«Las enseñanzas de Abraham, increíblemente profundas y a la vez sencillas y prácticas, le devolverán la confianza en su voz interior y le permitirán emprender una de las aventuras más edificantes que puede imaginar.
Pide y se te dará es la hoja de ruta de una vida satisfactoria y una renovada autoestima.»
JACK CANFIELD, coautor de la serie Sopa de pollo para el alma
Muchos maestros, entre los cuales nos contamos, enseñan a meditar porque es un excelente proceso para elevar la vibración. Una «Meditación» eficaz consiste en alejarte de tu conciencia física, que causa una resistencia en tu vibración, pues cuando desvías tu atención de lo que hace que tu vibración sea baja, tu vibración se eleva de forma natural. Es como si perdieras el conocimiento, pero manteniéndote despierto. Cuando duermes, también pierdes el conocimiento, pero cuando estas adormilado no eres consciente de hallarte en esa vibración más alta. Cuando estás despierto y en estado de meditación, reconoces conscientemente lo que se siente al hallarse en esa vibración más alta. Con el tiempo, adquirirás una sensibilidad especial con respecto a tu vibración, de forma que enseguida sabrás si te estás concentrando en algo que provoca una resistencia en tí.
A veces la gente nos pregunta: «Abraham, ¿es normal que mi vida sufra una fuerte sacudida cuando comienzo a practicar el proceso de “Meditación”?» Nosotros respondemos afirmativamente, porque alcanzas una sensibilidad superior y los antiguos esquemas que provocaban en tí una vibración baja te resultan ahora incómodos.
Otras formas de elevar tu vibración
Existen otras formas de elevar tus vibraciones aparte de la «Meditación», como escuchar música que te infunda alegría, hacer jog-gingen un hermoso paraje, acariciar a tu gato o sacar a pasear a tu perro. Estas son algunas de las numerosas y agradables actividades que puedes hacer para liberarte de tu resistencia y elevar tus vibraciones. Con frecuencia, cuando conduces un vehículo te hallas en un estado de máxima conexión con tu Fuente de Energía.
Por esta razón se producen relativamente pocos accidentes de tráfico. A menudo el ritmo que imprime la carretera, el hecho de olvidarte de lo que te preocupa y la idea de dirigirte hace que dejes de pensar en los problemas que te preocupan.
Tu objetivo es liberarte de cualquier pensamiento que provoque en ti resistencia, a fin de alcanzar pensamientos puros y positivos. No te inquietes si no logras sosegar tu mente por completo, a menos que ésta se centre en cosas negativas. Si durante el ejercicio de «Meditación» piensas suavemente en cosas agradables, te será muy útil.
Por ejemplo, después de pasar un día con una familia a la que adoran, Jerry y Esther dedicaron muchas horas agradables a pensar y comentar esa maravillosa jornada. Cada vez que deseaban centrarse en pensamientos que les producían una sensación placente-ra, no tenían más que recordar algún detalle sobre ese día: algo que uno de ellos dijo, algo que hizo uno de los niños, el magnífico tiempo, la comida deliciosa, el tonificante paseo por el monte…
Dicho de otro modo, es muy fácil hallar algo que sea Energía pura y positiva. Pensar en tus mascotas puede ser una buena mente de pensamientos positivos debido a que los animales ofrecen un cariño incondicional. Busca cualquier pensamiento que te produzca una sensación placentera cuando te centres en él, y practícalo hasta que empieces a sentirte bien. Luego se producirán otros pensamientos agradables.
Si nosotros estuviéramos en tus zapatos físicos, utilizaríamos este proceso cada día, durante 10 o 15 minutos, no mucho más. Nos sentaríamos en un lugar tranquilo y agradable, solos, donde nadie nos interrumpiera, quizá debajo de un árbol, en nuestro co-che, en el baño o en el garaje… Procuraríamos desactivar nuestros sentidos físicos. Dicho de otro modo, correríamos las cortinas si la luz fuera demasiado intensa, cerraríamos los ojos, elegiríamos un lugar silencioso.
Nos concentraríamos en el hecho de inspirar aire y de expeler-lo. Nos concentraríamos en respirar de forma lenta y pausada. Inspiraríamos el aire, y cuando sintiéramos que nuestros pulmones estaban llenos, inspiraríamos suavemente otra pequeña bocanada.
Luego, tras haber alcanzado la plena expansión de nuestros pulmones, nos recrearíamos durante un prolongado y delicioso momento en expeler el aire. Nuestra única intención en esos instantes sería gozar de ese momento y ser conscientes de nuestra respira-ción sin hacer más que respirar; nada de preparar el desayuno, de peinarnos, de preguntarnos qué estará haciendo otra persona, de pensar en ayer, de preocuparnos sobre mañana ni centrarnos en otra cosa salvo en inspirar y expeler el aire.
Te sumirás en el estado de «permitir» en el que, durante unos momentos, dejarás de controlarlo todo, dejarás de tomar la iniciativa.
En esos momentos dirás a tu Fuente de Energía, a tu Ser Interior, a tu DIOS (o como quieras llamarlo): «Aquí me tienes, en un estado de “permitir”. Permito que mi Fuente de Energía fluya puramente a través de mí».
Quince minutos de ese esfuerzo te cambiará la vida porque permitirá que tu Energía natural fluya a través de tí. En esos momentos te sentirás mejor, y cuando salgas del estado de meditación te sentirás pictórico de energía.
¿Es posible que 15 minutos cambien mi vida?
Uno de los grandes beneficios que observarás de inmediato es que las cosas que has deseado empezarán a manifestarse.
¿Cómo es posible? «Pero, Abraham —dirás—, no me he sentado a meditar para marcarme unas metas. Ni me he sentado a meditar para clarificar lo que deseaba. No le he expresado al Universo lo que deseaba. ¿Cómo es posible que el hecho de haber meditado durante 15 minutos lo haya propiciado?» «Porque has formulado tus peticiones y durante el rato que has dedicado a practicar la
“Meditación” tu resistencia, que impedía que estas cosas se manifestaran en tu experiencia, ha cesado. Al practicar la meditación has permitido que tus deseos fluyan hacia tu experiencia.»
No puedes formar parte de este medio físico sin que se generen constantemente en tí deseos. A medida que se forman en ti esos deseos, el Universo responde a ellos. Y ahora, debido a que duran-te 15 minutos te has sumido en el estado de «permitir», independientemente de si acariciabas a tu gato, practicabas tu respiración, escuchabas el rumor de una cascada o una música envolvente, o experimentabas «Un torrente de apreciación», has establecido una vibración que ya no provoca una resistencia a las cosas que has pedido.
«Durante cincuenta años he sido muy negativo, Abraham, ¿significa eso que me llevará otros cincuenta años cambiar?» No, basta con quince minutos.
«¿En quince minutos podré neutralizar toda la resistencia que he adquirido?» En quince minutos alcanzarás el estado de «permitir», no tendrás que neutralizar nada.
«¿Y si he adquirido unos hábitos negativos muy marcados? ¿Podré modificarlos en quince minutos?» Probablemente no. Pero la próxima vez que te centres en uno de esos pensamientos negativos te percatarás enseguida.
