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Mujer y familia: "ACUMULAMOS Y GUARDAMOS..."
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Respuesta  Mensaje 1 de 3 en el tema 
De: amigable pero  (Mensaje original) Enviado: 18/04/2012 16:53

 

 

¡Acumulamos y guardamos demasiadoiado

 

Muchas veces abrimos nuestros armarios y cajones descubriendo un montón de cosas de las que ya casi no nos acordábamos que teníamos, pero que no nos atrevemos a tirar “por si acaso”.

Tememos perder lo que tenemos, y aunque sean cosas que ahora no nos hagan falta, no quisiéramos lamentarnos más tarde por habernos desprendido de ello…

¿No sería mejor dar esas cosas a quien ahora sí podría utilizarlas? ¿Vivir sin tantas cosas almacenadas, amontonadas y guardadas?

En algún momento de nuestras vidas, hemos escuchado el famoso “guardar por las dudas”, “ahorrar para los tiempos de las vacas flacas” o “no estrenar ese pijama o camisón por si nos enfermamos”.

Todos, sin excepción, hemos sido víctimas del pensamiento futurista negro, y desarrollamos la conciencia del “por si acaso”.

Así apilamos ropa ochentera, trajes que no nos entran, zapatos que jamás volveremos a ponernos; maquillajes vencidos, medicinas que han perdido la fecha de caducidad, latas de embutidos que no nos gustan, periódicos con eventos que olvidaremos, recuerdos, cartas de amor, y odio; dibujos de los niños cuando tenían 4 años de edad; pétalos de rosas extraviados en los libros; lapiceras sin tinta; vajilla para una ocasión espacial y un sinfín de cosas acopiadas.

Amontonar, almacenar, atesorar, reservar y ahorrar son todas palabras que se asocian con la misma idea: tener hoy para mañana. Para un mañana que no sabemos si llegará; puede ser el día de la cita con el amor de nuestra vida, o una situación incómoda o dolorosa.

Ahora bien, ¿de dónde aprendimos esta urgencia de acaparar? ¿Esta necesidad de atraparlo todo? ¿Es un mero capricho? No, responde a un apego ancestral.

No es el placer lo que nos hace acumular; sino el miedo a perder seguridad. Este miedo se manifiesta cada vez que el closet rebasa de cosas innecesarias.

Nuestro temor a perder lo que tenemos, lo que nos hace sentir contenidos, seguros, amados, importantes; nos lleva a crear y repetir este hábito.

Lo sobrado, lo recargado, ocupa espacios en nuestro mundo físico y emocional. No queda lugar para el ingreso de situaciones, cosas, experiencias y relaciones nuevas. Esto de andar siempre con el perchero repleto, también desmejora nuestro estado de ánimo; porque siempre estamos agobiados, asfixiados pensando en lo que vendrá.

Y cabe aclarar que si el motor es el miedo; los augurios no son prósperos ni positivos.

Pero así como juntamos y juntamos polvo; también y en muchas ocasiones, no nos desprendemos de relaciones por ese mismo miedo. O no apegamos a ideas obsoletas por temor al cambio conceptual y a correr el riesgo de aventarnos a una transformación personal.

Todo lo que no se usa, utiliza, se hace productivo o explota en su finalidad, se torna como el agua estancada; después de un tiempo se pudre.

Practicar el desapego, al principio puede parecer doloroso y sin sentido; pero cuando uno toma conciencia que actúa desde el miedo; la mejor forma de tomar cartas en el asunto es aprendiendo a desapegarse.

En cuestión de bienes materiales, una solución mágica, en un contexto: ganar sería dar esas cosas a personas que lo necesitan de verdad; podríamos contribuir a apoyar a otros y ellos mismos a nuestra misión de conquistar nuestro miedo.

Liberar la energía estancada, nos hace fluir; ponernos en armonía con el todo, y mejorar nuestra calidad de vida.

 

 


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Respuesta  Mensaje 2 de 3 en el tema 
De: Dios es mi paz Enviado: 18/04/2012 22:42
 
Muy buen mensaje!! Gracias amiga!!
 

Respuesta  Mensaje 3 de 3 en el tema 
De: Lolis Navarrete Enviado: 11/02/2014 04:54


 
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