostraran el camino a rectificar. Los semidioses les dejaron unas pequeñas claves que junto con una constante y atenta observación a la naturaleza, fueron los elementos básicos para desarrollar durante muchísimos años, el primer calendario que nosotros conocemos como el Chol Qiij, o calendario humano, que es el eje fundamental de todos los calendarios mayas.
Es a través de esta observación que ese linaje heredado no se perdió, que ese fuego ceremonial principal que dejaron los primeros civilizadores se ha mantenido vivo hasta nuestros días.

¿Y existe encendido todavía ese fuego?

Guatemala es un ejemplo de esto. Allí existen lugares restringidos por la misma energía y por la naturaleza, en donde el fuego tiene miles de años sin extinguirse, pero, ojo, sólo aquellos preparados en su interior pueden acceder o encontrar el camino.

Si hablamos de un legado entregado a un grupo humano hace más de diez mil años, ¿cómo podemos entender que la historia tradicional se refiera a los mayas como una cultura de hace apenas unos mil, mil quinientos años? ¿Qué pasó entre estos dos períodos?

El que se hable o no se hable, tiene que ver directamente con el celo del conocimiento. Y ese celo ha sido tenido en cuenta por los abuelos, pues se ha repetido a través de la historia que muchos han querido manipular y modificar la esencia misma de lo aprendido con fines particulares. Hoy en día no es la excepción. Mucho de lo que se dice maya no lo es. Y así ha sido a lo largo de la historia con períodos en donde los abuelos han tenido que ocultarse, y en otros, en donde han salido a la luz ya que sabían que lo primario no corría peligro de corromperse.

Ya durante el “destrubimiento”, cosa que los mayas sabían, pues existía una profecía que anunciaba este tiempo de prueba, muchos guerrearon por mantenerse, otros se dejaron seducir y se alienaron españolizándose, mientras que los abuelos, aquellos verdaderos guardianes de la tradición, se fueron a lugares inhóspitos de difícil acceso para los conquistadores, pero no para ellos que conocían muy bien su territorio. Allí se refugiaron, pidiendo protección a su naturaleza, para que los alejara de las miradas necias mientras pasaba el período de la prueba.

Pero uno se encuentra con muchas hipótesis que dicen que los mayas desaparecieron de sus tierras no ocultándose en sus entrañas, sino que se fueron por una puerta dimensional. ¿Cuál es tu opinión acerca de esto?

Eso de las puertas dimensionales es algo simbólico. Ellos les pidieron a los guardianes de sus energías que protegieran su territorio. Por ejemplo, por medio de ceremonias de fuego maya, solicitaron que la selva los cubriera, que los cobijara para que no se dieran cuenta de su presencia, de sus palacios y ciudades.

¿Entonces sí están aquí, pero cubiertos por una energía o qué?

No, no nos confundamos y no nos dejemos confundir por esa manipulación que vienen manejando los historiadores en un principio y ahora los mercantilistas de la Nueva Era que tienen como parámetro de ventas la frase “Maya-UFO” para enriquecerse. No, no tiene eso nada que ver con la realidad. A ellos no se los llevó ninguna nave y lo de las puertas dimensionales no es más que una representación de los guardianes primeros y de los ancestros para que protejan sus terrenos y tradición, mientras pasa el período de prueba de la oscuridad, antes del amanecer.

¿Dejemos en claro cuál era o es esa prueba?

Es una prueba de aprendizaje. Ellos sabían que los españoles iban a llegar, pues lo podían predecir con sus calendarios proféticos de los Tikú, y que con su arribo se daba inicio a una era de duros exámenes. El Balajeb Tikú hablaba de 468 años de oscuridad que comenzó a regir en 1525 y terminó en 1993. Este calendario consta de 9 ciclos de 52 años, que da como resultado, 468.

¿Es decir que los españoles fueron los encargados de romper la armonía existente?

Los españoles fueron el instrumento histórico de un planeta que tiene sus procesos como ente vivo, que tiene sus etapas evolutivas, que tiene sus tiempos. Las energías del planeta requerían de esta era de experiencias para vivir lo que tiene que vivir en su propio progreso. El comienzo es marcado con la conquista del nuevo continente, pero de ahí en adelante muchas otras cosas marcan estas vivencias.

