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Virgenes exiliadas

La Macarena escondida en un cajón en los dificiles primeros años treinta. Estuvo oculta en varios domicilio de hermanos siendo uno de ellos el de la calle Orfila
Hace ciento y seis años mas atras Sevilla un dia se desperto sabiendo que la Virgen de la Hiniesta obra cumbre de Martines Montañes, habia sido quemada blasfemicamnete por un grupo de mal nacidos, que confudieron la velocidad de la politica con el tocino de la cultura, de la fe y la tradicion de un pueblo. Como al parecer estos insaciables y blasfemicos incendiarios, no estaban satisfechos con haber destruido tantas y tantas inglesias e imagenes tan irrecuperables como el Cristo de San Agustin, que sobrevivio a todo lo sobrevevivible, para que cuatro fanaticos le metieran fuego en la parroquia de San Roque. Pues bien no conforme con ello corrio el rumor de que tambien querian acabar con "La que esta en San Gil". Este iminente rumor cogio solo a DON MANUEL GAMERO que envolviendola en una manta salio corriendo a la calle en un barrio habitado mayoritariamente por gente que entonces veian con simpatia cuantos ataques se realizacen contra la Iglesia.-
Solo y asustado, con evidente riesgo de su integridad fisica y de la Esperanza, a ¿donde iba a ir ? ¿ a que puerta podia pedir socorro ?. la Señora lo ilumino y se dirigio a la mas cercanas a la de DOÑA VICTORIA SANCHEZ CONTRERAS, que vivia en una casa de vecinos de la calle Escoberos num 31, y era limpiadora de San Gil. Salvado asi a la Esperanbza Macarena de correr la misma suerte que la Virgen de la Iniesta aquellos imprecisos años donde tanto se destruyo y se mato y que acabo siendo una guerra fratisida.-
Basta por un momento poner en el pellejo del señor Gamero y de la señora Sanchez, para a pesar de estar atenasador por el miedo, de las ordas vandalicas, a riesgo de ser apaleados o quemados con su sagrado titular , fueron los primeros en poner a salvo, quizas la imagen mas maravillosa que de la Virgen Maria exista en toda la Cristiandad

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La Amargura tuvo como la Esperanza Macarena que ocultarse en un cajon en un domicilio de un hermano para huir de la barbarie de los primeros años treinta.-
Gracias al ceramista Don Carlos Gonzalez ,cuyo nombre aparece en el cajón que tenía sus almacenes en la calle Marquez de Parada, como si fueran embalajes mas propios de su industria permanecieron ocultas los sagrados títulares de la hermandad de la Amargura , durante los inciertos años de la preguerra y Guerra (In)Civil. Los enseres de la hermandad no corrieron las misma suerte pues fueron pasto de las llamas , en uno de los inumerables asaltos sacrilegos propios de aquellos años.-
Pidamosle a a Ntra Esperanza Macarena y a María Santisima de la Amargura que en España nunca mas se vuelvan a repetir situaciones como la de los años treinta y que nunca mas nuestra Sagradas Titulares sean objeto de asaltos y que imagenes como aqui vemos de "exilios" en cajones de madera sean solo un recuerdo de una lejana pesadilla.-
Julio Domínguez Arjona
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Documento obtenido
por nuestra compañera Belen
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