Pagina principale  |  Contatto  

Indirizzo e-mail

Password

Registrati ora!

Hai dimenticato la password?

NUESTRO MUNDO
 
Novità
  Partecipa ora
  Bacheche di messaggi 
  Galleria di immagini 
 File e documenti 
 Sondaggi e test 
  Lista dei Partecipanti
 ☼General☼ 
 ☼Normas d Nuestro Mundo☼ 
 ☼Oremos☼ 
 ☼Nuestra Capilla☼ 
 ☼Cumpleaños☼ 
 ☼Reflexiones☼ 
 ☼Poesías y Poemas☼ 
 ☼A cocinar!!☼ 
 ☼Ofrecimientos de firmas☼ 
 ☼Retirar firmas☼ 
 ☼Grupos Amigos☼ 
 Rincón de Juanito (Sus Rutas Antiguas) 
 
 
  Strumenti
 
General: LAS LLAVES
Scegli un’altra bacheca
Argomento precedente  Argomento successivo
Rispondi  Messaggio 1 di 3 di questo argomento 
Da: MARILU9268  (Messaggio originale) Inviato: 02/01/2012 11:54
japonesamarilu.jpg

 

 

 Las Llaves



“Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”,

se vuelve una

verdad manifiesta cuando se extravían las llaves.

 

No nos interesamos por esos pedazos de metal dorado

 o plateado hasta

 

que nos damos cuenta de que los perdimos.

 

Cuando los tenemos abrimos mecánicamente puertas,

 

coches, vitrinas, armarios, cajones, cajas fuertes y demás cosas que

 

estimamos. 

Nos duele perder las llaves porque sin ellas se obstaculiza

 

nuestro acceso a algo que es “de nuestra propiedad”.

 

La llave ha llegado a ser un signo de aquello que encierra.

 

“La llave de mi casa, de mi coche, de mi oficina”.


En la antigüedad confiar las llaves era el símbolo de delegar una

 

autoridad, un signo de compromiso, una muestra de confianza,

 

 un gesto de responsabilidad. El siervo que recibía las llaves

 

 del amo era el de máxima confianza, el de mayor virtud y fidelidad.


Luego surgió el término de “amo de llaves” (si bien su forma más

 

empleada es la femenina), para designar al hombre que

 

disponía de los bienes de la casa, según su prudente juicio,

 

algo así como nuestro actual “administrador”

 

Para conocer el rango o importancia de uno de estos sujetos

 

 

bastaba echar una mirada a la cantidad de llaves que cargaban

 

 y la clase de puertas que abrian.

 

Muchas llaves o llaves grandes: gran responsabilidad.


No cabe duda de que en la amistad sucede algo parecido.

 

Sin recurrir a formas poéticas muy elaboradas, podemos afirmar con

 

sencillez que en un amigo (esa otra mitad de nuestra alma) hemos

 

depositado la llave de nuestro corazón.

 

Nadie nos conoce mejor que un amigo, en nadie se confía

 

más que en un amigo.


Nadie está más pronto a escucharnos y darnos consejo.

 

“La pena que se comparte con un amigo es un descanso”,

 

decían los persas.


Pero nosotros no sólo tenemos amigos: también somos

 

amigos de otras personas, ¿qué uso le damos a esta llave?

 

Alguien confía en nosotros, como nosotros confiamos

 

 en otras personas.

Puede angustiarnos mucho haber extraviado una llave

 

 importante. Es una pena mayor llenar de herrumbre

 

el corazón oxidando una amistad.

 


 

Desconozco el autor 

 

 

japonesainferior.jpg


Primo  Precedente  2 a 3 di 3  Successivo   Ultimo  
Rispondi  Messaggio 2 di 3 di questo argomento 
Da: campitos0 Inviato: 03/01/2012 02:28

Nadie nos conoce mejor que un amigo, en nadie se confía

más que en un amigo.


Nadie está más pronto a escucharnos y darnos consejo.

“La pena que se comparte con un amigo es un descanso”,

decían los persas.

 

CELIA



Rispondi  Messaggio 3 di 3 di questo argomento 
Da: Fe Consuelo Inviato: 03/01/2012 04:05
GRACIAS POR ESTAR AQUI ENTREGANDO TU TIEMPO


 
©2026 - Gabitos - Tutti i diritti riservati