Tu Guía Emocional estará tan estimulada que te darás cuenta —probablemente por primera vez en tu vida— de lo que haces con tu Energía No Física.
Esto es muy importante, porque todo lo que te ocurre a ti y a todas las personas que conoces, ocurre debido a la Energía que invocas y que permites que fluya o no a través de ti. Todo se basa en esta relación con la Energía.
Todas las personas que conoces, las cuales viven todas las experiencias que conoces, las viven debido al deseo, fruto de la concentración de su pensamiento, que su vida les ha aportado y al estado de «permitir» o de resistencia en que se encuentran en un momento dado.
¿Sabías que en este mismo momento podrías padecer todas las enfermedades mortales habidas y por haber (y otras que ni siquiera conocemos) y mañana todas podrían desaparecer de la noche a la mañana si aprendieras a dejar que la Energía fluyera a través de ti?
No te proponemos unos saltos cualitativos tan tremendos, pues son un tanto incómodos. Lo que te proponemos es que cada día seas lo suficientemente egoísta para decir: «No hay nada más importante que el que yo me sienta bien. Y hoy voy a hallar la forma, de conseguirlo.
Voy a empezar a meditar y a alinearme con mi Fuente de Energía. A lo largo de la jornada, buscaré oportunidades para apreciar cosas, de modo que durante todo el día procuraré recuperar mi Fuente de Energía. Si se presenta una oportunidad para elogiar algo, lo haré, si se presenta una oportunidad para criticar algo, mantendré la boca cerrada y trataré de meditar. Si siento deseos de criticar, diré: «”Acércate, gatito” y acariciaré a mi gato hasta que ese deseo desaparezca».
Al cabo de treinta días de realizar un pequeño esfuerzo, pasarás de ser una de las personas más resistentes del planeta a una de las personas menos resistentes del planeta. Quienes te observen se quedarán asombrados al presenciar la cantidad de manifestaciones que comenzarán a producirse en tu experiencia física.
Nosotros os contemplamos desde una vista aérea, por así decirlo, y os vemos como si estuvierais junto a una puerta cerrada, al otro lado de la cual se hallaran todas las cosas que deseáis, a la espera de que abráis esa puerta.
Están ahí desde el momento en que las pedisteis: vuestros amantes, vuestros cuerpos perfectos, vuestros trabajos ideales, todo el dinero que podáis imaginar, to-das las cosas que siempre habéis deseado. Cosas grandes y pequeñas, cosas que podríamos llamar extraordinarias y significativas y cosas insignificantes; al otro lado de esa puerta está todo cuanto habéis identificado como objetos de vuestros deseos.
Y en el preciso momento en que abráis esa puerta, todas las cosas que deseáis fluirán hacia vosotros. Luego organizaremos un seminario sobre «Cómo enfocar las manifestaciones de todo lo que fluye hacia vuestra experiencia».
Proceso 7
Evaluar los sueños
Cuándo utilizar este proceso
• Cuando desees saber por qué tienes un determinado sueño.
• Cuando desees averiguar cuál es tu punto de atracción vibratorio y qué estás creando antes de que se manifieste en tu experiencia vital.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso «Evaluar los sueños» te será muy útil si tu Punto Fijo
Emocional oscila actualmente entre:
(1) Alegría/Conocimiento /Poder Personal /Libertad /
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Aquello en lo que piensas y lo que se manifiesta en tu experiencia vital siempre guardan una correspondencia vibratoria, del mismo modo que aquello en lo que piensas y lo que se manifiesta en tus sueños siempre guardan una correspondencia vibratoria.
Tus pensamientos dominantes siempre coinciden con tus manifestaciones, de forma que cuando comprendas la absoluta correlación entre tus pensamientos, lo que sientes y lo que se manifiesta en tu experiencia, podrás predecir con precisión todo cuanto va a ocurrir en tu vida.
Es agradable ser consciente de tus pensamientos y, por tanto, consciente de lo que estás creando antes de que se manifieste, pero también es útil reconocer, después de que algo se haya manifestado, el pensamiento que ha conducido a esa manifestación. Dicho de otro modo, puedes realizar conscientemente la asociación entre tus pensamientos, tus sentimientos y tus manifestaciones antes de que se produzca la manifestación o después de que se produzca la manifestación. Ambos sistemas son útiles.
Cuando sueñas algo, siempre coincide con los pensamientos que has tenido. Por consiguiente, puesto que cada uno de tus sueños es una creación tuya, es imposible que sueñes algo que no hayas creado a través de tus pensamientos. El hecho de que se manifieste ahora en tu sueño significa que le has prestado una atención considerable.
La esencia de lo que sientes con respecto a las cosas en las que piensas con mayor frecuencia acaba siempre manifestándose en tu experiencia vital, pero tarda menos tiempo en manifestarse en tus sueños. Por ese motivo, tus sueños pueden ser muy útiles para ayudarte a comprender lo que estás creando en tu estado de vigilia. Si creas algo que no deseas, te será más fácil modificar la dirección de tus pensamientos antes de que se manifieste que esperar a cambiar tus pensamientos después de que se manifieste.
El proceso de «Evaluar los sueños» consiste en lo siguiente: Cuando te acuestes, reconoce conscientemente que tus sueños reflejan con exactitud tus pensamientos. Debes decirte: Deseo dormir bien y despertarme descansado. Y si es preciso que recuerde algo importante de mis sueños, lo recordaré cuando me despierte.
Luego, cuando te despiertes, antes de levantarte de la cama, permanece acostado unos minutos y pregúntate: « ¿Recuerdo algo de mis sueños?» Aunque seas capaz de recordar diversos aspectos de tus sueños a lo largo del día, por lo general es al despertarte cuando los recuerdas con mayor nitidez. Cuando empieces a recordar uno, relájate y trata de recordar cómo te sentías durante la secuencia del sueño, pues el hecho de recordar tus emociones te proporcionará una información aún más importante que recordar los detalles.
Debes prestar gran atención a cualquier tema para que llegue a ser lo bastante potente como para que se manifieste en tu experiencia. Asimismo, debes prestar gran atención a un tema antes de que empiece a manifestarse en tus sueños. Por ese motivo, tus sueños más significativos siempre van acompañados de una in-tensa emoción. La emoción puede producirte una sensación agradable o desagradable, pero siempre será lo suficientemente intensa para que la recuerdes.
« ¿Cómo me sentí cuando ocurrió eso?» Si te despiertas después de haber tenido un sueño que te ha producido una sensación placentera, puedes estar seguro de que tus pensamientos dominantes con respecto a esa cuestión apuntan hacia manifestaciones que deseas. Si te despiertas después de tener un sueño que te ha producido una sensación desagradable, significa que tus pensamientos dominantes están atrayendo algo que no deseas. Con todo, al margen de dónde te encuentres en relación con lo que se manifiesta en tu experiencia, siempre puedes tomar una nueva de-cisión y cambiar la manifestación para convertirla en algo más placentero.
