A un gran kabbalista del siglo dieciocho le preguntaron una vez: "¿Cómo
sabes que alguien te ama?"
Su respuesta: "Cuando habla y comparte contigo. La medida en que
comparte, es la medida de cuánto te ama".
En otras palabras, hay una correlación directa entre cuánto compartimos y el
amor que tenemos dentro.
Si tienes personas en tu vida que son importantes para ti, no asumas que lo saben.
Tenemos que asegurarnos de que cuando realmente nos necesiten, estaremos
ahí para ellos. No podemos estar con todas las personas que hay en nuestra vida
todo el tiempo, las veinticuatro horas del día. Pero tenemos que pedir al
Creador asegurar que estemos disponibles para ellos en los momentos en los que
realmente nos necesitan, en las buenas y en las malas.
Sabes lo deprimente que es cuando necesitas realmente a alguien especial con
quien compartir y te responde su contestadora. Y también sabes cómo se siente
cuando llamas y la persona que buscas te contesta al teléfono. Está ahí para ti.
Te escucha y te permite ser auténtico, sin ningún tipo de juicio. Su corazón está
abierto para ti, pase lo que pase.
Necesitamos ser capaces de proporcionar este sentimiento a los demás tanto
cuanto sea posible. Y porque habrá veces en las que verdaderamente no
estemos disponibles, tenemos que asegurarnos que estamos presentes y
abiertos el resto del tiempo.
Esto es lo mínimo que querríamos para nosotros.
Cuando necesitamos a alguien, queremos que esté disponible. Cuanto más a
menudo están ahí para nosotros, más sabemos que estamos cerca de ellos.
Cuanto más amamos a alguien, más compartimos
con esa persona. Es así de simple.
Así pues, la llamada a la acción de esta semana es: estemos ahí en los
momentos importantes para las personas que son importantes para nosotros.
Esta semana, me gustaría compartir algo contigo: Los 72 Nombres de
Dios: Tecnología para el Alma. Está disponible
gratuitamente, en nuestra tienda online.
Como siempre, estoy deseando recibir tus historias y tus