Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

CONGREGACION CRISTIANA BIBLICA
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
 1- ►►DEDICADO A TODOS LOS TERRAPLANISTAS DE ESTE FORO 
 2- ►►LOS ESTATUTOS DE LA ESCUELA BIBLICA DE TELEGRAM 
 3- ►►VIDEOS DE DOCTRINA VERDADERA DEL HERMANO JOVEN BIBLICO 
 4- ++NORMAS DE ESTE FORO 
 5- SELECCIÓN DE LOS MEJORES TEMAS DEL FORO (1) 
 6- SELECCIÓN DE LOS MEJORES TEMAS DEL FORO (2) 
 7- SELECCIÓN DE LOS MEJORES TEMAS DEL FORO (3) 
 8- SELECCIÓN DE LOS MEJORES TEMAS DEL FORO (4) 
 
 
  Herramientas
 
General: GENEALOGÍA DE JESUCRISTO ¿QUÉ LES PARECE?
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta  Mensaje 1 de 1 en el tema 
De: David 34  (Mensaje original) Enviado: 02/08/2020 09:52
GENEALOGÍA DE JESUCRISTO.
En el capítulo 1 de Mateo hallamos la genealogía de Jesucristo desde Abrahán en adelante, y en el capítulo 3 de Lucas su genealogía se remonta hasta “Adán, hijo de Dios”. La genealogía de Jesús es la única que consta en las Escrituras Griegas Cristianas. Parte de ella aparece en los capítulos 1 al 3 de Primero de las Crónicas, comienza desde Adán y pasa a través de Salomón hasta llegar a Zorobabel. Los libros de Génesis y Rut combinados proporcionan la línea desde Adán hasta David.
Las listas de Génesis-Rut, 1 Crónicas y Lucas concuerdan por completo desde Adán hasta Arpaksad, con diferencias menores con respecto a ciertos nombres, como Quenán, que en Lucas 3:37 es “Cainán”. Las listas de Génesis-Rut y Crónicas siguen concordando hasta David, mientras que la de Lucas intercala otro “Cainán” entre Arpaksad y Selah. (Lu 3:35, 36.)
Desde Salomón hasta Zorobabel, los registros de Crónicas y Mateo concuerdan en su mayor parte, aunque Mateo omite algunos nombres. Estas diferencias y las que se observan en la lista de Lucas a partir de David hasta Jesús se comentarán más adelante.
Los judíos guardaron, además de muchos registros familiares, numerosos registros genealógicos oficiales, a los que cronistas como Esdras tuvieron acceso cuando compilaron sus listas; además, dichos registros aún se conservaban en el siglo I E.C. y al parecer existieron hasta el año 70 E.C. La cuestión del linaje del Mesías, desde Abrahán y a través de David, fue para ellos de máxima importancia. Por lo tanto, hay base para confiar en que tanto Mateo como Lucas consultaron las mencionadas listas genealógicas.

Credibilidad de las genealogías de los evangelios. Una pregunta que se plantea es: ¿a qué se debe que Mateo no mencione algunos de los nombres que se hallan en las listas de otros cronistas? En primer lugar, para que una genealogía sea fiable, no es necesario que mencione todos los nombres de un linaje familiar. Por ejemplo, cuando en Esdras 7:1-5 el profeta traza su ascendencia sacerdotal, omite varios de los nombres que figuran en la lista de 1 Crónicas 6:1-15. Era evidente que no hacía falta mencionar los nombres de todos sus antepasados para probar su ascendencia sacerdotal ante los judíos. Algo similar hizo Mateo, quien además de haber podido consultar las Escrituras Hebreas, pudo haber copiado del registro oficial, si no todos los nombres, al menos aquellos cuya mención era necesaria para demostrar que Jesús era descendiente de Abrahán y David. (Compárense Rut 4:12, 18-22 y Mt 1:3-6.)
Las listas de Mateo y Lucas incluían los nombres de personajes cuya autenticidad reconocían los judíos de la época. Ha de tenerse en cuenta que los escribas y los fariseos eran enemigos enconados de los cristianos, así que se hubiesen valido de cualquier argumento a su alcance para desacreditar a Jesús; sin embargo, en ningún momento cuestionaron estas listas genealógicas. De haber existido algún error en las listas de Mateo y de Lucas, sus oponentes hubieran tenido una clara oportunidad de desprestigiar a Jesús. No debe olvidarse el hecho de que las listas genealógicas oficiales debieron estar a su alcance hasta el año 70 E.C., como también lo estuvieron las Escrituras.
Lo mismo puede decirse de los enemigos del cristianismo que hubo en el mundo pagano en el siglo I E.C., muchos de los cuales eran, al igual que aquellos judíos, personas cultas, que se hubiesen valido de cualquier error aparente para aducir que las listas de Mateo y de Lucas eran falsas o, cuando menos, contradictorias. Pero no hay indicio alguno de que a los cristianos primitivos se les atacara por esta causa.
Tanto Mateo como Lucas alcanzaron el objetivo pretendido. Para probar que Jesús era descendiente de Abrahán y de David, no era necesario hacer una genealogía nueva. Todo cuanto tuvieron que hacer fue copiar de las listas oficiales aceptadas por la nación los que contenían el linaje davídico y el sacerdotal, así como otros datos genealógicos. (Véase Lu 1:5; 2:3-5; Ro 11:1.) Aun si hubiese habido una omisión en dichas listas, no hubiese afectado en nada la intención de los evangelistas, que, de hecho, alcanzaron: presentar prueba legal y oficial de la genealogía de Jesús el Mesías.