Es infinitamente más satisfactorio crear de manera consciente escenarios placenteros en tu experiencia vital que crear por defecto algo que no deseas y luego tratar de transformarlo en algo que deseas. Una vez que se ha manifestado algo, tienes que resol-ver la cuestión de observar cómo se produce algo no deseado y el pernicioso hábito que lo propició.
Cuando comprendas que tus sueños constituyen un maravilloso reflejo de cómo te sientes y lo que estás creando, podrás empezar a modificar conscientemente tus pensamientos con el fin de incidir de modo positivo en tus sueños. Y tan pronto como recibas ese sueño positivo, sabrás que te diriges hacia una manifestación real más positiva.
Si te despiertas de un mal sueño, no te preocupes, alégrate de haber sido consciente de estar prestando atención a algo que no deseas. Del mismo modo que aprecias los sensores de tu piel que te advierten de que te aproximas a un objeto que quema, aprecia el hecho de que tus emociones te hagan ser consciente de que tus pensamientos se aproximan a algo no deseado.
Cuando sueñas no estás creando. Tu sueño es una manifestación de aquello en lo que has estado pensando en tu estado de vigilia. No obstante, cuando te despiertas y piensas —o comentas— sobre lo que has soñado, esos pensamientos inciden en tus creaciones en ciernes.
Conviene que tomes nota de tu sueño, pero no es preciso que lo describas con todo lujo de detalles. Describe el lugar en el que se desarrolló, las principales personas que aparecían en él, qué ha-cías, lo que otros hacían y, lo que es más importante, cómo te sen-tías dentro de ese sueño.
Quizá descubras más de una emoción dentro del sueño, pero las emociones no difieren mucho unas de otras. Por ejemplo, no te sentirás al mismo tiempo eufórico y furioso en un sueño por-que la frecuencia vibratoria de esas dos emociones es demasiado extrema para que se manifieste en el mismo sueño. Por tanto, cuando hayas identificado cómo te sentías, si deseas modificar o potenciar esa emoción, te aconsejamos que pases al Proceso 22, «Ascender por la Escala Emocional».
Abraham, contadme más cosas sobre!
«Evaluar los sueños»
Los sueños son un instrumento muy útil que te indica tu actual estado vibratorio. Tu recuerdo de un sueño equivale a la traducción física de bloques de pensamientos No Físicos con los que has interactuado en tu estado de vigilia. Cuando duermes, te sumer-ges de nuevo en la Energía de lo No Físico y mantienes conversaciones (no de palabra, sino conversaciones vibratorias). Luego, cuando te despiertas, traduces esos bloques de pensamientos de nuevo a su equivalente físico.
En ocasiones, cuando llevas mucho tiempo deseando algo pero te parece imposible conseguirlo, experimentas un sueño en el que consigues tu deseo.
Posteriormente, al recordar con agrado ese sueño, mitigas tu vibración de resistencia y tu deseo puede hacerse realidad.
Hace muchos años, Jerry y Esther se relacionaban por motivos profesionales, pero aún no eran pareja. Se apreciaban, pero no experimentaban un sentimiento romántico mutuo porque ninguno de los dos quería complicarse la vida.
Ninguno de los dos, debido a determinadas circunstancias y creencias, no pensaba ni remota-mente que acabaría enamorándose del otro.
Una noche Esther soñó que Jerry (lo vio con toda claridad) se arrodillaba junto a su cama y la besaba en la mejilla, como en los cuentos de hadas que le habían contado cuando era niña. Cuando los labios de Jerry le rozaron la mejilla, una extraordinaria sensación invadió a Esther, una sensación de euforia, de que todo era maravilloso, una sensación indescriptible. Esther jamás había experimentado nada parecido, ni dormida ni despierta. Cuando se despertó, no pudo dejar de pensar en ello y ya no contempló a
Jerry con los mismos ojos que antes. Este sueño infundió a Esther una sensación desconocida para ella. Era un sueño tan dulce que trató de soñarlo una y otra vez. Cuando no lo conseguía, se esforzaba en recordarlo. Deseaba recuperar la sensación que le había producido. Esa vibración fue el catalizador que unió a Esther y a Jerry.
Esther pensaba cosas como: «Deseo ser feliz toda mi vida. Deseo tener un compañero que me quiera. Deseo vivir una experiencia vital gozosa». Cuando Esther pensaba esas cosas, aunque muchas de ellas le faltaban, su Ser Interior, al oírle formular esos deseos, le ofrecía algo visual y sensual, algo lo suficientemente tangible para que no lo olvidara, y algo lo suficientemente poten-te para atraerla con fuerza. Y cuando Esther hacía que la Energía fluyera hacia eso, se producía un segmento de tiempo maravillosamente productivo.
Los sueños son un «tráiler» del futuro
Si deseas algo, pero no lo has experimentado en tu vida, por ejemplo, si deseas sentirte bien pero nunca has gozado de buena salud; si deseas tener dinero, pero nunca lo has tenido; si deseas tener una pareja que te ame, pero nunca la has tenido, debes decirle a tu Ser Interior lo que deseas y por qué lo deseas. Deja que tu Ser Interior te ofrezca en un sueño imágenes hacia las que puedas hacer que fluya tu Energía. Esto te permitirá alcanzar el estado vibratorio que desees, y entonces la Ley de Atracción te proporcionará lo que deseas.
Tus sueños son manifestaciones de tu punto de atracción vibratorio, por lo que puedes evaluar tus sueños para averiguar lo que haces con tu vibración. Tus sueños son una especie de «tráiler» de lo que va a ocurrir, de modo que al evaluar el contenido de tu sueño, con frecuencia podrás determinar cuál es tu punto de atracción, y si no deseas que el sueño que has tenido se haga realidad, puedes modificarlo.
Debido a lo que tu entorno te ha inducido a pensar, puedes hacer que tu Energía fluya hacia una catástrofe económica, hacia un cuerpo que no funcionará como es debido y así sucesivamente.
Tu Ser Interior, que es consciente de que estás proyectando enfermedades hacia tu futuro, te ofrece un sueño para mostrarte lo que estás haciendo. Al despertarte, dices: « ¡Eso no lo quiero!» A continuación te preguntas:
« ¿Qué es lo que quiero? ¿Y por qué lo quiero?» Entonces haces que fluya tu Energía productivamente hacia lo que deseas, transmutas tu Energía y modificas así tu experiencia futura.
Proceso 8
El libro de los aspectos positivos
Cuándo utilizar este proceso
• Cuando te embargue una emoción positiva en respuesta a un pensamiento positivo y desees prolongar esa sensación positiva y placentera.
• Cuando seas consciente de que un tema que requiere tu constante atención no te produce una sensación grata y desees mejorar tu vibración con respecto a ese tema.
• Cuando la mayoría de temas en los que te centras te produzca una sensación agradable, pero existan aspectos negativos que desees corregir.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso de «El libro de los aspectos positivos» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Para empezar a practicar el proceso de «El libro de aspectos positivos» compra un cuaderno que te complazca sostener en la mano. Elígelo de un color que te guste, con una anchura que se adapte a tu caligrafía, con un papel que permita que tu bolígrafo favorito se deslice suavemente, que puedas abrirlo con facilidad y permanezca abierto sobre una superficie.
