Cuando las
cosas vayan mal como a veces pasa.
Cuando el
camino parezca cuesta arriba.
Cuando tus recursos mengüen y tus
deudas suban
y al querer sonreír, tal vez suspires.
Cuando tus
preocupaciones te tengan agobiado.
Descansa si
te urge, pero no te rindas.
La vida es rara con sus vueltas y tumbos
como todos
muchas veces comprobamos.
Y muchos
fracasos suelen acontecer, aun pudiendo vencer de haber perseverado.
Así
es que no te rindas aunque el paso sea lento.
El triunfo es
el fracaso al revés.
Es el matiz plateado de esa nube incierta que no
te deja ver su cercanía,
aún estando bien cerca.
Por eso decídete a
luchar sin duda , porque en verdad, cuando todo empeora,
el que es
valiente, no se rinde.
¡Lucha!
D/A
COMPARTIENDO CON MUCHO CARIÑO,
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