No tienes que agradecerme nada.
Estas aquí porque estás en mi corazón. Y aunque intervengas poco, más vale poco que nada. Se de tus obligaciones y de tu poco tiempo es por eso que lo que pongas para mi tendrá mucho valor.
Espero que esta nueva andadura me vaya mejor. Quiero incluir debates que sé que a ti te gustan. Pero los intentos que hemos hecho han resultado infructuosos. No se está por la labor.
Que todo te vaya bien, amiga mía, y un abrazo para ti y tu familia y sobre todo para Luisón que está hecho un hombre guapo y bueno.
Amaly