Grande es aquel
que entiende que la luz no compite,
que el brillo verdadero no nace
de la sombra ajena.
Porque solo los pequeños
necesitan apagar a otros
para sentirse visibles,
confunden grandeza con ruido
y poder con ego.
El que es grande de verdad
celebra los logros ajenos
sin envidia,
reconoce talentos
sin temor a quedar opacado,
y sabe que compartir luz
no la disminuye, la multiplica.
No empuja, no humilla, no eclipsa.
Camina con firmeza,
con la tranquilidad de quien sabe
quién es
y hacia dónde va.
Brilla en silencio,
ilumina sin imponerse
y deja huella
sin apagar el camino de nadie.
Porque la verdadera grandeza
no se mide por cuántos caen,
sino por cuántos se levantan
gracias a tu luz.
Me gustó mucho
D.R.

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