Pero se dice que actualmente estamos viviendo un período de 20 años, que lo llaman “el tiempo del no tiempo”, que vendría ser una etapa de transición entre dos eras. ¿Esto es así?

Hemos terminado el período de 468 en 1993 que estaba representado por el número 12 del Bak’tun que se refiere a la comunidad, a la familia, a la humanidad en sí como familia. Esto es lo que nos ha regido hasta ahora, pero el 21 de diciembre de 2012, ese 12 cambia a 13 que es el poder de la magia cósmica, el trasformar de conciencia, el poder de cambio.

Pero estos años son de gestación a una nueva luz, entonces es una etapa durísima, con muchas exigencias como toda gestación que nos hace prestar bastante atención. Estos 20 años que estamos viviendo a nivel humano representa que las energías de nosotros, nuestros campos energéticos se van a volver cada vez más sutiles. Toda manifestación va a ser más inmediata, sea lo que sea, pues la Tierra se va a ir depurando, ya que es de ella el proceso.

El cambio energético es de la Tierra, ¿entonces uno se pega o chao?

Los mayas tienen otro calendario (tienen 20 en total) que rige la energía de la Tierra con respecto a la humanidad. Es el I’x Tun y si somos capaces de seguirlo nos daremos cuenta de cómo viene aspectado energéticamente cada año de 360 días. Podremos saber cuál es su fuerza para adherirnos a ella, para sincronizarnos y fluyendo nos pegamos para que no nos digan chao.

Es decir, los mayas midieron todo desde los macro hasta lo micro. Todo tiene su tiempo, su calendario.

¡Eran obsesivos con el tiempo!, con el manejo del tiempo, con entenderlo, escudriñarlo, el aprender de sus energías, de sus dimensiones, y por eso fue que poco a poco, fueron desarrollando todos estos calendarios. Los antiguos tenían un instrumento de poder, que podríamos decir era como una vara que marcaba unas líneas imaginarias rectas en lo que se conoce como El Destino Cósmico o Sak nit bee, una especie de malla o directrices de los cielos, que inclusive, fue utilizada para plasmar el mapa estelar en su territorio. ¿Y por qué? Porque sus civilizadores venían del cosmos, eran señores del tiempo y ese tiempo lo reflejaban en todo, hasta en la distribución de lo suyo en la Tierra.

¿Y qué herramientas tenemos para no dejarnos enfermar o sacar?

Lo que hemos venido hablando: el calendario humano maya. Con este instrumento dejado por los ancestros, podemos ir paulatinamente, sintonizándonos con las energías dimensionales nuestras, y así reconocer las características y cualidades que tenemos para ponernos al servicio del todo, del conjunto.

El calendario Chol Qiij

¿Cómo funciona el calendario humano maya?

Los mayas descifraron las claves de las energías para el ser humano, generando así, el eje principal para sus veinte calendarios. El principal, como ya manifesté, es el Chol Qiij o calendario humano maya que se basa en la observación que hicieron los descendientes de los semidioses a la naturaleza por más de cuatrocientos años. Esta observación les sirvió para reconocer las diferentes energías y potencias del planeta en el ser humano y cómo éstas, si eran utilizadas en sincronía y frecuencia, podrían generar una armonía constante en los hombres y su medio ambiente.

Es un calendario que representa a 20 energías que son los dedos y a 13 potencias que son las articulaciones del cuerpo. Veinte por trece, 260, lo que lo hace un calendario de 260 días. Es un calendario que tiene como fin, el ayudarnos a entender nuestros procesos, a saber programar y sacar conclusiones de nuestras actividades, para conocernos mejor a nosotros mismos. Nos aclara el porqué yo tengo o pertenezco a tal familia, o por qué tengo el trabajo actual, la pareja, etc. En general, nos ayuda a entender qué estamos haciendo aquí para proyectarnos armonizadamente en nuestro rol hacia la sociedad.

Hablemos de las trece potencias.

