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Respuesta  Mensaje 1 de 1141 en el tema 
De: Reina4  (Mensaje original) Enviado: 02/01/2018 03:19

El peor rechazo

Jorge Monroy

No hay nada que golpee tan profundamente a alguien como el rechazo. El saber que alguien nos considera indignos, desagradables o incompetentes, afecta la percepción que tenemos de nuestro propio valor. Un trabajo reprobado o la pérdida de un empleo, son cosas que contaminan el paisaje de nuestras vidas. Felizmente, la mayoría de nosotros podemos manejar esta clase de situaciones, aunque la experiencia no es nada agradable.
La Biblia habla de una clase diferente de rechazo, que es otro asunto completamente diferente. Es difícil concebir el terror final que experimentarán quienes rechazan la amorosa oferta de salvación de Dios. Oirán estas tres palabras viniendo de la boca del Señor Jesús: “Apartaos de mí”. El Señor dice estas palabras más de una vez en los Evangelios para anunciar el juicio final de los desobedientes. Estas personas encontrarán su destino en la agonía de la separación eterna de Dios.
Muchas personas han tenido dificultad para aceptar la clara severidad de las palabras de Jesús. No reconocen que este rechazo final es, en realidad, la respuesta apropiada a la negativa del incrédulo de recibir la solución del Señor en cuanto al problema del pecado de la humanidad. Sí, este rechazo es el final del camino, un camino pavimentado con toda una vida de decisiones que dejaron a Dios fuera.
Cada decisión de actuar de modo independiente, es una decisión de aceptar el veredicto final del Salvador. O, como lo expresó G. K. Chesterton: “El infierno es el gran cumplido de Dios a la realidad de la libertad humana, y a la dignidad de la elección humana”.


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Respuesta  Mensaje 287 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 10/08/2018 21:11

¿Quién es su amo?

enviado por Jorge Monroy

Nadie es totalmente libre. Romanos 6.16 dice que somos esclavos de aquel a quien obedecemos —o somos esclavos del pecado, o lo somos de la obediencia al Señor. Ya que todo ser humano nace con una naturaleza caída, ser el amo de nuestra propia vida es lo mismo que ser esclavo del pecado.
La solución de nuestro Padre celestial para esta malsana situación es el sometimiento a Él. Pero a menudo pensamos: Si le doy el control al Señor, entonces lo pierdo yo –lo cual me aterroriza. Dios podría llevarme en una dirección que no quiero ir.
Cuando el miedo se filtre en su corazón, piense en los atributos del Señor. Él es santo y puro; tiene sabiduría infinita, conocimiento perfecto y comprensión eterna de las cosas; Él le ama y tiene el poder para cambiar todas las cosas para bien (
Gn 50.20).
Si el Señor tiene autoridad plena sobre usted, todos los demás amos tienen que ser destronados. El Espíritu Santo no se moverá en la vida de creyentes que toleren el pecado. La gracia de Dios cubre la culpa de nuestras transgresiones, pero no puede utilizarse para justificar la desobediencia constante (Ro 6.1, 2). Entristecemos al Espíritu cuando decimos sí al pecado, y lo apagamos cuando decimos no a Dios (Ef 4.30; 1 Ts 5.19).
No se desanime por la magnitud de este llamado al sometimiento a Dios. Ninguno de nosotros puede alcanzar la perfección, pero cada vez que demos un paso de obediencia, disminuirá el poder del pecado sobre nosotros. Si persevera comenzará pronto a vivir libre de la esclavitud y vivir para el Amo más maravilloso.

