Pàgina principal  |  Contacte  

Correu electrònic:

Contrasenya:

Inscriviu-vos ara!

Heu oblidat la vostra contrasenya?

NUESTRO MUNDO
 
Novetats
  Afegeix-te ara
  Plafó de missatges 
  Galeria d’imatges 
 Arxius i documents 
 Enquestes i Tests 
  Llistat de Participants
 ☼General☼ 
 ☼Normas d Nuestro Mundo☼ 
 ☼Oremos☼ 
 ☼Nuestra Capilla☼ 
 ☼Cumpleaños☼ 
 ☼Reflexiones☼ 
 ☼Poesías y Poemas☼ 
 ☼A cocinar!!☼ 
 ☼Ofrecimientos de firmas☼ 
 ☼Retirar firmas☼ 
 ☼Grupos Amigos☼ 
 Rincón de Juanito (Sus Rutas Antiguas) 
 
 
  Eines
 
General: LA CERAMICA DEL EMPERADOR
Triar un altre plafó de missatges
Tema anterior  Tema següent
Resposta  Missatge 1 de 3 del tema 
De: MARILU9268  (Missatge original) Enviat: 01/02/2010 19:03

La cerámica del emperador
 El Emperador de China tuvo como regalo cincuenta y cinco magníficos vasos de porcelana. Eran estupendos y de gran valor. El color dominante era el azul, con gradaciones violeta. ¡Una maravilla!

El Emperador andaba orgulloso, tanto que hasta hizo construir un palacio para ambientar dignamente aquellas obras de arte. Y encargó a un Mandarín cuidar de ellos: él sólo podía tocr los vasos y quitarles el polvo delicadamente. Y, ¡ay de aquel que los dañase!, dijo severamente al dar la consigna.

— ¡Si alguno raya un vaso, le cortaré las manos, y si algunos rompiera uno, lo pagará con la cabeza”

El Mandarín puso todo el empeño, pero una tarde tropezó contra un vaso que cayó a tierra y se rompió. Y al día siguiente, rodó por tierra también la cabeza del Mandarín. Un segundo y tercer guardián corrieron la misma suerte. Los riesgos de aquel encargo, evidentemente, eran superiores a las ventajas; de manera que nadie en la corte tenía el coraje de aceptarlo.

Al fin, se presentó un viejo sabio, vivo y sonriente.

— Yo, dijo, tengo ya setenta años, y aun si me va mal, pierdo poco.
Sus modales agradaron tanto al Emperador que lo aceptó, a pesar de las acostumbradas exhortaciones y amenazas. Al recibir el encargo, el viejo se puso en acción: tomó un grueso palo y con el ímpetu de un energúmeno, dando golpes a lo loco, en pocos instantes rompió todos los vasos. Una montaña de cascotes.

Fuera de sí, por la cólera, el Emperador se lanzó contra él:

— Maldito salvaje, ¿qué has hecho?

— Hijo del Cielo, respondió el viejo Sabio con imperturbable calma; He salvado la vida a cincuenta y uno de vuestros mejores súbditos. El Emperador pensó en ello durante algún segundo… después comprendió, y lo hizo su consejero.

Cuento chino


 

Fondo/Copyright©2010_By/Marilu_All rights reserved 

 



Primer  Anterior  2 a 3 de 3  Següent   Darrer  
Resposta  Missatge 2 de 3 del tema 
De: yanely Enviat: 01/02/2010 20:10

Resposta  Missatge 3 de 3 del tema 
De: Paqui Enviat: 02/02/2010 08:16
Hijo del Cielo, respondió el viejo Sabio con imperturbable calma; He salvado la vida a cincuenta y uno de vuestros mejores súbditos. El Emperador pensó en ello durante algún segundo… después comprendió, y lo hizo su consejero.
 
GRACIAS


 
©2026 - Gabitos - Tots els drets reservats