Las potencias son los números del uno al trece y vea la observación tan interesante que ellos hicieron, teniendo en cuenta que cada número tiene un contenido mucho más extenso y profundo en su identificación con la naturaleza. Pero veamos:

1.- Representa la unidad.
2.- Dos es el camino.
3.- Tres son los resultados.
4.- Cuatro es la estructura.
5.- Cinco es el amor.
6.- Seis es el mundo material.
7.- Siete es el equilibrio
8.- Ocho es el destino.
9.- Nueve es la realización.
10.- Diez es la ley.
11.- Once es el expandir.
12.- Doce es la humanidad.
13.- Trece es la magia cósmica.

Y las energías...

Cada una de las energías tiene un significado particular y no solamente se refieren a algo en especial, sino a muchas cosas, pues como mencioné antes, fue a través de la observación de todo, que los abuelos pudieron determinar cada referencia para cada energía. Las veinte energías son:

B’aat’z, Ee, Aaj, I’x, Tzikin, Ajmaq, No’j, Tijax, Kawoq, Ajpuu, Imox, Iiq, A’kaba’l, Ka’t, Kaan, Keme, Kiej, Q’nil, Tooj y finalmente, T’zi.

Por ejemplo, si hablamos de la relación y la representación de las veinte energías y los animales, podemos decir lo siguiente:

B’aat’z representa al mono
EE al gato montés
Aaj al armadillo
I’x al jaguar
Tzikin es el ágila y el cóndor
Y así sucesivamente las otras energías y sus animales.

La combinación de estas trece potencias con las veinte energías son lo que conforma el calendario de 260 días con una característica única para cada uno de estos días, con una sintonía única a nivel humano.

¿Hace cuánto existe este calendario?

Este calendario que ha estado vigente por más de 12000 años, nunca ha perdido su cuenta, es matemáticamente perfecto, es un calendario vigente, que ayuda y que sirve, que sigue vivo, que no ha sido prostituido ni por papas, sacerdotes o intelectuales como el calendario Gregoriano, el cual está desfasado, acomodado y vuelto a acomodar.

¿Es un calendario que surge de la interpretación de la naturaleza para el hombre, para que los seres estuvieran en armonía con los movimientos energéticos del cosmos que estaban plasmados en la Tierra?

Este calendario es para la dimensión del humano. No contempla las estrellas, ni el sol, ni la luna, ni la posición de otros planetas ni nada de esas cosas que trabaja la astrología tradicional. Se maneja de acuerdo con la dimensión de la energía del humano.

Por eso lo primero que se hacía en la época maya con un recién nacido, era sacarle el esquema natal, que es como una carta de navegación del calendario, para saber para qué estaba predestinado el neonato. La fecha determinaba una función específica.
Por ejemplo, si alguien nacía el 1Imox (una de las fechas del calendario), esa persona tenía como misión, conectarse con los mensajes cósmicos, pues los Imox, son aquellas antenas receptoras de mensajes. Por lo tanto, era educado desde pequeño para este fin por los especialistas en este tema y no con sus padres. De ahí la importancia que tenía este calendario en una cultura como la maya y el desarrollo alcanzado al aplicarlo.

Pero y si nacían o nacen 1500 personas un mismo día, ¿todos están destinados a lo mismo?

Sí y no. Remontándonos a los tiempos mayas, no olvidemos que ellos estaban divididos en estados-confederados cada uno teniendo autonomía sobre su territorio, lo cual daba suficiente espacio para que no se repitieran las tareas.

Pero si lo vemos desde un punto de vista más profundo, aclaro que en la carta de navegación que mencioné anteriormente, también se tenían en cuenta otros factores, otros calendarios de la gran rueda del tiempo, como el Solar, que vendría a ser como el encargado de identificar un “cargador” o como dicen en la astrología asirobabilónica, el ascendente. Y tengamos en cuenta que solamente hay cuatro ascendentes, Ee, Kiej, No’j y Iiq que otorgan unas características más particulares a las determinantes de cada persona.

Y de ahí en adelante, la vida nos regala cada día una energía única para que podamos hacer uso de ella.

Así es y con esto podemos programar actividades, proyectar viajes, negocios, sacándole el mejor provecho al día acorde con esa intención. Concluyendo, diríamos que es tomar ventajas de las características de cada cual con la sintonía del calendario.

