|
Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos; y hasta que nos volvamos a encontrar que Dios te sostenga con el puño de su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras y que nunca quieras vivir tanto como vives. Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, nunca te olvides de recordar las cosas que te alegraron. Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos. Pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron contigo. Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron. Nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero. Que la buena suerte te persiga y, cada día y cada noche tengas muros contra el viento, y un techo para la lluvia, bebidas junto a la fogata, risas para consolarte y a los que amas cerca de ti, y todo lo que tu corazón desee.
|