Respuesta  Mensaje 288 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 10/08/2018 21:11

El perdón de nuestros pecados

enviado por Jorge Monroy

A lo largo de los años he oído a cristianos decir: “Creo que he cometido un pecado imperdonable”. Y, tal vez, usted también haya dicho lo mismo.
Con base en la autoridad de la Biblia, puedo decirle sin reservas que Dios le ama, y que Él perdona a todos los que ponen su fe en Cristo como Salvador. La Biblia dice que:
• Con su sangre, Jesús pagó toda nuestra deuda de pecado (Mt 26.28). Todo pecado —sin excepción (Col 2.13, 14).
• El perdón es dado a toda persona que cree en Jesús (Hch 10.43), y se mantiene al alcance de todos los creyentes (1 Jn 1.9).
• Nuestro perdón por el pecado se basa en la abundancia de gracia de nuestro Padre celestial, que supera siempre al agravio (Ef 1.7, Ro 5.20).
• Dios no mantiene un registro de los pecados pasados, presentes o futuros para usarlos en nuestra contra (Ro 8.1; 2 Co 5.19).
Para reconciliarnos con Él, envió a su Hijo para morir en nuestro lugar. Aceptó el sacrificio de Cristo como pago total por nuestros pecados. Él ofrece el perdón únicamente sobre la base de nuestra relación con Jesús, no de nuestros méritos. Gracias a nuestra fe en la obra de Cristo en la cruz, podemos estar seguros de que hemos recibido y que seguiremos recibiendo su misericordia divina.
La Biblia nos asegura que no existe transgresión imperdonable para Dios. Esto no es una licencia para pecar, ¡muy al contrario! El perdón divino debe motivarnos a buscar la santidad. Si usted duda del perdón de Dios, lea otra vez los versículos mencionados anteriormente, y agradézcale a Dios por ese regalo tan grande.

Respuesta  Mensaje 289 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 10/08/2018 21:12

Lidiar con el desánimo

El desánimo puede sentirse como un gran peso sobre nuestros hombros. Pone freno a nuestros pasos, hace más difícil el trabajo, y reduce nuestro gozo.
El que otros consideren insatisfactorios nuestros mejores esfuerzos, normalmente, nos afecta. La crítica constante de los demás puede afectar la manera en que nos sentimos en cuanto a nosotros mismos.
La insatisfacción en cuanto a nuestro desempeño puede también desanimarnos. Además, los fracasos del pasado nos pueden hacer sentir, a veces, con pocas esperanzas en cuanto al futuro. Las presiones económicas, las enfermedades y los conflictos, pueden también tener un alto costo emocional.
La vida de Nehemías nos enseña una lección importante en cuanto al manejo del desánimo. Él era un hebreo que vivía en Persia, y que servía como copero del rey. Cuando recibió noticias en cuanto al mal estado de Jerusalén y de la difícil situación del remanente judío que vivía allí se sintió profundamente afligido. En su tristeza por la situación, Nehemías acudió al Señor en oración. Sabía que solamente su gran Dios era capaz de cambiar la situación. De la misma manera, cuando nosotros nos sintamos desanimados, nuestra primera prioridad debe ser clamar a nuestro Padre celestial.
En su oración, Nehemías alabó el maravilloso carácter de Dios, confesó sus pecados y los pecados de los demás, recordó las promesas divinas, y presentó su petición. Sigamos el ejemplo de Nehemías, llevando nuestras tristezas al Señor en oración.

Respuesta  Mensaje 290 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 10/08/2018 21:14

Los deseos equivocados

enviado por Jorge Monroy

Todas las personas, incluso los seguidores de Cristo, podemos llegar a desear cosas que estén fuera de los planes de Dios —deseos que con mucho esfuerzo podemos hacer realidad.
Tener deseos es bueno, pues las metas nos estimulan y dan dirección a nuestra vida. Pero queremos que nuestros objetivos coincidan con los que Dios tiene para nosotros. Los anhelos contrarios a los propósitos del Señor tienen el poder de corromper el cuerpo, la mente y el espíritu, y hacer que los creyentes caigamos en tentaciones (2 P 2.9, 10; 1 Ti 6.9).
¿Cómo podemos saber si nuestros deseos son correctos? Un objetivo piadoso suele ser específico y firme, y resistirá una evaluación que se haga con oración y estudio de la Biblia. Por el contrario, un deseo equivocado no cumple con estos criterios. Por ejemplo, algunas personas tienen solo una vaga sensación de lo que quieren de la vida, o su anhelo se convierte fácilmente en otro con el cambio de las circunstancias. Pero lo más peligroso es la meta incompatible con el estilo de vida de un creyente. En tales casos, el creyente no ha considerado dos preguntas vitales: ¿Quiere Dios esto para mí? y ¿Puedo seguir a Cristo y este objetivo al mismo tiempo?
Muchas de las cosas que deseamos no son mencionadas específicamente en la Biblia; no nos dice: “Haz esto”, “No hagas esto”. Es por eso que Dios nos ha dado acceso a la sabiduría y al discernimiento del Espíritu Santo. Debemos evaluar en oración nuestros deseos para asegurarnos de que estemos dentro de la voluntad del Señor, y concentrados en su propósito para nuestra vida.