Debido al ejercicio en el que se basa este proceso, no sólo mejorará tu concentración, también alcanzarás una mayor claridad y la sensación de estar vivo.
En la tapa de tu cuaderno escribe: «Mi libro de los aspectos positivos».
Te recomendamos que el primer día dediques como mínimo veinte minutos a practicar este ejercicio, pero a partir de ahí es preferible que aumentes el tiempo poco a poco. No obstante, quizá compruebes que te aporta unos beneficios tan grandes y que te produce una sensación tan satisfactoria que desees dedicarle más tiempo.
A continuación, escribe en la parte superior de la primera página de tu cuaderno una breve descripción de alguien o algo que siempre te produce una sensación grata. Puede ser el nombre de tu adorado gato, tu mejor amigo o la persona de la que estás ena-morado o enamorada. O el nombre de tu restaurante favorito.
Cuando te concentres en el nombre o título que has escrito, haz-te tres preguntas: ¿Qué es lo que me gusta de ti? ¿Por qué te quiero tanto? ¿Cuáles son tus aspectos positivos?
Luego empieza a anotar, relajada y espontáneamente, los pensamientos que se te ocurran en respuesta a tus preguntas. No trates de forzar esas ideas, deja que fluyan con suavidad a través de tu mente y plásmalas sobre el papel. Escribe mientras sigan fluyendo los pensamientos, luego lee lo que has escrito y deléitate con ello.
A continuación escribe en la página siguiente otro nombre o título de alguien o algo que te produzca una sensación grata y re-pite el proceso hasta que hayan transcurrido veinte minutos.
Quizá compruebes, durante la primera sesión, que has conseguido activar en tí una vibración de apreciación y Bienestar tan poderosa que siguen fluyendo a ti más ideas de otros nombres o títulos que anotar en tu «Libro de los aspectos positivos». Cuan-do eso ocurra, tómate el tiempo que puedas para anotar esos nombres o títulos en la parte superior de otras páginas de tu cuaderno. Si dispones de tiempo, formúlate las preguntas: ¿Qué me gusta de ti, por qué te quiero tanto y cuáles son tus aspectos positivos?-, en caso contrario, espera a mañana, cuando podrás volver a practicar este ejercicio.
Cuantos más aspectos positivos busques, más encontrarás; y cuantos más aspectos positivos encuentres, más tratarás de hallar. Entretanto, activarás en ti una elevada vibración de Bienestar (que se corresponde con quien eres).
Y te sentirás maravillosamente. Y, lo que es más importante, practicarás tanto esta vibración que se convertirá en tu vibración dominante, y todos los aspectos de tu experiencia empezarán a reflejar esta elevada vibración.
Cuando hayas llenado tu cuaderno tal vez te muestres impaciente por comprar otro, porque la experiencia de escribir comporta una poderosa concentración, y anotar las cosas que te producen un profundo placer cuando las escribes te ayudará a conectarte con tu fuente de Energía.
Los beneficios de este proceso son múltiples: Cuando lo practiques te sentirás maravillosamente. Tu punto de atracción seguirá mejorando, al margen de tu situación en estos momentos. Tu relación con el tema sobre el que escribes se enriquecerá y será más satisfactoria, y la Ley de Atracción te aportará más personas, lugares, experiencias y cosas maravillosas para que te deleites con ellos.
Abraham, contadme más cosas sobre «El libro de los aspectos positivos»
Imagina una espléndida ciudad. No es una ciudad grande, pero es perfecta. El tráfico circula con facilidad. Existen numerosos lugares interesantes. Vivir y trabajar en ella constituye una experiencia maravillosa.
Cuando imaginas esta ciudad que te hemos descrito, quizá pienses: «Yo me sentiría feliz en ella». Pero hemos olvidado mencionar un pequeño detalle: En la Sexta Avenida hay un socavón tremendo.
Si te concentraras en los aspectos positivos de esta ciudad, es-tamos convencidos de que te sentirías feliz en ella. A la mayoría de la gente no le ha explicado la vida alguien que señalara los aspectos positivos de la misma, sino alguien que advertía: «¡Cuidado con el socavón de la Sexta Avenida!» Así pues, debido a la orientación negativa que la rodea, la mayoría de la gente vive amargada por ese socavón.
Pongamos que alguien padece una enfermedad terminal y el médico ha emitido una sentencia de muerte. No obstante, buena parte de su cuerpo, más del noventa por ciento, es como esa ciudad mágica, funciona perfectamente. Todas las arterias del tráfico funcionan bien. Pero debido a la atención que el médico ha prestado a su cuerpo, esta persona concede también una gran atención al «socavón», hasta que por fin éste acaba consumiéndola.
Deja de pensar en los socavones de la ciudad «Cuando pienso en lo que deseo me siento bien. Cuando pienso que no tengo lo que deseo, me siento mal.»
Hablemos de ello un poco más. ¿Eres capaz de pensar en más de una cosa al mismo tiempo? No. ¿Eres capaz de experimentar más de un sentimiento a la vez? ¿Puedes sentirte bien y mal simultáneamente?
No. Así pues, parece lógico —entra en los Parámetros de la Ley de Atracción— que si piensas en lo que deseas no puedes pensar al mismo tiempo en lo que no deseas. Así, si cuan-do piensas en lo que deseas, te sientes bien, y si cuando te sientes bien, estás en un estado de ánimo positivo para atraer lo que deseas, entonces que tu principal tarea consista en buscar las aspectos positivos de las cosas, buscar en ellas aquello que te haga sentir mejor y dejar de pensar en los socavones, ¿no te parece bien?
En ocasiones, cuando se informan sobre la Creación Deliberada, nuestros amigos físicos se preocupan. Temen que cada pensamiento negativo en el que se centren hará que surja del cosmos un monstruo que se introducirá en su experiencia. Nosotros deseamos tranquilizarte recordándote que vives el equilibrio de tu pensamiento, por lo que es preciso que te concentres intensamente en un pensamiento antes de que se manifieste en tu experiencia. Pero en tanto que persona que vive en una sociedad predominantemente orientada hacia la crítica y lo que está mal, que se afana siempre en enfrentarse a la realidad, te has convertido, incluso en tus pensamientos individuales, en una persona predominantemente preocupada en lugar de una persona predominantemente convencida de que Todo está bien.
Queremos animarte a que prestes más atención a lo que hace que te sientas bien, no en algo tan radical que tengas que controlar tus pensamientos en todo momento. Simplemente toma la decisión de buscar lo que deseas ver. No es una decisión difícil de tomar y aportará a tu experiencia beneficios increíbles.
Presta atención a lo que hace que te sientas bien
Todo indica que es preciso prestar atención a la realidad. «A fin de cuentas, es cierto, ¿no? ¿Por qué no voy a documentarlo? ¿Por qué no voy a contarlo? ¿Por qué no voy a realizar una estadística sobre eso? ¿Por qué no voy a explicárselo a los demás? ¿Por qué no voy a prevenir a mis hijos contra eso?»