Problemas en la genealogía de Jesús que registró Mateo. Mateo divide la genealogía desde Abrahán hasta Jesús en tres secciones de catorce generaciones cada una, posiblemente como ayuda para la memoria. (Mt 1:17.) No obstante, cuando se cuentan los nombres, resulta que suman un total de cuarenta y uno en vez de cuarenta y dos. Para resolver la aparente discrepancia, podría contarse de la siguiente manera: Contar catorce nombres desde Abrahán hasta David y usar a este como el primer nombre para el segundo grupo de catorce, siendo Josías el último de este grupo; finalmente, encabezar la tercera serie de catorce nombres con Jeconías (Joaquín) y finalizarla con Jesús. Nótese que Mateo repite el nombre de David como el último del primer grupo de catorce nombres y el primero de los siguientes catorce. Seguidamente repite la expresión “la deportación a Babilonia”, expresión que asocia con Josías y sus hijos. (Mt 1:17.)
Como ya se ha indicado, puede que Mateo haya copiado su lista exactamente como estaba en el registro oficial que usó, o tal vez haya omitido a propósito algunos eslabones con la intención de facilitar el recordar los componentes de dicha lista. No obstante, una explicación de por qué se omiten tres reyes de la línea de David entre Jehoram y Uzías (Azarías) puede ser la siguiente: Jehoram se casó con la inicua Atalía, de la casa de Acab, la hija de Jezabel, y así unió este linaje condenado por Dios a la línea de los reyes de Judá. (1Re 21:20-26; 2Re 8:25-27.) De modo que Mateo menciona a Jehoram, el primero en la alianza inicua, pero omite los nombres de los siguientes tres reyes hasta la cuarta generación, Ocozías, Jehoás y Amasías, el fruto de esta alianza. (Compárese Mt 1:8 con 1Cr 3:10-12.)
Mateo indica que Zorobabel es el hijo de Sealtiel (Mt 1:12), y esto coincide con otras referencias. (Esd 3:2; Ne 12:1; Ag 1:14; Lu 3:27.) No obstante, en 1 Crónicas 3:19 se dice que Zorobabel era hijo de Pedaya. Zorobabel debió ser hijo carnal de Pedaya e hijo legal de Sealtiel como resultado del matrimonio de cuñado; también es posible que después de la muerte de Pedaya, Sealtiel criara a Zorobabel y este llegara a ser reconocido legalmente como hijo de Sealtiel.

Un problema en la genealogía de Jesús registrada por Lucas. En las copias manuscritas de la lista de Lucas se intercala un segundo “Cainán” entre Arpaksad y Selah. (Lu 3:35, 36; compárese con Gé 10:24; 11:12; 1Cr 1:18, 24.) La mayoría de los doctos lo atribuyen a un error del copista. En las Escrituras Hebreas, “Cainán” no aparece en esta posición en las listas genealógicas de los textos hebreos o samaritanos, ni tampoco en ninguno de los targumes o versiones, excepto en la Septuaginta griega. Y parece que ni siquiera estaba en las primeras copias de la Septuaginta, pues Josefo, que suele seguir esta versión, menciona a Salas (Selah) a continuación como hijo de Arfaxad (Arpaksad). (Antigüedades Judías, libro I, cap. VI, sec. 4.) Los escritores antiguos Ireneo, Africano, Eusebio y Jerónimo no aceptaron el segundo “Cainán” de las copias del relato de Lucas, pues la consideraban una interpolación. (Véase CAINÁN núm. 2.)