Profecías mayas: energías y potencias en el espiral del tiempo

La profecía del Koakaan se refiere a la energía que está depositada en las montañas, especialmente, en los Andes y las Rocosas. Dice que la energía tiene que bajar por la columna vertebral de América, que son sus cordilleras, hasta posarse en el sur, en la Patagonia. Las energías de Sudamérica son las energías del futuro, que comenzaron a moverse a mediados del siglo pasado viniendo de los Himalayas, pasando por el Tibet, por el Gobi. Luego siguió por el estrecho de Bering, pasó a las Rocosas, continuó bajando y bajando por Mesoamérica y cuando en 1960 llegó al Canal de Panamá, sufrió un corte energético, interfiriéndose su recorrido.

Esa interferencia equivale a como si a nosotros nos quitaran una vértebra de nuestra columna. Si esto sucediera, nos enfermaríamos inmediatamente.

Así, con este corte, enfermamos al planeta, pues la energía no pudo seguir bajando, tuvo que rebotar, dispersarse generando grandes acontecimientos movidos por la violencia, en lugar de aquellos que se habían mostrado hasta la fecha, que eran pacíficos. Durante este período fueron sacrificados grandes líderes de paz como Martín Luther King, Malcon X y los hermanos Kennedy, entre otros. Así mismo, aparecieron las primeras guerrillas con fuerza en Centroamérica y Sudamérica como el caso del M19 en Colombia o Sendero Luminoso en Perú y muchas dictaduras militares se consolidaron en el continente. Desde ese entonces, si nos damos cuenta, las pruebas para todos en este hemisferio han estado muy duras, durísimas. Pero no olvidemos que son las pruebas de la gestación del nuevo amanecer.

¿Entonces la energía se estancó, no siguió bajando?

No, sí ha seguido bajando pero ha venido bajando enferma. Está caminado coja y va y viene un poquito a la deriva, por el corte antes mencionado. Por ejemplo, ahora sabemos que se encuentra en Bolivia y conocemos muy bien lo que está sucediendo en estos momentos allá. Hace unos tres o cuatros años logró llegar a Argentina, y ya observamos el efecto de la caída económica que tuvo ese país.

¿Es decir, es una energía corrupta?

Es una energía enferma, dispersa que hay que controlar. Por eso los abuelos nos tienen haciendo acupunturas por medio de ceremonias de fuego maya. Todas las culturas indígenas de América, desde Canadá hasta la Patagonia, conscientes de esta energía, están haciendo trabajos para repararla y restaurar el orden de cómo era antes que se cortase.

Pero esto no es lo único que nos está afectando. Hay otras energías que se basan en los calendarios y afectan directamente el desempeño colectivo de la humanidad.

El Calendario profetico Ajpuu Tun

Esta es una profecía que se marca con la energía dimensional de la humanidad y que consta de ciclos de 360 días. Vayamos al momento actual para entenderlo mejor.

En este instante estamos viviendo un ciclo de 360 días que comenzó el primero de febrero, el cual es regido por el 10 Ee. Diez representa la ley, los líderes, los gobiernos, los papeles, los contratos, las firmas, los convenios que se hacen a nivel comercial o a nivel de estatutos como está sucediendo en estos momentos con la Unión Europea, y Ee es el camino, es el destino y son las pruebas. Entonces podemos decir que este año, es un año en donde las naciones y las personas toman camino, aprueban leyes que demarcan un derrotero.

Pero una vez terminen estos 360 días, en el 2006, exactamente el 27 de enero, viene otra potencia con otra energía a regir. En este caso, el 6 Aaj. Seis es la vida, el mundo material, y Aaj es el instrumento de poder, son las empresas, los negocios y los corporaciones. Vamos a tener que enfrentar pruebas a este nivel, al nivel de cómo los recursos que sustentan nuestra economía mundial como el petróleo, pueden verse afectados y afectar nuestras vidas.

A partir del 22 de enero de 2007, entramos al período del 2 I’x que es la transformación de la Tierra. Este es un año definitorio para decidir, o nos encausamos y dejamos de desbordarnos, o nos tendremos que atener a las consecuencias de la depuración del planeta. El alma Tierra se pudiera manifestar con tornados, terremotos o tsunamis en su proceso, y cada vez serán más fuertes, si no la atendemos. Pero no debemos ver esto como síntoma de catástrofe, sino de trasformación inevitable de la misma vida.