¿Acaso no deberíamos airear las cosas que no deseamos simplemente porgue son reales y las haríamos aún más reales? Nosotros preguntamos pero ¿por qué lo hacéis? ¿Por qué no consultáis la base de datos de la creación y filtráis selectivamente las realidades que deseéis copiar e insistir en ellas? Vuestra respuesta no nos satisface: «Porque es la realidad. Lo hago porque otros también lo hicieron».
Si nosotros estuviéramos en tus zapatos físicos no dejaríamos que la base de nuestra atención fuera la realidad de algo, sino que procuraríamos que la base mera la sensación-vibración. Por consiguiente, a cualquiera que se mostrara interesado en lo que pensamos le diríamos: «Si me produce una sensación agradable, le presto toda mi atención; en caso contrario, ni siquiera me fijo en ello».
¿Sabes lo que dirán los otros? « ¡Debes enfrentarte a la realidad!» De modo que tú puedes responder: «Ya lo hago. Pero me he vuelto más selectivo sobre la realidad a la que me enfrento.
Porque he comprobado que la realidad a la que me enfrento, sobre la que hablo, pienso, recuerdo, la realidad que regurgito, sobre la que realizo una estadística o la mantengo durante mucho tiempo en mi vibración, pasa a convertirse en mi propia realidad. De modo que elijo con cuidado las realidades que reproduzco en mi experiencia, porque he descubierto que puedo crear la realidad. ¡Puedo crear la realidad! Y puedo elegir la realidad que deseo crear».
Nos encanta explicarte estas cosas. Eres un creador y puedes crear lo que desees, pero existe una forma mejor de expresarlo:
Puedes y debes crear cualquier cosa a la que prestes atención.
Jerry y Esther habían organizado varios talleres en un hotel en Agustín, Texas, pero los del hotel se olvidaban sistemáticamente del día que tenían prevista su llegada. Por más que hubieran firmado los oportunos contratos y Esther llamara el mismo día para confirmar su llegada, cuando se presentaban en el hotel la amable recepcionista siempre ponía cara de sorpresa. Y todos tenían que afanarse en prepararlo todo para el taller. Esther nos dijo un día: «¡Creo que deberíamos buscar otro hotel!» Nosotros respondimos que era una solución, pero que estábamos convencidos de que fuera uno donde fuera siempre se llevaba consigo, pues portaba sus hábitos y patrones vibratorios.
Nosotros les aconsejamos que compraran un cuaderno y escribieran en la tapa, con grandes letras: «Mi libro de los aspectos positivos». Luego les indicamos que escribieran en la primera página: «Aspectos positivos del hotel Southpark en Austin». Esther empezó a escribir: «Es un hotel precioso. Está bien situado, es de fácil acceso por la interestatal y los participantes de nuestros seminarios no tienen problemas para dar con él. Tiene un aparcamiento espacioso, lo cual es una ventaja. Nuestra habitación siempre está limpísima. Las hay de diversos tamaños, por lo que podemos alojar a todas las personas que asisten a nuestros talleres, por numerosas que sean…»
Mientras escribía esto, Esther empezó a preguntarse cómo era posible que hubiera pensado siquiera en buscar otro hotel. Es decir, su atención a los aspectos positivos la predispuso a sentirse tan a gusto en este hotel que (según hemos sabido) no puede atraer nada que no sea beneficioso de él. Dicho de otro modo, Esther dejó de pensar —en virtud de anotar en su cuaderno los aspectos positivos— en el socavón.
¿Se trata de inspiración o motivación?
Puedes enfocarlo de dos maneras: «Si haces esto y lo otro ocurrirán cosas beneficiosas», o «Si no haces esto y lo otro ocurrirán cosas nefastas». Lo primero te inspira a actuar desde un lugar positivo. Lo segundo te motiva a actuar desde un lugar negativo.
Tu «Libro de los aspectos negativos» te colocará en una posición desde la que atraerás —en virtud de sentirte inspirado a obrar de forma positiva— lo que desees.
Proceso 9
Escribir el guión
Cuándo utilizar este proceso
• Cuando te sientas bien y desees añadir detalles a lo que estás creando en tu experiencia vital.
• Cuando quieras divertirte identificando y anotando las cosas que deseas experimentar, y luego comprobar que el Universo te ofrece los detalles que has descrito.
• Cuando desees experimentar conscientemente el poder de tu pensamiento centrado en un determinado tema.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso de «Escribir el guión» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(2) Pasión y
(6) Esperanza
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Una noche Esther conectó el televisor y se sintió de inmediato cautivada por una película que había empezado hacía un rato. En este filme, un guionista sin éxito acababa de descubrir que su máquina de escribir poseía propiedades mágicas. Cada día, después de describir las escenas y escribir las palabras que los actores debían recitar, comprobaba que esas acciones ocurrían en su propia experiencia. Así pues, cuando una situación no se desarrollaba tal como él quería, el guionista se sentaba ante su máquina de escribir para escribir una versión mejorada, y ese escenario se desarrollaba en su experiencia vital.
Mientras Esther miraba la película nosotros le dijimos: «Así es como funciona siempre. Cuando te centras en las cosas que deseas, sin mantener una vibración contradictoria que provoque resistencia, tus deseos se convierten en realidad. Pues cuan-do pides algo siempre se te concede, sin excepción». Si algo que deseas no se convierte en realidad, sólo es porque no permites que se convierta en realidad, porque los pensamientos que practicas se oponen a tu deseo. Es lo único que te impide satisfacer tus sueños.
Así es como funciona el proceso de «Escribir el guión»: Finge que eres un escritor y que todo lo que escribas ocurrirá exacta-mente como lo describes. Tu única tarea consiste en describirlo todo, con lujo de detalles, tal como deseas que ocurra.
Mientras disfrutas practicando este juego, sin tomártelo demasiado en serio, es poco probable que actives alguna creencia perjudicial. Dicho de otro modo, al fingir que tu máquina de escribir, tu ordenador o tu cuaderno de notas posee propiedades mágicas y que todo lo que escribas se hará realidad, conseguirás dos cosas imprescindibles para alcanzar tus deseos: Te concentrarás en la lente de tu deseo y no ofrecerás resistencia.
Este proceso te ayudará a concretar tus deseos, y junto con una mayor claridad sobre lo que deseas, sentirás el poder de tu concentración.
Cuanto más tiempo te concentres en una cuestión y más detalles le proporciones, más rápidamente se desplazara la Energía. Con la práctica, sentirás la intensidad de lo que deseas. Asimismo, sentirás que las Fuerzas Universales convergen. A menudo adivinarás si estás a punto de obtener lo que de-seas o de que se produzca una manifestación debido a cómo te sientes.
Debido al divertido enfoque de este juego, no es probable que te centres en pensamientos sobre dudas o en aquello que te cause incredulidad. Mientras lo practiques con un talante alegre y relajado, podrás centrarte en una determinada cuestión sin la menor resistencia, y alcanzarás de nuevo el equilibrio perfecto para crear lo que desees.
Si practicas este juego a menudo, y disfrutas practicándolo, empezarás a observar pruebas asombrosas de su poder. Las cosas que has escrito empezarán a producirse en tu experiencia, como si estuvieras dirigiendo una obra teatral. Y cuando alguien con quien estás interactuando diga las palabras que tú has escrito, gozarás reconociendo el poder de tu voluntad.