Respuesta  Mensaje 291 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 15/08/2018 03:55

Pedro: Una persona común y corriente

enviado por Jorge Monroy

El apóstol Pedro fue una persona común y corriente que vivió en un tiempo extraordinario. La suya fue la generación en la cual Jesús vivió en la Tierra y murió por la salvación de la humanidad.
Fue Andrés quien trajo primero a su hermano Pedro (llamado originalmente Simón), para que conociera al Señor (Jn 1.40-42). Cuando Jesús los invitó a convertirse en sus discípulos, ambos hermanos dejaron de inmediato su actividad de la pesca, y se pusieron bajo la autoridad de Cristo (Mt 4.20).
Pedro se convirtió en un seguidor apasionado que demostró siempre el ansia de estar cerca del Salvador. Ya se tratara de encontrarse con el Señor Jesús en el agua durante una tormenta (14.27-29) o de hablar con Él durante su transfiguración (17.1-5), Pedro estuvo dedicado al servicio de su Maestro.
Al comienzo, el antiguo pescador era rápido para hablar y actuar, y esa impulsividad lo metió en problemas. Por ejemplo, cuando el Señor Jesús estaba hablando de su inminente sufrimiento y muerte, Pedro no estuvo de acuerdo, como si él supiera más que el Señor. La reprimenda de Cristo fue rápida y directa (16.21-23). El apóstol aprendió de sus errores, y más tarde le fue dada una gran responsabilidad. Pedro es un buen ejemplo de cómo debemos deshacernos de los deseos personales, aceptar de todo corazón la voluntad del Señor Jesús, y andar estrechamente con Él (Mr 8.34).
El Señor escoge a personas nada excepcionales como Pedro, usted y yo, para edificar su Reino. Cuando lo hacemos, Él hace por medio de nosotros más cosas de lo que jamás pudiéramos imaginar.

Respuesta  Mensaje 292 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 15/08/2018 03:55

El amor perfecto de Dios,

enviado por Jorge Monroy

Fuimos creados para ser miembros de la familia de Dios y recibir su amor perfecto. De hecho, por el sacrificio de su Hijo Jesucristo, Él demostró lo mucho que nos ama.
Cuando recibimos a Cristo como nuestro Salvador, nos convertimos en hijos de Dios y experimentamos su amor incondicional. El amor que Dios nos tiene no varía en calidad ni cantidad. Nunca terminará, y ni aun disminuirá. Ninguna circunstancia puede hacer que el Señor deje de amarnos. Varios relatos del Nuevo Testamento ejemplifican esto:
• Pensemos en el centurión romano que le pidió a Jesús que sanara a su criado. ¿Fue ignorada la petición del soldado, porque no era uno del pueblo elegido de Dios —los judíos? No. Al ver la fe genuina del hombre, el Señor le concedió su petición por amor a él (Lc 7.2-10).
• Jesús dio su perdón al ladrón en la cruz, que puso su fe en Él (23.39-43).
• Antes de su conversión, Saulo de Tarso estaba convencido de que Jesús no era el Mesías prometido, y de que sus seguidores debían ser reprimidos. Por eso, el futuro apóstol Pablo persiguió a los judíos cristianos, y profirió amenazas de muerte contra la iglesia. El amor de Dios no dejó fuera ni siquiera a un enemigo de sus hijos. En el camino de Damasco, el Señor se le apareció con un ofrecimiento de salvación, y le encomendó un gran trabajo —la evangelización de los gentiles (Hch 9.15).
La mente humana no puede comprender plenamente el amor divino. En Cristo, los ladrones, los perseguidores y quienes puedan parecer los menos probables, son todos amados por igual.

