Entonces, usted me dice que llegó a su casa antes de lo habitual y encontró a su esposa en la cama, con otro hombre...
Con la cabeza baja, el reo contesta:
¡Correcto, señor juez!
Después, usted buscó su escopeta y disparó a su mujer, matándola en el acto... ¿correcto?
¡Correcto, señor juez!
¿Y por qué usted disparó a su mujer y no mató a su amante?
Señor juez... me pareció más sensato matar a una mujer una sola vez, que matar a un hombre diferente cada día
¡Fue absuelto en el momento!