Tú eres el guionista de tu vida y todos los demás en el Universo desempeñan el papel que les has asignado. Puedes escribir el guión de cualquier vida que desees y el Universo te ofrecerá las personas, los lugares y los acontecimientos que tú has descrito. Pues tú eres el creador de tu propia experiencia; sólo tienes que decidir lo que de-seas y permitir que se convierta en realidad.
Abraham, contadme más cosas sobre «Escribir el guión»
«Escribir el guión» es un proceso que te ofrecemos para ayudarte a explicar al Universo lo que deseas. Si te hallas en armonía vibratoria con tu deseo, lo sabrás, porque tu deseo ya será una realidad física. Pero si deseas algo que aún no se ha materializado, este juego denominado «Escribir el guión» es un excelente medio de agilizarlo. Te ayudará a abandonar la costumbre de hablar sobre las cosas tal como son, y te ayudará a empezar a hablar sobre cómo te gustaría que fueran. Asimismo, «Escribir el guión» te ayudará a ofrecer tus vibraciones deliberadamente.
Nosotros empezaríamos por identificarnos como los personajes protagonistas, luego identificaríamos a los demás personajes principales y por último escribiríamos el guión. (Resulta más eficaz escribirlo, sobre todo al principio, porque así tu punto de concen-tración será más poderoso. Pero no es necesario que lo escribas una y otra vez.)
Un día, una mujer que escribía uno de sus guiones con nosotros, dijo: «Veo a dos personas que pasean por la playa». Nosotros le preguntamos en tono de broma:
« ¿Eres tú una de ellas?» Se lo preguntamos porque lo más importante a la hora de escribir el guión es empezar a sentir experiencias vitales tal como te gustaría vivirlas.
El propósito de este ejercicio es que practiques la sensación que te produce la vida que deseas vivir. El Universo no sabe ni le importa si la vibración que emites responde a algo que estás viviendo o a algo que imaginas. En cualquier caso, el Universo te lo proporcionará.
Si regurgitas tu guión con frecuencia, empezarás a aceptarlo como una realidad, y cuando consigas aceptarlo como aceptas la realidad, el Universo se convencerá de que es la realidad y responderá adecuadamente.
Proceso 10
El proceso del tapete
Cuándo debes utilizar este proceso
• Cuando desees utilizar más eficazmente a tu Gerente Uni-versal.
• Cuando desees crear tu propia realidad mediante el flujo de tM Energía.
• Cuando te sientas agobiado por el trabajo.
• Cuando desees disponer de más tiempo para hacer las cosas que te gustan.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso del «Tapete» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional
oscila actualmente entre:
(2) Pasión y
(11) Agobio
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Cuando a vida de Esther y Jerry se hizo mas ajetreada y sus ideas y proyectos crecieron, Esther adoptó la costumbre de llevar siempre consigo un cuaderno que contenía su lista de cosas que debía hacer. La lista ocupaba varias páginas y Esther le había pues-to el irónico título de «Cosas que tengo que hacer hoy». ¡Ni diez personas habrían podido llevar a cabo en un día todo lo que indicaba la lista!
Cada vez que Esther añadía algo a la lista, se sentía más agobiada y menos libre. Debido a su deseo de ser útil y a su buen carácter, se había creado una montaña de responsabilidades cuyo peso empezaba a aplastar su sensación de libertad.
Un día, cuando estaba en un restaurante y esperaba a que les trajeran la comida, Esther examinó las páginas de su lista. De vez en cuando tachaba una tarea que ya había realizado, pero de inmediato, con cada omisión, se le ocurrían otras tres que añadir a la lista. Presa de una sensación de impotencia, Esther nos preguntó: « ¿Qué puedo hacer, Abraham?»
Toma este tapete de papel —le explicamos—, y nosotros te guiaremos. Traza una línea a través del centro del tapete y a la izquierda de la línea escribe el siguiente epígrafe: «Cosas que debo hacer hoy». Al lado derecho de la línea, escribe esto: «Cosas que me gustaría que hiciera el Universo».
Ahora examina tu larga lista de «Cosas que debo hacer hoy» y elige sólo las que sea preciso que hagas hoy, y que quieras hacer. Selecciona las cosas que debas hacer hoy necesariamente y anótalas en el lado izquierdo del tapete debajo del epígrafe «Cosas que debo hacer hoy». Ahora, anota las otras tareas en el lado derecho del tapete, debajo del epígrafe «Cosas que me gustaría que hiciera el Universo».
Esther revisó la lista y seleccionó unas cuantas cosas que se proponía hacer ese día y las anotó en el lado del tapete que le correspondía a ella. A continuación empezó a transferir la larga lista de cosas que quedaban por hacer al lado del tapete correspondiente al Universo. A medida que trasladaba una por una sus tareas al lado izquierdo de la línea, empezó a sentirse más aliviada.
Nosotros le explicamos a Esther que para conseguir su propósito tenía que hacer dos cosas: identificar el objeto de su deseo y apartarse para dejar que se cumpliera. Dicho de otro modo, pedir y luego buscar el medio de alcanzar una vibración que favoreciera que su petición se hiciera realidad, porque cada vez que alguien formula una petición, ésta es concedida.
Mientras Esther examinaba su larga lista de arduas tareas, amplificaba la parte de la «petición» de la ecuación, pero su con-fusión y la sensación de agobio eran indicadores emocionales que señalaban que no se hallaba en el estado vibratorio idóneo para «permitir» que se cumpliera lo que había pedido.
Durante el proceso de transferencia de esas tareas al lado del tapete correspondiente al Universo, la resistencia de Esther empezó a remitir y su vibración se elevó. Y aunque en esos momentos no se percató, su punto de atracción cambió y Esther comenzó, de inmediato, a permitir que se cumplieran sus deseos.
Lo que Esther experimentó durante los próximos días la dejó asombrada. No sólo fue capaz de llevar a cabo sin mayores problemas su breve y sencilla lista de tareas, sino que las tareas que había anotado en el lado del tapete correspondiente al Universo también se cumplieron, pero sin que Esther les dedicara tiempo ni esfuerzo ni hubiera la menor implicación por su parte. Las personas a las que no había conseguido localizar por teléfono la llamaron.
Sus empleados y colaboradores se sintieron inspirados a ayudarla de un modo u otro, y después de llevar a cabo alguna de las tareas anotadas en la lista de Esther, la informaron del resulta-do sin que la propia Esther hubiera intervenido en el asunto. El tiempo parecía prolongarse para permitir que todas las tareas se llevaran a cabo; el tráfico parecía más fluido y Esther logró acudir puntualmente a los lugares en los que había quedado citada con diversas personas.
El «Proceso del tapete» hizo que Esther se centrara más específicamente en sus deseos y, por primera vez, se liberara de su resistencia. Cada vez que pidas algo, se te concederá, pero debes permitir que tus deseos fluyan hacia ti.