Respuesta  Mensaje 293 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 15/08/2018 03:56

Prepare su corazón con ayuno

enviado por Jorge Monroy

En la parábola del sembrador, Jesús enseña que se necesita un buen suelo para producir una cosecha abundante. Advierte contra plantar semillas en pedregales, y habla también de lo peligrosos que son los espinos que ahogan las plantas. Aplica directamente la parábola a nuestra vida espiritual, explicando que la semilla es la Verdad de Dios; es solamente en el suelo de un corazón fiel y devoto que se recibe la Palabra y se produce la abundante cosecha espiritual. De hecho, dice que el suelo que está preparado para recibir lo que se siembra, puede producir 30, 60 ó 100 veces lo que se siembra.
Muchas personas dan testimonio de que Dios ha usado el ayuno bíblico para preparar sus corazones para recibir su verdad. Eso los ha preparado para la siembra de la Palabra, y por medio de eso, recibir mayor comprensión y dirección (Ro 10.17). Durante las horas de ayuno, se apartan de las preocupaciones terrenales y pasan su tiempo concentradas en las cosas celestiales. Fue entonces que Dios les mostró las rocas y gruesas raíces que han enredado sus corazones e impedido su crecimiento espiritual. Por medio de su Espíritu, Él también les dio el valor de confesar y arrepentirse, y las fuerzas para obedecer.
¿Cuál es la condición del suelo de su corazón? ¿Cuánta “preparación” hay que hacerle para que usted pueda recibir una mayor siembra de la Palabra? Dios desea quitar las rocas y las malezas que hay en nuestras vidas, y eliminar cualquier suelo duro; el ayuno bíblico nos prepara para tal siembra. Dios está llamando a su pueblo a consagrarse a Él. ¿No le gustaría venir ante Él para que le prepare?

Respuesta  Mensaje 294 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 15/08/2018 03:57

El regalo del perdón

enviado por Jorge Monroy

Algunos diccionarios definen regalo como “algo que se da para demostrar amistad, afecto, ayuda, etc.” Según esta definición, parece lógico dar regalos solamente a las personas que amamos, no a quienes nos lastiman o maltratan. Sin embargo, la Biblia nos dice claramente que demos uno de los regalos más grandes –el perdón– a quienes nos traten mal.
Perdonar significa “renunciar a todo derecho a castigar o exigir castigo por un agravio”. El perdón debe ser sin condiciones; de lo contrario, dejaría de ser perdón. Efesios 2.8, 9 hace un contraste entre el regalo de la salvación y las obras. Ni la salvación ni el perdón pueden ganarse; ambos deben darse gratuitamente. Dios nos concedió un perdón que no merecíamos ni podíamos ganar. De igual manera, nosotros debemos liberar a quienes nos han hecho mal de cualquier tipo de condena.
El resentimiento es una esclavitud emocional que consume la mente con recuerdos de agravios, distorsiona las emociones por la venganza, y llena al corazón de desasosiego. Penetra profundamente en el alma, afectando tanto la salud física como la espiritual. Pero la persona que decide revestirse de amor y ofrecer perdón está lista para recibir la paz de Cristo. Permita que la Palabra de Dios le ayude a poner sus heridas y su ira en las manos de Dios, hasta que los pensamientos de venganza se transformen en alabanza y gratitud al Señor.
Afortunadamente, el regalo del perdón nos es dado gratuitamente por el Salvador, y nuestra tarea es simplemente compartirlo con los demás.

