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ASG vs S E: Capítulo 4: El comienzo de la oscuridad
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De: Mythic Saint  (Mensaje original) Enviado: 10/11/2011 03:03
Adentrándose la noche en sus horas más silenciosas y oscuras sobre los alrededores del Castillo de los Fiore, pueden escucharse dentro del mismo unos extraños y veloces pasos que resuenan sobre el marmolado suelo de la inmensa mansión donde finalmente estática frente a un inmenso ventanal una pequeña infante  observa casi hipnóticamente el oscuro cielo, recibiendo sobre su persona los opacos rayos de la Luna.

-¿Quiénes son? -

Confiere hacia la nada en un susurro la niña de larga cabellera oscura, como si sus ojos tanto como su ser pudiesen ver y sentir algo más allá que el simple tono negruzco del cielo.

- Tú lo sabes Pandora. Somos aquellos que le daremos razón a tu destino -

Resuena al unísono por dos difusas voces en la mente de la niña, que más allá de atemorizarla, generan en la misma una extraña atención casi ilógica, como el que ésta se encuentre despierta sin explicación alguna a tan altas horas nocturnas.

- ¿Son los hermanos… de mis sueños? -

Pregunta dudosa la niña dando un paso hacia atrás a la par que en su mente aparecen las tantas veces que en los últimos meses había despertado en el medio de la noche por el llamado de aquellos entes exactamente iguales, que la atraían hacia aquel ventanal sin razón explicita.

- Pandora… -

Promueve una de aquellas voces al momento en que bruscamente el cristalino ventanal frente a la niña se abre bruscamente, dejando entrar el soplido de la brisa nocturna, así como dos masas enérgicas y luminosas que se posan cercanas a la pequeña Pandora, implantando en la misma un sentimiento aún más extraño que el que la misma ha vivido en sus recurrentes sueños.

- Tu nacimiento no ha sido en vano y es por eso que de pequeña has de conocer el destino que se ha forjado por seres divinos -

- Destino que si es cumplido debidamente, será compensado con la vida eterna para ti, Pandora -

Informan intercaladas aquellas dos voces, que dejan entrever su divinidad tanto en su poder, así como en la encomienda que planean entregarle a la confusa niña que poco parece comprender sobre lo hablado.

- Llegará el momento en que deberás proteger y resguardar el cuerpo de quien será tu Dios, Hades -
- No hay lugar para el error en ello Pandora, lo sabes desde hoy, así que nunca lo olvides o pagaras por ello -

Adhieren aquellas energías, cuando en los ojos de la pequeña niña finalmente se refleja lo normal, lo esperado; el miedo. Y es en ese instante cuando aquellas dos difuminadas esencias comienzan a girar en torno a la sollozante chiquilla desplegando un resplandor aún mayor al que anteriormente presentaban.

- No puedes escapar a tu destino Pandora, ¡Asúmelo! -

Imparten aquellas firmes voces al momento en que una violenta ráfaga de viento sacude las finas cortinas de la mansión y se vislumbra a la niña completamente, en un estado de transición que se refleja notoriamente en sus grandes orbes oscuros iluminados por unos instantes, hasta que finalmente aquel particular suceso se esfuma tan fugazmente como había arribado, llevándose con ello también la presencia de aquellas esencias divinas. Nuevamente el silencio invade completamente la mansión italiana.

- Hypnos y Thanatos han despertado. El señor Hades también lo hará y es mí deber encontrarlo y protegerlo. A toda costa -

Promueven los labios de la pequeña Pandora, como si instantáneamente luego de aquel encuentro, todas esas ideas hubiesen sido inculcadas misteriosamente en su mente, aclarándole su razón de existencia, su misión en la vida.
La noche continuaba su rumbo cotidiano, más en dicha ocasión había traído un cambio rotundo en la vida de aquella niña; Pandora Fiore.


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