Adresse mail:

Mot de Passe:

Enrégistrer maintenant!

Mot de passe oublié?

Fraternalmente unidos
Joyeux Anniversaire Plumitazulada!
 
Nouveautés
  Rejoindre maintenant
  Rubrique de messages 
  Galérie des images 
 Archives et documents 
 Recherches et tests 
  Liste de participants
 General 
 Normas de convivencia en el grupo-- 
 Lee la Biblia aquí! 
 Biblia en Power Point 
 Conoce tu Biblia 
 La Biblia en ocho versiones 
 Recursos Teológicos 
 Estudios biblicos 
 Reflexiones- Hernán 
 Selección de pasajes Bíblicos- por Hernán 
 Biografías de hombres de la Reforma protestante- Por Hernán 
 Arqueología Bíblica (por Ethel) 
 Reflexiones 
 Jaime Batista -Reflexiones 
 Tiempo devocional-Hector Spaccarotella 
 Mensajes de ánimo--Por Migdalia 
 Devocionales 
 Escritos de Patry 
 Escritos de Araceli 
 Mujer y familia- 
 Poemas y poesias 
 Música cristiana para disfrutar 
 Creaciones de Sra Sara 
 Fondos Araceli 
 Firmas hechas-Busca la tuya 
 Pide Firmas 
 Regala Gifs 
 Libros cristianos (por Ethel) 
 Panel de PPT 
 Amigos unidos-Macbelu 
 Entregas de Caroly 
 Regala Fondos 
 Texturas p/ Fondos 
 Separadores y barritas 
 Retira tu firma 
 Tutos 
 Tareas HTML 
 COMUNIDADES AMIGAS 
 
 
  Outils
 
General: el día que no pude orar
Choisir un autre rubrique de messages
Thème précédent  Thème suivant
Réponse  Message 1 de 3 de ce thème 
De: hectorspaccarotella  (message original) Envoyé: 29/09/2017 14:24

Para el devocional, leemos: Romanos 8:22-26

… qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros… (v. 26).

En noviembre de 2015, me enteré de que tenían que operarme del corazón. Sorprendido y un poco sacudido, pensé en la posibilidad de morir. ¿Tendría que resolver cuestiones financieras o con conocidos y amigos? ¿Podría terminar trabajos antes de tiempo? Y si había cosas que no podían esperar, ¿a quién se las encargaría? Era el momento de actuar y orar.

Pero no podía hacer ninguna de las dos cosas…

Mi cuerpo y mi mente estaban tan agotados que no tenía fuerzas para hacer aun las tareas más sencillas. Incluso, cuando trataba de orar, me quedaba dormido.Estaba frustrado. No podía trabajar ¡ni pedirle a Dios que me permitiera vivir para pasar más tiempo con mi familia!

Lo peor era no poder orar, pero Dios, que conoce las necesidades humanas, entendía. Al fin, recordé que Él preparó dos cosas para estos casos: la oración del Espíritu Santo cuando no podemos orar (Romanos 8:26), y la oración de otros a nuestro favor (Santiago 5:16; Gálatas 6:2).

¡Qué consolador saber que el Espíritu elevaba mis preocupaciones ante el Padre! ¡Qué bendición saber que amigos y parientes oraban por mí! Lo sorprendente fue darme cuenta de que, al decirles a los demás que oraran por mí, Dios también me estaba escuchando. ¡Y pensar que yo creía que no podía orar! — Randy Kilgore


Señor, gracias por orar por nosotros cuando no podemos hacerlo.
Dios nunca cierra sus oídos a las voces de sus hijos.


Premier  Précédent  2 à 3 de 3  Suivant   Dernier  
Réponse  Message 2 de 3 de ce thème 
De: Dios es mi paz Envoyé: 29/09/2017 19:48
A quien no le ha ocurrido alguna vez...muchas veces me arrodillé frente a mi cama y ni siquiera pude hablar pero El escuchó y respondió, grande es nuestro Dios! Gracias por tu mensaje, bendiciones!


Resultado de imagen para el espiritu intercede por nosotros con gemidos indecibles

Réponse  Message 3 de 3 de ce thème 
De: Néstor Barbarito Envoyé: 02/10/2017 22:30

No sé si alguna vez les conté esto, pero a riesgo de repetirme, les relato lo que ocurrió cuando, a mi vez, fui sometido a una operación  a corazón abierto en la que repararon mi válvula mitral allá por 1993.

La misma demoró algo más de siete horas. El cardiólogo que me atendía entonces, que no era cirujano, se hallaba presenciando la operación, y cerca ya del final, según me contaron luego, salió del quirófano y bajó al hall  donde esperaban mis familiares y amigos para dar noticias,         y al verlos reunidos en oración, entre otras cosas les dijo: “Esto que hacen ustedes aquí, se siente arriba como una fuerza”. Debo agregar que el médico era (o es) judío e hijo de un rabino. Yo no podía rezar, pero había gente que lo hacía por mí y el Espíritu lo hacía por todos nosotros “con gemidos inefables” (Ro 8,26), ¡y se hacía sentir! Y el Padre oyó...



 
©2026 - Gabitos - Tous droits réservés