Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

Secreto Masonico
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
 EL SECRETO DE LA INICIACIÓN 
 Procesos Secretos del Alma 
 Estructura Secreta del Ritual Masónico 
 Los extraños Ritos de Sangre 
 Cámara de Reflexiones 
 
 
  Herramientas
 
General: Los efectos del Ritual Masónico en la Psique
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta  Mensaje 1 de 3 en el tema 
De: Alcoseri  (Mensaje original) Enviado: 28/05/2023 18:49
Los efectos del Ritual Masónico en la psique #1
En principio el Ser Humano es un animal ritualístico , esto es que repite hábitos, costumbres,  gestos , vicios , virtudes etc. a través de su vida.  La mecánica activa de la Masonería es la de realizar rituales y repetirlos, esto sin duda promueve algo en la psique de nosotros los masones.  Pero, la Masonería no es la única organización que es ritualística ,  lo son las escuelas , los partidos políticos , las religiones etc. pero la Masonería tiene ciertas características especiales y la analizaremos en esta ocasión .
Como les decía , el ritual es una secuencia de actividades que implican gestos, palabras, acciones u objetos, realizados según una secuencia establecida, principalmente por su valor simbólico.
  Los rituales pueden ser prescritos por las tradiciones de una comunidad, incluyendo una comunidad religiosa. Los rituales se caracterizan, aunque no se definen, por el formalismo, el tradicionalismo, la invariabilidad, el gobierno de las reglas, el simbolismo sacro y la actuación.

El rito y los rituales masónicos  están fuertemente ligados a los símbolos. 
Bien podemos decir en primer lugar que el símbolo, entendido como figuración "gráfica", así como más comúnmente es, es en cierto modo sólo la fijación de un gesto ritual. Incluso sucede que el trazado del símbolo debe realizarse en condiciones que le den todas las características de un rito.
Incluso existe una ritualística  ahora en los foros masónicos de la Internet “Facebook, Google, Twitter , WhatsApp ” quizá nos los percibamos pero ahí están presentes, a manera de símbolos y de procedimientos.
Se podría discutir el significado de filiación aquí evocado (rito → símbolo o símbolo → rito), pero la comparación es esencial. Además, la extrañeza que se apodera del observador neófito o experto cuando se le habla de los “ritos masónicos” es de la misma naturaleza que su perplejidad frente a los símbolos que adornan los templos Masónicos .
Sin embargo, esta aparente rareza sólo puede explicarse por una evolución que, ha desplazado gradualmente a la mayoría de los ritos sociales que durante muchos siglos habían marcado la vida cotidiana de los pueblos . Los logros de la antropología cultural, a lo largo del siglo XX  y parte del XXI, han revelado, además, en ella una verdadera invariante de la condición humana. 
Los Rituales  Masónicos a través de los Siglos  tratan , insisten y logran trasmitirnos algo y este algo lo almacenamos en la psique profunda , este algo que nos trasmiten no es algo propiamente convencional , y despierta en nosotros algo que estaba dormido en las capas más profundas de la mente. 