Abraham, contadme más cosas sobre el «Proceso del tapete»
Con frecuencia, cuando Esther y Jerry almuerzan, Esther saca una hoja de papel grande de su bolso y trazan una línea vertical en el centro de la hoja. En el lado izquierdo escriben: «Cosas que hay que hacer hoy: Jerry y Esther». En el lado derecho de la hoja es-criben: «Cosas que hay que hacer hoy: el Universo». En el lado del papel que les corresponde a ellos, anotan las cosas que harán ese día. En el otro lado, las cosas de las que querrían que se ocupara el Universo.
Esther siempre ha sido aficionada a confeccionar listas. A me-nudo anota en su lista de «Cosas que hay que hacer hoy» tareas que llevarían a cualquiera diez días realizarlas. Con frecuencia la lista le servía de excusa para sentirse agobiada. Dicho de otro modo, la lista de «Cosas que hay que hacer hoy» la abrumaba. Pero hoy en día Esther sólo incluye en su lista lo que se propone hacer. De este modo, se produce muy poca resistencia, incluso con respecto a las tareas que va a realizar ella misma. Y el resto de las tareas, tanto si es preciso realizarlas hoy, dentro de un año o dentro de diez años, Esther las anota en el lado derecho de la lista y deja que el Universo se encargue de llevarlas a cabo.
Un día, al salir de un restaurante, Jerry preguntó:
— ¿No te llevas el tapete?
A lo que Esther respondió:
—No, afortunadamente no es necesario.
Esther dejó la lista en la mesa, para que el Universo se encargara de la misma.
No era necesario que Esther cargara con su lista y la llevara a todas partes. Ésas son las cosas que haces cuando comprendes que existe una Corriente de Bienestar que fluye constantemente hacia ti.
En el momento en que dices «prefiero», «me gusta», «aprecio» o «deseo», los cielos se abren para ti y las Energías No Físicas comienzan al instante a orquestar la manifestación de tu deseo.
¡Inmediatamente! Antes de que puedas articular una palabra, la Energía empieza a fluir y las circunstancias y los acontecimientos, en una orquestación que no atinamos a describir, comienzan a manifestarse con el fin de ofrecerte lo que deseas. De no ser por tu resistencia, todo se cumpliría a gran velocidad.
No es preciso que le repitas una y otra vez al Universo lo que de-[ seas; basta con que lo indiques una vez. Pero la ventaja de seguir hablando de ello es que cada vez tienes más claro lo que deseas.
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Por regla general, la primera vez que expresas tu deseo no lo formulas con nitidez, pero a medida que hablas de ello lo vas concretando. Cuando dices «quiero esto», el Universo comienza a manifestarlo, y cuando dices «me gustaría que esto cambiara», el Universo se afana en modificarlo. Si dices «esto sería perfecto», el Universo… ¿Comprendes a qué nos referimos? Cuando tienes claro lo que deseas, cuando lo has identificado y sabes lo que quieres, tu deseo comienza a fluir hacia ti. Está hecho. No obstante, es probable que su manifestación tarde un tiempo, porque por lo general tu resistencia impide que lo recibas al instante.
Proceso 11
Crear segmentos
Cuándo debes utilizar este proceso
• Cuando desees que tú influencia prevalezca durante un de-terminado segmento del día.
• Cuando te percates de que algo no va bien y desees modificarlo.
• Cuando el tiempo o el dinero son especialmente importantes para ti y desees sacarles el máximo provecho.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso de «Crear segmentos» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(4) Expectativas Positivas/Creencia y
(11) Agobio
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Lo más sencillo es comenzar con un pensamiento nuevo, poco poderoso, concentrarte en él para que se expanda y luego tratar de modificarlo una vez expandido. Dicho de otro modo, te será más fácil crear una experiencia futura mejorada que cambiar una experiencia que ya existe.
Si en estos momentos experimentas una condición física a la que dedicas tu atención, cabe decir que debido a la atención que prestas a tu condición actual la proyectas hacia tu futura experiencia. Pero si te concentras en una experiencia futura distinta, activas esa experiencia futura, y al proyectar esa experiencia modificada hacia tu futuro, dejas atrás tu experiencia actual.
Tal es el poder del proceso denominado «Crear segmentos». Se trata de un ejercicio mediante el cual defines las características vibratorias del segmento de tiempo hacia el que avanzas. Es un medio de pavimentar de antemano tu sendero vibratorio, por así decirlo, con el fin de recorrerlo más fácil y cómodamente.
Si estás de mal humor, lo cual significa que tu frecuencia vibratoria contiene una notable cantidad de resistencia, porque no tienes acceso a pensamientos muy distintos desde el punto en el que te encuentras ahora, proyectas la misma expectativa vibratoria hacia el segmento en el que te dispones a entrar. Por ese motivo, te recomendamos que practiques el proceso de «Crear segmentos» cuando te sientas bien. Si en estos momentos te sientes mal, utiliza algún otro para mejorar tu estado de ánimo actual y tu punto de atracción. Luego, cuando te sientas mejor, regresa al poderoso pro-ceso de «Crear segmentos».
Te ayudará a centrarte más deliberadamente en tus pensamientos. Contribuirá a que seas más consciente de tus pensamientos actuales y te ayudará a elegir con mayor propósito los pensamientos que ofreces. Con el tiempo, te parecerá natural detenerte unos instantes antes de penetrar en un nuevo segmento de tiempo y guiar tus intenciones o expectativas.
Penetras en un segmento nuevo cada vez que cambian tus intenciones. Si estás lavando los platos y suena el teléfono, penetras en un segmento nuevo. Cuando te montas en tu vehículo, penetras en un segmentó nuevo. Cuando otra persona entra en la habitación, penetras en un segmento nuevo.
Si te detienes unos momentos para activar tu pensamiento de expectativa antes de penetrar en tu segmento nuevo, conseguirás fijar el tono del segmento con más concreción que si penetras en el segmento y comienzas a observarlo como es.
Por ejemplo, estás preparando la cena y disfrutas con el ritmo y el flujo que has establecido. Lo tienes todo organizado y esperas que todo vaya como la seda.
Entonces suena el teléfono. (Penetras en un segmento nuevo.) Manifiestas la intención de no responder. Manifiestas la intención de que el contestador automático reciba la llamada y manifiestas la intención de que la devolverás dentro de un rato, cuando tengas tiempo.
De este modo no interrumpes el ritmo y el flujo mientras preparas la cena; tu segmento ha cambiado ligeramente, pero has conservado tu equilibrio y todo está bien.
Pongamos otro ejemplo. Suena el teléfono. (Penetras en un segmento nuevo.) Recuerdas que esperas una llamada importante y no quieres dejar de atenderla. Manifiestas la intención de que el segmento sea eficaz y breve y el deseo de recibir la información de manera rápida y educada. Debido al flujo positivo que has estable-cido, tus expectativas positivas encajarán perfectamente en él, de forma que habrás preparado la conversación, incluso antes de responder al teléfono, para cumplir con tus intenciones positivas.
Pavimentas de antemano y constantemente tus experiencias sin siquiera darte cuenta. Proyectas continuamente tus expectativas hacia tus futuras experiencias; el proceso de «Crear segmentos» te ayuda a pensar conscientemente lo que proyectas y a controlar de manera efectiva tus futuros segmentos.
