Ollanta Humala, un ex militar de izquierda que cuestiona el modelo económico del país, se perfila como el ganador de la primera vuelta presidencial en Perú, donde la gran incógnita está en quien le acompañará a la segunda vuelta entre Keiko Fujimori, Pedro Pablo Kuczynski y Alejandro Toledo.

Ollanta Humala, un ex militar de izquierda que cuestiona el modelo económico del país, cierra su campaña hacias elecciones peruanas del domingo. Humala se perfila como el ganador de la primera vuelta presidencial en Perú, donde la gran incógnita está en quien le acompañará a la segunda vuelta entre Keiko Fujimori, Pedro Pablo Kuczynski y Alejandro Toledo.
Ollanta Humala, un ex militar de izquierda que cuestiona el modelo económico del país, se perfila como el ganador de la primera vuelta presidencial en Perú, donde la gran incógnita está en quien le acompañará a la segunda vuelta entre Keiko Fujimori, Pedro Pablo Kuczynski y Alejandro Toledo.
"Ahora les toca a los pobres", dijo Humala en el cierre de su campaña en Arequipa, bastión al sur del país de este ex militar de 48 años, que las encuestas dan como seguro ganador de la primera vuelta de este domingo.
La pelea es por el otro cupo a la segunda vuelta entre tres aspirantes que aparecen dentro del margen del empate técnico en sondeos revelados el jueves que muestran con la mejor opción a la congresista Keiko Fujimori, hija del encarcelado ex presidente Alberto Fujimori.
Según estos sondeos, Humala -un nacionalista a quienes sus rivales perciben como un aliado del presidente venezolano Hugo Chávez- con una intención de voto de entre 28 y 29% tiene una sólida ventaja superior a 7 puntos sobre Fujimori, en tanto Toledo y Kuczynski se ubican un par de puntos detrás de ella.
En su cierre de campaña el ex presidente Toledo (2001-2006), que aspira a ser reelegido, apeló el jueves al miedo que genera una segunda vuelta con Humala y Keiko Fujimori.
"Es elegir entre un pasado oscuro y un salto al vacío", reiteró Toledo este viernes.
Ese escenario con Humala y Keiko Fujimori en segunda vuelta es el que el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, definió como "elegir entre el sida y un cáncer terminal", mientras analistas coinciden en que esos gobiernos generarían inestabilidad, aunque de diferente tipo.
El plan de gobierno de Humala "tiene varios planteamientos estatistas y anacrónicos que constituyen una receta para el desastre", dice el analista Augusto Alvarez Rodrich.
Humala ha prometido nacionalizar empresas y modificar la Constitución, un modelo que implantó Venezuela y que ha sido seguido en países aliados como Bolivia, Ecuador o Nicaragua, como repite a diario Toledo.
La preocupación llegó a Chile donde hace unos días el presidente Sebastián Piñera aceptó las complicaciones que tendría para la relación bilateral una llegada de Humala al poder.
"No soy un antichileno", le dijo este viernes Humala, indicando que no está contra las inversiones chilenas en Perú sino que le "preocupa el trato de los intereses peruanos en Chile".
En un país que el año pasado creció casi 8%, que tiene el crecimiento más alto en la última década, la popularidad de Humala se explica porque esa nueva riqueza no se reparte equitativamente y el país tiene en la pobreza a un 34% de la población.
"Humala sintoniza con un vasto sector del electorado nacional que exige cambios en la política económica neoliberal y un efectivo combate a la corrupción", dice el analista Carlos Reina.
Keiko Fujimori, de 35 años, mantendría el modelo económico pero la inestabilidad en un eventual gobierno suyo deriva de ser la heredera del gobierno de Alberto Fujimori, caracterizado por la violación de los DDHH, el autoritarismo y la corrupción.
Durante la campaña Keiko jugó a distanciarse o acercarse al legado de su padre, según las circunstancias, pero ya en su cierre definió a ese gobierno como el "mejor en la historia del Perú".
"Un gobierno de Keiko desde el primer día estaría disputado en varios ámbitos y no sólo en el frente nacional sino en la comunidad internacional por la posibilidad de amnistías a su padre y a violadores de los DDHH", dijo a la AFP el politólogo Aldo Panfichi.
En ese marco la continuidad del modelo económico actual -basado en una minería fuerte, exportaciones agrícolas y una robusta demanda interna- estaría garantizada por Toledo o por Kuczynski, un ex ministro de Economía de 72 años (el doble de la edad de Keiko).
Kuczynski, partidario del libre mercado, ha ido trepando en las encuestas y aspira a dar el salto al segundo lugar con una promesa de modernización y de disminuir la pobreza.
Cerca de 20 millones de peruanos están convocados para votar el próximo domingo, cuando también se elegirá el nuevo Congreso, en medio de ese panorama de incertidumbre.
Una incertidumbre que podría extenderse por días, pues el lento conteo oficial y las previsibles impugnaciones de votos podrían hacer que el resultado definitivo demore un par de semanas en conocerse, como ya ocurrió en 2006.
SALUDOS REVOLUCIONARIOS 

(Gran Papiyo)