Luego viene el 2008 con el 11 Tzikin. Once es el compartir, el expandir y multiplicar, mientras que Tzikin es echar vuelo, la visión, el proyectarse. Comprendamos que a partir de la transformación de la Tierra en el 2007, vamos a tener la oportunidad de desarrollar poderes telepáticos, no todos, pero sí ciertas personas que esperamos los usen a favor nuestro su facultad y vean más allá por todos.

Ya en el 2009, nos toca el 7 Ajmaq. Siete representa el equilibrio, la balanza, y Ajmaq la armonía o la desarmonía, el pecado o el perdón. Es decir, así como vienen energías fuertes, así también vienen energías que nos van a ayudar a armonizar.

En el 2010, nos encuadramos en 3 No’j. El tres habla de resultados, logros, semillas, frutos. No’j, sabiduría y conocimiento. Este es el momento en que personas con mucha sabiduría se harán públicas, líderes saltarán a la palestra con una visión positiva de las cosas, que sabrán guiar a las personas hacia la nueva energía.

Para el 2011 por 360 días, tendremos al 8 Kawoq. Ocho es el destino y Kawoq habla de la comunidad, de la familia, de la humanidad. Para ese año, estaremos definiéndonos como destino de la humanidad, pero también se refiere al espíritu de la humanidad, a la dilucidación, a la actitud de nosotros como colectivo hacia el nuevo amanecer.

Y termina en el 2012 con las coincidencias de los otros calendarios que cazan perfectamente en la fecha del 21 de diciembre. Este último período que antecede al nuevo comienzo, está regido por el 4 Ajpuu. Cuatro la solidez, la certeza, y Ajpuu el guerrero que sabe apuntar, el héroe. En otras palabras, el guerrero que sabe dar en el blanco, la firmeza del hombre ante las pruebas, su fortaleza.

Esto es lo que nos espera en estos últimos años de gestación de este parto planetario. Si logramos advertir las fuerzas energéticas y las potencias, sincronizándonos a ellas, haremos más fácil para cada uno de nosotros el camino y por ende para la humanidad.

El nuevo ciclo

¿Pero qué viene después del 21 de diciembre de 2012?

El 21 de diciembre de 2012 se cumple un gran ciclo maya con el calendario Bak’tun que tiene en su columna calendárica en estos momentos el número 12 y si miramos hacia atrás, hace 400 años era once, antes el diez, el nueve y así sucesivamente hasta llegar al uno, hace miles de años. Al terminar el ciclo del 12, no volvemos al 1, sino que entramos al 13. Se completarán, en el famoso día, 4800 años del ciclo de 360 días, de una rueda total de 5200.

Para comprender por qué esta fecha es importante, tenemos que entender cómo es que funcionan los calendarios mayas. Imaginemos que esto es como un reloj mecánico.
Entonces, el piñón central es el calendario Chol Qiij de 260 días. De los dientes de ese piñón, se van uniendo otros calendarios con otros tiempos. El 21 de diciembre de 2012, cinco calendarios se encuentran ahí. Coinciden. Es un gran día, pero no es un día nefasto. Por lo contrario, es algo positivo, pero tenemos que tener en cuenta, que al amanecer del 22 no estaremos totalmente sumergidos en otra dimensión, pero sí que paulatinamente, a través de una transición, a través de un proceso de los grados de la luz, vamos ir entrando a este nuevo ciclo.

Hago un paréntesis para hablar de algo muy importante.

Los guardianes del tiempo y la tradición, tenemos una prueba: la prueba es José Argüelles porque muchas personas están manejando su información con eso del juego del encantamiento del sueño que no tiene nada que ver con la costumbre maya, pero que los seduce, que los atrapa y los maneja como muchas cosas de hoy que son manejadas y explotadas sin tener base. Él se guía en unos escritos de Fray Diego de Landa, uno de los asesinos más grandes que han tenido los mayas, que quemó en una tarde miles de códices, y que lo que dejó, no fue más que una miseria que hoy en día ha sido mal interpretada y muy mal usada con fines meramente lucrativos y del miedo. De esta manipulación no se escapa nada, ni la fecha del 2012. Por eso tenemos que aclarar que el 21 de diciembre no es el acabose.