Puedes pavimentar de antemano experiencias futuras inmediatas o experiencias que se hallan en un futuro más remoto, y cuando tengas la oportunidad de comprobar cómo tu pensamiento deliberado incide de manera positiva en tus experiencias, desearás hacerlo más a menudo. Al igual que los demás procesos, cuanto más lo practiques, más sencillo te resultará, más te divertirás y más eficaces serán los resultados.
Si el nuevo segmento incluye algo que te desagrada, el proceso de «Crear segmentos» no es el más apropiado para ti. Por supuesto, es preferible a que no adoptes ninguna intención, pero cuando tengas oportunidad de hacerlo, conviene que practiques uno de los procesos más potentes (los comprendidos entre los números 13 y 22) con respecto a este tema.
Por ejemplo, vas a visitar a tu suegra, que, según crees, nunca ha sentido simpatía por ti, o bien te diriges a tu oficina, en la que trabajas con alguien que te irrita sobremanera…
Cada vez que expreses tus intenciones sobre cómo deseas sentirte y cómo quieres que se desarrolle un determinado segmento, conviene que, si compruebas que te cuesta un gran esfuerzo alcanzar un escenario positivo, no sigas con este proceso. Cambia de tema mentalmente; piensa en algo agradable y practica entonces otro ejercicio. Abraham, contadme más cosas sobre «Crear segmentos» Vives en un maravilloso tiempo físico. Vives en una sociedad muy tecnológica en la que tienes acceso a numerosos estímulos intelectuales procedentes de todo el mundo. Esto te beneficia, pues te ofrece la oportunidad de un mayor crecimiento, pero al mismo tiempo experimentas las desventajas de estos estímulos intelectuales, que asumen la forma de confusión. Aunque tu capacidad de centrarte en un tema más conciso te procura claridad, tu capacidad de centrarte en varias cosas a la vez te provoca confusión.
Eres un Ser receptivo. Tus procesos intelectuales son muy rápidos. Mientras reflexionas sobre una cuestión, tienes la facultad, en virtud de la Ley de Atracción, de completar cualquier cosa con respecto al mismo. Pero debido a la cantidad de estímulos intelectuales a los que tú y los demás tenéis acceso, muy pocos de vo-sotros permanecéis centrados en algo el tiempo suficiente para progresar en él de forma notable. La mayoría estáis tan distraídos por el cúmulo de pensamientos que no tenéis oportunidad de desarrollar un pensamiento de modo exhaustivo.
La clave de tu Creación Deliberada
El proceso de «Crear segmentos» pretende identificar con claridad lo que deseas a fin de activar la «atracción» de aquello que deseas.
La clave de tu Creación Deliberada consiste en que pienses que eres un imán, que atraes la forma en que te sientes en un determinado momento. Cuando sientes claridad y control, atraes circunstancias de claridad. Cuando te sientes feliz, atraes circunstancias de felicidad. Cuando te sientes sano, atraes circunstancias de sa-lud. Cuando te sientes próspero, atraes circunstancias de prosperidad. Cuando te sientes amado, atraes circunstancias de amor. Tu estado de ánimo constituye tu punto de atracción.
Por consiguiente, la utilidad del proceso «Crear segmentos» consiste en recomendarte que te detengas repetidas veces al día para decir: «Esto es lo que deseo de este período de mi experiencia vital. Lo deseo y lo espero». Y al pronunciar estas poderosas palabras, te conviertes en lo que nosotros llamamos un Filtro Se-lectivo. Atraes a tu experiencia lo que deseas.
No obstante, los segmentos son tan eficaces porque aunque haya muchas cosas que quieras tener en cuenta, cuando tratas de pensar en todas ellas a un tiempo, te sientes abrumado y confundido. La utilidad de que proyectes cada segmento es que de este modo no tratas de abarcar demasiado. Preguntas. « ¿Qué es lo que deseo ahora?»
Si deseas muchas cosas al mismo tiempo, te sentirás confundido. Pero si te concentras tan sólo en los detalles fundamentales de lo que deseas en un momento determinado, confieres claridad y potencia a tu creación y, por ende, velocidad. Éste es el propósito de
«Crear segmentos»: detenerte, cuando vayas a penetrar en un segmento nuevo, e identificar lo que más deseas a fin de prestarle toda tu atención, dotándolo así de mayor potencia.
Algunos permanecéis concentrados durante algunos segmentos de vuestra jornada. Pero muy pocos os centráis en ellos duran-te buena parte del día. Así, la identificación de segmentos —y la intención de identificar los aspectos más importantes de esos segmentos— os convierte en creadores, en imanes que atraen de manera deliberada, en cada uno de los segmentos que constituyen vuestra jornada.
De esta forma no sólo comprobaréis que sois más productivos, sino que os sentís más felices, pues cuando proyectáis deliberadamente, y luego permitís que se produzca y recibís lo que de-seáis, os sentís profundamente satisfechos. Sois Seres que deseáis crecer, y cuando avanzáis os sentís felices. Cuando sentís que os estancáis, os sentís desdichados.
Un ejemplo de «Crear segmentos» durante una jornada Deseamos guiarte a través de un ejemplo de una jornada en la que proyectes deliberadamente cada segmento a medida que penetres en él. Pongamos que has decidido practicar este proceso por la no-che, antes de acostarte, y reconoces que al conciliar un sueño pro-fundo penetrarás en un nuevo segmento de tu experiencia vital. Así, mientras estás acostado con la cabeza apoyada en la almohada, dispuesto a dormir, manifiesta la intención de disfrutar de un sueño reparador. Manifiesta la intención de revitalizar tu aparato físico e imagina que al día siguiente te despertarás sintiéndote descansado.
Por la mañana, cuando abras los ojos, reconoce que has penetrado en un nuevo segmento de tu experiencia vital y que el tiempo que permaneces acostado hasta que te levantas de la cama constituye un segmento. Manifiesta tu intención con respecto a ese segmento: «Mientras permanezca acostado en la cama, tengo la intención de contemplar con claridad esta jornada. Tengo la in-tención de enfocar con alegría y satisfacción el día de hoy». Luego, mientras permanezcas acostado, empezarás a sentir ese des-canso y ese entusiasmo sobre la jornada que te aguarda.
Cuando te levantas de la cama penetras en un nuevo segmento de tu experiencia vital. Quizá sea el segmento que esperabas con impaciencia. Así, mientras te lavas los dientes, te duchas o haces lo que sueles hacer en este segmento, manifiesta la intención de hacerlo de forma eficiente, gozar, sentirte animado mientras te dispones a afrontar la jornada.
Cuando prepares el desayuno, manifiesta la intención de hacerlo eficazmente y selecciona los productos más nutritivos y equilibrados para tu aparato físico en este momento del día. Manifiesta la intención de sentirte nutrido y tonificado por el desayuno y disfruta de él. Cuando manifiestes esta intención, observarás que mientras comes te sientes más rejuvenecido, más nutrido y más tonificado. Y gozarás más de lo que comes que si no hubieras manifestado esa intención.