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CANCION DE BRUJERÍA
Señor compañero, Señor de la noche,
haz que vuelva su rostro quien no quiso mirarme.
Que sus ojos me busquen sostenidos y azules por detrás de la barra.
Que pregunte mi nombre y se acerque despacio a pedirme tabaco.
Si prefiere quedarse, haz que todos se vayan y este bar se despueble para dejarnos solos con la canción más lenta.
Si decide marcharse, que la luna disponga su luz en nuestro beso y que las calles sepan también dejarnos solos.
Señor compañero, Señor de la noche,
haz que no cante el gallo sobre los edificios,
que se retrase el día
y que duren tus sombras el tiempo necesario.
El tiempo que ella tarde en decidirse.
Luis Garcia Montero
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