Es el comienzo, no el final, pero desafortunadamente muchas personas le han metido la mano creando dependencias, haciendo que se genere un aura de pesimismo, de poca fe, de pesadez, de irresponsabilidad, y pensar de esta forma es estar sintonizados al 666. Para los mayas eso es el 666. Seis es el mundo material, la superficialidad, la inconciencia, el posarnos en el dinero y la economía que nos estanca por el temor y la escasez.

Volviendo a la fecha del 21, ¿cómo es esto de la coincidencia de los cinco calendarios?

En la fecha del 21 de diciembre del 2012, cinco calendarios mayas frenan y cazan en cero:
El calendario Bak’tun de 400 años de 360 días.
El calendario Ka’tun de 20 años de 360 días.
El calendario Tun de 360 días.
El calendario Winaj de 20 días
El calendario Q’iij de día a día.

A partir de esta fecha la cuenta comienza de 13 00 00 00 00
El 13 es el poder de la magia cósmica, de la mágia telúrica, el poder de la trasformación de las energías, del desarrollo de la conciencia.

¿Cómo podríamos definir a la humanidad del 13?

Yo la definiría como la definen los abuelos, como la humanidad del nuevo amanecer. Un Hombre de la aurora, que trae una nueva visión, una visión de conciencia mucho más colectiva, menos individualista.

Recalquemos que tenemos que reconocernos como energía y que la energía que nos da la vida está manejada directamente por el Najt, que es el espacio y tiempo. En otras palabras, es la realidad de este plano más la velocidad de la Tierra. Entonces, si la Tierra gira diferente, va a empezar a marcar otra energía y por consecuencia, va a comenzar a modificar la concepción del planeta. Esto que acabo de decir es lo que los abuelos mayas nos trasmiten, pues tienen mucha conciencia, ya que ese fue el legado que dejaron los primeros civilizadores. Y lo repito: el legado fue el reconocimiento y el manejo de las energías de la naturaleza por medio de una buena actitud, con amor, con respeto, con agradecimiento, con valentía.

La humanidad del nuevo ciclo tendrá una visión mucho más sutil. Comenzaremos a ir viendo poco a poco, más allá, desarrollando al futuro poderes paranormales. Pero esto sucederá en un período largo, no menos de setenta, ochenta años.

¿Y las estructuras económicas, sociales, políticas?

Tenemos cuatro estados: el material, mental, emocional y espiritual. Para tener un equilibrio tenemos que estar en todos, pero si en estos momentos solamente estamos posados en el materia, o sea, que andamos desbordados en ese estado, generamos un desequilibrio y por las mismas energías, tarde o temprano, toda esa estructura se irá cayendo por su propio peso o por toma de conciencia las iremos reemplazando.

Y en lo personal, yo creo que el cambio va a ser por medio de la conciencia. Yo creo en el hombre, yo pienso que aparecerán en los próximos años seres humanos, no extraterrestres ni nada de esas cosas, que guiarán de acuerdo con la sintonía del planeta.

Existe otra profecía, de la que pocos hablan, que es la Oxlajuj Tiku que predice lo que sucederá luego del 21 de diciembre de 2012. Dice que vendrán 676 años (13 ciclos de 52 años) de luz, de energía, de conciencia para el planeta y la humanidad. Cosas buenas, muy buenas.

Para terminar, comprendamos que lo que estamos viviendo actualmente es una evolución del planeta, no del ser humano. Pero nosotros, como hijos de la madre tierra, podemos beneficiarnos si reconocemos los tiempos y actuamos desde ya, como se actuará cuando entremos en el período del 13 00 00 00 00. Si no lo hacemos, la misma energía nos enfermará y nos hará a un lado. Depende de cada uno.

Nuestros agradecimientos a Juan Carlos Muñoz y a todo el equipo de Crecimiento Integral, por su desinteresado apoyo para que esta entrevista se llevase a cabo.

Juan Alejandro Velásquez (Colombia), (57-1-6787871), tzolkanmaya@yahoo.es


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