Respuesta  Mensaje 295 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 20/08/2018 00:14

Las recompensas de pasar tiempo con Dios

enviado por Jorge Monroy

Leer | Salmo 63.1-8

Comunicarse con Dios es siempre una bendición, pues el creyente que pasa tiempo a solas con el Padre celestial puede esperar grandes recompensas. Por ejemplo, los salmos del rey David hablan a menudo de la paz de su alma y de las energías renovadas que experimentaba por su tiempo en la presencia de Dios. Nuestro espíritu se aquieta con la oración, de modo que la preocupación y la frustración se mitigan. Cuando el Señor nos renueva interiormente, podemos sentir que desaparece la tensión de nuestros músculos. Ni siquiera el poeta David puede explicar cómo sucede, pero la adoración al Señor resulta en nuevas energías en nuestro ser.
Y como si eso no fuera suficiente, nuestras emociones sufren el mismo efecto. Los domingos después de la predicación, termino agotado. Sin embargo, he descubierto que la cura perfecta es sentarme con la Palabra, y pedirle al Señor una renovada sensación de su presencia y de su amor.
A pesar de las grandes recompensas que resultan de pasar tiempo en la presencia de Dios, muchos cristianos evitan hacerlo –especialmente cuando están tratando de ignorar el pecado de sus vidas. Por eso hay que recordar que el Señor está resuelto a purificar nuestros corazones para que podamos ser conformados a la imagen de su Hijo.
De manera que, el deseo de hacer frente a cualquier cosa que ponga estorbos a nuestra conexión con el Padre celestial, llevará a una relación personal más íntima con Él, y traerá muchas otras bendiciones. El tiempo invertido en su presencia siempre es recompensado.

Respuesta  Mensaje 296 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 20/08/2018 00:16

Para vencer el desánimo

enviado por Jorge Monroy

A lo largo de la vida, el desánimo nos causará sentimientos temporales de desilusión. Pero si sufrimos una y otra vez contrariedades, el desánimo puede alojarse en nosotros y afectarnos de diversas maneras.
Primero, se produce una división en nuestra mente. Nos resulta difícil concentrarnos, no importa dónde estemos o quiénes estén con nosotros, seguimos pensando en la desilusión.
Luego, buscamos a alguien a quien culpar. Es fácil pensar que nos sentiremos mejor diciendo que el problema es por causa de otra persona, e incluso señalar a Dios por permitir la prueba.
A medida que nuestra actitud empeora, comenzamos a enfocarnos en lo que no nos gusta o no tenemos, hasta que estallamos de cólera porque personas o circunstancias nos han fallado.
Con el tiempo, el desánimo conduce a tomar decisiones poco sabias. Con una mente dividida, un enfoque equivocado, una actitud negativa e ira en el corazón, no pensaremos con claridad ni actuaremos de una manera agradable a Dios.
De la historia de Nehemías podemos aprender cómo vencer el desánimo. Después de orar, debemos esperar en Dios con la confianza en lo que Él hará. El Señor movió el corazón del rey, quien se mostró solidario con su copero dándole los soldados y lo que iba a necesitar. Nehemías aceptó la ayuda y se adelantó para reconstruir Jerusalén.
Dios moverá los corazones y enviará a las personas necesarias para ayudarnos en los momentos de desánimo. ¿Acudirá usted al Señor con esperanza, y aceptará la ayuda que Él le envíe?

Respuesta  Mensaje 297 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 20/08/2018 00:18

