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(…) Baila muy bien la española: Es blanco y rojo el mantón: ¡Vuelve, fosca, a su rincón El alma trémula y sola! José Martí**
Dice una voz popular: Bailar bien, cantar sencillo:
Del fondo, de su rincón Salta sola hecha palabra La valguesa en llamas. Labra Como un incendio el mantón.
No danza la Bella Otero: Viva, gira en cada letra, Y arde más si la penetra Este siglo zalamero.
Inflamadora del verso Del cubano que padece, Monta en Rilke y se le ofrece Triunfal, rumbo al Universo.
A otro doy el cantar (¡soy suyo!), Y ella y yo: fusión, bandera Global. Marca es de nuestra Era. Nadie, pues, diga: ¡Soruyo!
Con baile al anochecer, Sol guaseño, mar, montaña, Dos pueblos…, ¿acaso extraña Leude biblias tal mujer? En París, New York, Galicia; Tal Guantánamo y La Habana Nombra el aire la campana De su nombre sin malicia:
-¡Gallega, divina, humana: Tu leyenda fogarina Talla el alma como espina Pirografiando su diana!
-Juega certera tu suerte Un rizo de eternidad: Escritura de verdad Del nacimiento a la muerte.
-Ningún alcume, paisana, Mancha tu ceja de mora Que te inscribe tentadora Donde la vida es más sana.
-Ni en Niza apagó tu pie -Flor que fue en Ponte de Valga-, El convite de tus nalgas A salvo en sueño con fe.
-Siempre vuelves, Carolina: En prosa, verso, suspiro; Siempre fogoso el respiro Del alma en la oreja fina.
El gesto cede y se extraña: Ya sus pies pisan ceniza; ¡Sube al fondo, toda risa, La bailaora de España!
Alejandro Bogor
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