Dime, ¿quién eres, cómo te llamas? Entraste en mi vida y me diste calma. Llegaste a mi vida, y hubo claridad. No sé si te conozco, si me conoces; no sé tan siquiera si tienes edad. Contigo, la paz es una llama viva; en ti, la confianza es una verdad; hacia ti, supongo que muchos miran, pero sólo unos cuantos contigo están. Dime, ¿acaso eres el amor que sueño?. ¿Acaso eres tú, amor, ese mi dueño, y contigo me levanto y deseo acostar?. ¿Eres tú, amor, el que viene y no se va? Porque el amor perdura en el tiempo, y cuanto más tiempo pasa, más grande se hace su potencial.
Autora: Rosa Mª |