Como cuando muere el atardecer y llega la noche...
En su agonía, por ahí ubico todos los besos que me faltan,
que no recuerdo donde he dejado.. o si los tuve alguna vez...
En los cambios de color del cielo, cuando el atardecer agoniza,
ubico recuerdos, sonrisas y nostalgias,
como si fueran míos, como si no los hubiera perdido...
Y cuando cae la noche veo el cielo,
y tejo mi nombre con las estrellas que aparecen...
las destejo, porque hoy las cuento sola...
Destejiéndome
tejiéndome
tejiéndome
destejiéndome de nuevo..
Hoy, puedo ser una Penélope…