La oración marca la diferencia

Después de observar el rumbo pecaminoso que está tomando nuestra nación, reconocemos fácilmente la necesidad de un cambio. Pero la solución de Dios para nuestro problema es sorprendente. Pablo le ordena a Timoteo que establezca algunas prioridades en la iglesia, y lo primera en la lista es orar “por los reyes y por todos los que están en autoridad” (1 Ti 2.2).
Pablo no habría dado esta orden a Timoteo, de no haber creído que las oraciones de la iglesia marcarían la diferencia para el logro de los propósitos de Dios para su nación. Al enfocarnos en la magnitud de los problemas o en el poder de quienes gobiernan, perdemos de vista a nuestro soberano Dios, que espera que le pidamos que intervenga de la manera en que solamente Él puede hacerlo.
Las políticas y la legislación de una nación no están determinadas en última instancia en las salas de conferencias y en las cámaras del gobierno, sino en los lugares de oración. Las voces que definen la dirección de una nación no son necesariamente las que se escuchan en las salas donde se escriben las leyes, sino las que se acercan al trono celestial con una fe confiada (He 4.16). Cuando la iglesia cree y ora, el Señor responde.
Si de verdad cree que Dios puede cambiar a una nación, es posible que usted se esté preguntando por qué ha esperado tanto tiempo para hacerlo. Quizás Él le está haciendo a usted una pregunta parecida: “¿Por qué has esperado tanto tiempo para orar?” Toda autoridad en la Tierra puede ser tocada por el poder de la oración, si estamos dispuestos a pedir y creerle a Dios.

Respuesta  Mensaje 298 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 20/08/2018 00:20

El sentimiento de la insatisfacción

enviado por Jorge Monroy

¿Alguna vez se ha parado frente al refrigerador, tratando de encontrar algo para satisfacer una vaga sensación de vacío? No está buscando nada específico, pero sabe que necesita algo. Probablemente, nada de lo que haga servirá, porque el espacio vacío no está en su estómago sino en su alma.
Ya sea que busque comida, prestigio, posesiones o compañía, nuestras almas están tratando de encontrar satisfacción continuamente. Pero nada en este mundo va a llenar ese vacío, ya que fuimos creados para relacionarnos con Dios, Él puso en lo más profundo de nosotros el anhelo de buscarlo. Aunque es posible que no identifiquemos ese vacío como tal, todos conocemos el sentimiento de insatisfacción que a veces se filtra en nuestras almas. Cada vez que buscamos satisfacción en cosas del mundo, terminamos con desengaño y desilusión.
Hay dos posibles menús de donde podemos elegir para llenar nuestro vacío. El menú de Satanás es grande y lleno de cosas atractivas que parecen prometer satisfacción y placer: dinero, amistades, notoriedad, aceptación o reconocimiento. Todo lo que Satanás ofrece parece la clase de vida que traerá satisfacción, pero es un engaño. En cambio, el menú de Dios es bastante pequeño. De hecho, solo tiene un “plato”: Jesús. Él es el único capaz de llenar el vacío.
¿Ha encontrado usted la satisfacción que busca, o tiene una vaga sensación de descontento en su alma? Haga del Señor Jesús su máxima prioridad, y dedique tiempo para pasarlo tranquilo y enfocado en Él. El Señor le va a satisfacer como nada más puede hacerlo.

Respuesta  Mensaje 299 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 24/08/2018 20:38

El sacrificio de Cristo: Pago total

enviado por Jorge Monroy

Leer | SALMO 51
El diácono de cierta iglesia confesó un pecado terrible en una red social. Después de dar una descripción de lo que había hecho, comentó: “Sé que hay un precio que pagar por este pecado, y ese precio es la muerte”. Pero no solo tenía el corazón destrozado por lo que había hecho; sabía también que el efecto sobre sus amigos y su familia sería devastador. Con todo, su temor era más grande que su remordimiento. Se atemorizó de Dios, creyendo que el soberano Señor del universo estaba ahora dispuesto a hacerlo pagar. ¿Qué le diría usted a este creyente? ¿Reflejan sus palabras la respuesta de Dios al pecado?
Es cierto que Romanos 6.23 enseña claramente que “la paga del pecado es muerte”; sin embargo, este angustiado hombre había pasado por alto la importantísima segunda mitad del versículo: “mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. Si nuestro Padre celestial nos da un regalo, podemos confiar en que Él nunca nos lo quitará. No hicimos nada para merecerlo, y por eso no podemos hacer nada para perderlo. Todo descansa en la iniciativa de Dios. Si el pecado del creyente después de ser salvo pudiera requerir su muerte —o cualquier forma de castigo—, entonces el sacrificio de Cristo no fue suficiente. Pero la Biblia nos dice que la muerte del Señor Jesús fue el pago de toda la deuda de pecado de la humanidad (He 10.10).
O la sangre de Jesús cubre nuestros pecados, o no los cubre. No hay término medio. El Espíritu Santo, las palabras de Cristo y el testimonio de la Biblia, afirman claramente que sí los cubre.

