La noche llegó
y en su hechizo me envolvió.
Me vestí de luces y la seguí;
en su baile de máscaras,
de estrellas, de lunas y misterios.
Al compás de su música,
bañada por un rayo plateado,
bailé y bailé;
hasta que el llamado temprano
de un gallo rompió el sortilegio
Entonces me vestí de negro
Y salí a la luz del día
esperando con ansías
el regreso de
la noche encantada….
a/d