¿Por qué difieren entre sí las genealogías de Mateo y de Lucas?
Casi todas las diferencias existentes entre las genealogías de Jesús que registraron Lucas y Mateo pueden resolverse con facilidad si se tiene presente que Lucas trazó la línea por medio de otro hijo de David, Natán, en vez de por medio de Salomón, como hizo Mateo. (Lu 3:31; Mt 1:6, 7.) Lucas sigue la ascendencia de María, y así prueba que Jesús era descendiente natural de David, mientras que Mateo muestra que Jesús tenía derecho legal al trono de David al ser descendiente de Salomón por la línea de José, quien era legalmente el padre de Jesús. Tanto Mateo como Lucas indican que José no era el padre verdadero de Jesús, sino solo su padre adoptivo, que le daba el derecho legal. Cuando llega a Jesús, Mateo, se desvía del estilo usado en toda su genealogía, y dice: “Jacob llegó a ser padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, a quien se llama Cristo”. (Mt 1:16.) Nótese que no dice ‘José llegó a ser padre de Jesús’, sino que era “el esposo de María, de la cual nació Jesús”. Lucas es incluso más específico cuando, después de mostrar que Jesús era realmente el Hijo de Dios por medio de María (Lu 1:32-35), dice: “Jesús [...] siendo hijo, según se opinaba, de José, hijo de Helí”. (Lu 3:23.)
Puesto que Jesús no era el hijo natural de José, sino el Hijo de Dios, la genealogía de Jesús registrada por Lucas tenía que probar que por nacimiento humano Jesús era en realidad hijo de David mediante su madre María. Frederic Louis Godet escribió respecto a las genealogías de ambos evangelistas: “Este estudio detallado del texto nos lleva así a admitir: 1) Que el registro genealógico que traza Lucas es el de Helí, el abuelo de Jesús. 2) Que, siendo la afiliación de Jesús por vía de Helí manifiestamente opuesta a su afiliación por la línea de José, el documento que ha procurado que llegue hasta nosotros no pretende ser otra cosa —desde su punto de vista— que una genealogía de Jesús basada en el linaje de María. ¿Por qué, entonces, no menciona Lucas a María y pasa inmediatamente de Jesús a su abuelo? El pensamiento antiguo no consideraba que la madre fuera un eslabón de una cadena genealógica. Para los griegos, un hombre era hijo de su padre, no de su madre, y los judíos tenían el adagio: ‘Genus matris non vocatur genus [Al descendiente de una madre no se le llama (su) descendiente]’ (‘Baba Batrá’, 110 a)”. (Commentary on Luke, 1981, pág. 129.)
En realidad, las dos genealogías (la de Mateo y la de Lucas) exponen la descendencia de David: una por medio de Salomón y la otra por medio de Natán. (Mt 1:6; Lu 3:31.) Cuando examinamos las listas de Mateo y Lucas, hallamos que después de separarse en Salomón y Natán, vuelven a unirse otra vez en dos personas, Sealtiel y Zorobabel. Esto puede explicarse de la siguiente manera: Sealtiel era el hijo de Jeconías, pero se le llegó a llamar “hijo de Nerí” quizás debido a que se casó con la hija de este y así llegó a ser su yerno. Es posible también que Nerí no tuviera hijos varones, lo que pudiera ser otra razón por la que se considerara a Sealtiel su “hijo”. Zorobabel, quien es probable que fuera hijo carnal de Pedaya, fue considerado legalmente hijo de Sealtiel, tal como se ha mostrado antes. (Compárese con Mt 1:12; Lu 3:27; 1Cr 3:17-19.)
A continuación, las genealogías indican que Zorobabel tuvo dos hijos, Resá y Abiud, y de nuevo las líneas se separan en este punto. (Pudieron haber sido descendientes y no hijos verdaderos, o al menos uno de ellos puede que haya sido un yerno. Compárese con 1Cr 3:19.) (Lu 3:27; Mt 1:13.) Las genealogías de Jesús de los evangelios de Mateo y Lucas varían en este punto de la que se halla en el capítulo 3 de Primero de las Crónicas. Estas diferencias pueden ser debidas a que Mateo, y quizás también Lucas, omitieron varios nombres a propósito. Pero el hecho que ha de tenerse en cuenta es que tales diferencias en las listas genealógicas de Mateo y Lucas muy probablemente son las mismas que ya existían en los registros genealógicos que estaban en uso en aquel entonces, plenamente aceptados por los judíos, y por lo tanto no fueron cambios que Mateo y Lucas efectuaron.
Por lo tanto, podemos concluir que las dos listas, la de Mateo y la de Lucas, establecen dos verdades: 1) que Jesús fue realmente el Hijo de Dios y el heredero natural del reino por nacer de manera milagrosa de la joven virgen María, perteneciente a la línea de David, y 2) que Jesús también era el heredero legal en la línea de descendencia de David y Salomón por medio de su padre adoptivo José. (Lu 1:32, 35; Ro 1:1-4.) El hecho de que José, consciente de las circunstancias, se casase con María y le diese la protección de su buen nombre y de su linaje real refutaba cualquier acusación que pudieran hacer los judíos hostiles en cuanto a la ilegitimidad del nacimiento de Jesús.


Primer  Anterior  Sin respuesta  Siguiente   Último  

 
©2024 - Gabitos - Todos los derechos reservados