Respuesta  Mensaje 300 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 24/08/2018 20:39

La promesa de una segunda oportunidad

enviado por Jorge Monroy

Nunca he conocido a una persona que no haya tenido un pasado. Nunca he hablado con nadie cuya vida no incluya un “ayer”, o una “semana pasada” o un “año pasado”. Y si alguien tiene un pasado, usted puede estar seguro de que esa persona ha cometido algunos errores.
Si cada uno de nosotros tiene un pasado, ¿por qué, entonces, nos sentimos aislados, solos y avergonzados por lo que hicimos “en otro tiempo”? ¿Por qué permitimos que las sombras de lo que hicimos hace mucho oscurezcan nuestro presente?
La respuesta es un asunto de perspectiva. Cuando vemos retrospectivamente nuestras vidas, por lo general vemos errores a través del lente de la culpa, el remordimiento o el temor a la condenación. Lo que una vez aceptamos como una conducta permisible, puede ahora escandalizarnos al darnos cuenta de la gravedad de esos actos.
Pero ¿cómo nos percibe nuestro Padre celestial? ¿Está influenciado por los mismos lentes sucios por los que nos inclinamos a mirar? No. Él nos ve con claridad perfecta. Significa que nos ve completamente, pero no toma en cuenta la culpa y el remordimiento que tienden a distorsionar nuestras percepciones.
Más que eso, nos ve con la gracia y el perdón perfectos que solamente Él puede dar. Aunque nuestros errores pueden herirlo, el Señor nos mira con amor. Si usted ha enfrentado su pecado y ha aceptado el perdón que se consigue en Jesucristo, entonces puede tener la seguridad de que ahora está viviendo una segunda oportunidad. Por el resto de sus días en este mundo, puede tener el gozo de saber que ha sido perdonado.

Respuesta  Mensaje 301 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 24/08/2018 20:40

Consecuencias de toda debilidad incontrolable

enviado por Jorge Monroy

Es normal que los niños, en algún momento, tomen conciencia de que se están volviendo más fuertes. Los padres, por lo general, animan a sus hijos a aumentar sus fuerzas y a vencer cualquier debilidad. Algunos jóvenes lo hacen, pero otros actúan con indiferencia o se sienten derrotados aun antes de comenzar.
Todos tenemos debilidades. ¿Cómo respondemos a ellas? ¿Elaboramos un plan para vencerlas? ¿Fingimos que no son importantes, o nos rendimos a ellas fácilmente? Ninguna de estas respuestas es la que Dios desea de nosotros. Él quiere que nuestras debilidades nos recuerden que dependemos totalmente de su fuerza, y también la gran necesidad que tenemos de Él. Su plan para nosotros es que nuestras debilidades nos motiven a relacionarnos más con Él.
Si no manejamos adecuadamente las áreas en las que no somos fuertes, podemos herirnos a nosotros mismos y a quienes nos rodean. Debemos volver a Dios para pedirle que se ocupe de nuestras debilidades, de manera que no dominen nuestras vidas.
Sansón fue un hombre apartado y equipado por Dios para propósitos divinos. Pero tenía una debilidad sin control; vivió desenfrenadamente hasta que eso destruyó su trabajo para el Señor (Jue 13−16). Nosotros, como seguidores de Cristo, también hemos sido separados para la obra de Dios, y equipados por Él. Debemos prestar atención a la advertencia sobre la vida de Sansón, y volvernos rápidamente a Dios cada vez que aflore nuestra debilidad. Demorar en hacerlo podría significar el desastre.


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