Valores elegidos.
Sonrío comprendiendo que la vida,
es dulce compañera de mis días,
señora de victorias y derrotas,
y siempre encantadora melodía.
Me vuelo por los aires con el viento,
y el tiempo me confunde en el olvido,
y puedo ser un niño nuevamente,
que juega entre sus sueños divertido.
A ver cambiar el mundo lentamente,
al son de dirigente convencidos,
a hacerlo resurgir pacientemente,
al ritmo de valores elegidos.
Omar.
2003