Los estudios sobre los ritos gozan actualmente de una atención sin precedentes. Las palabras rito y ritual han perdido finalmente la mala reputación de ser una mera repetición robótica o mecánica. 
Recordamos los rezos repetitivos de las religiones, o de los himnos patrios , la repetitiva forma en que nos educaron en la escuela. Hoy creamos en egregor masónico a base del ritual en Logias. 
Muchos investigadores en humanidades y ciencias sociales ya no consideran al Rito repetitivo como conductas fijas y alienantes, ni como obligaciones que reducen la autonomía de los individuos. No hace mucho tiempo, era una vulgaridad decirlo, se clasificaban a los ritos entre los comportamientos estereotipados, inauténticos, que limitaban las posibilidades de pensar y actuar.
En Logias Masónicas se nos enseña a realizar los ritos de manera consiente, y no mecánicamente repetitiva; esto es a no dejar que nuestra mente divague mientras estamos ritualizando en Logias Masónicas. 
 Estamos de acuerdo hoy en que no obstaculizan la libertad individual y estamos redescubriendo su eficacia social, para usar esta expresión  más exacta “La existencia colectiva masónica  se basa en un conjunto de rituales cuya función es regular las relaciones con los demás hermanos  y las relaciones con uno mismo, con los demás, con el mundo en Logias, a la muerte iniciática , a la resurrección , al sufrimiento, al poder. 
Con su propio estilo, cada Masón ajusta su comportamiento en base a modelos de ritualización que se transmiten de alguna manera de generación en generación de Masones . 
Habitamos los rituales masónicos  como ellos nos habitan a nosotros. Son la parte sensible de nuestra identidad en Logias . Materializan sentimientos y tejen nuestros lazos sociales. Siempre se ha reconocido que tienen un significado simbólico reconocido por el colectivo de Masones , que luego de un tiempo , todos nos conectamos al momento de las sesiones masónicas o Tenidas. 
De hecho, constituyen la red de sentido sobre la que se desarrollan las acciones sociales en Logias. Los rituales masónicos  se repiten, sobre todo en situaciones cargadas de emoción, respetando su disposición y puesta en escena. 
Es desde una perspectiva abierta que discutimos aquí su significado, luego su función en la regulación de las emociones. 
Los Rituales Masónicos materializan sentimientos y tejen nuestros lazos sociales en una fuerte cadena de unión . Siempre se ha reconocido que tienen un significado simbólico reconocido por el colectivo para generar un poderoso Egregor Masónico. 
Los rituales son una característica de todas las sociedades humanas conocidas. Incluyen no sólo los ritos de adoración y sacramentos de las religiones organizadas y cultos, sino también los ritos de paso, ritos de iniciación, los ritos de expiación y purificación, los juramentos de fidelidad, las ceremonias de dedicación, las coronaciones y las tomas de posesión presidenciales, los matrimonios, los funerales y otros. Incluso acciones tan comunes como el apretón de manos y decir "hola" pueden calificarse de rituales.
Definir el rito
Hasta la fecha, no existe una definición canónica del ritual. Entendemos el reto de presentar una concepción general de los mismos, tan variados y numerosos son. ¿Qué significado sería común a todos los rituales en todas las latitudes, y esto por milenios? Los arqueólogos han encontrado rastros de entierros ritualísticas  en el que tienen más de 100 000 años  (Las primeras sepulturas podrían ser las realizadas por el hombre de Neanderthal desde hace unos 100 000 años, por ejemplo: Shanidar de entre 60 000 y 80 000 años; La Chapelle-aux-Saints de unos 60 000 años; o Le Moustier de entre 56 y 40 000 años). 
Aceptemos de entrada que los ritos se caracterizan por su maleabilidad, su polisemia y su elasticidad. Entendamos que, las razones por las que practicamos ritos hoy en Logias Masónicas no son tan diferentes de las del pasado. Pero, contrario a lo que podrían ser los ritos seculares que son maleables variables y elásticos, los rituales de Masonería no deben variar ni ser elásticos. Ya todos los masones sabemos que existe un gran esfuerzo de muchos masones , de mantener los rituales masónicos inalterados , por lo tanto exactos, y sin variantes   a como lo fueron hace siglos.   




Primer  Anterior  2 a 3 de 3  Siguiente   Último  
Respuesta  Mensaje 2 de 3 en el tema 
De: Alcoseri Enviado: 28/05/2023 18:50
El No Masón se vuelve iniciado porque participa en rituales. Su tránsito de la oscuridad a la Luz  está ritualmente determinada. Los ritos  masónicos le introducen en el carácter tranquilizador de las reglas por las que el Masón ordena su vida instintiva, su vida emocional. No habría orden social masónico  posible sin la regulación de las energías corporales de los individuos. En efecto, el propio cuerpo de cada persona debe conformarse con mayor o menor amplitud y libertad al cuerpo social. Los rituales masónicos  educan y determinan los comportamientos fijando los modos de sentir, de nombrar y de expresar las energías del cuerpo. El cuerpo humano está formado para sentir, experimentar y compartir emociones. Todos los movimientos emocionales del cuerpo se expresan a través de rituales. 
En el sentido contribuyen al refinamiento de la moral a través del dominio del cuerpo que imponen. Además, instauran el deseo de vivir y son vectores de sentido. Los rituales masónicos  se repiten en los más diversos contextos sociales, y se observan en gran número en la exaltación al sublime grado de Maestro Masón. Las instituciones iniciáticas como la Masonería  existen a través de ritos que formalizan expresiones vitales para asegurar la sostenibilidad de lo ofrecen al iniciado . Ofrecen formas de comportarse que, a pesar de su estabilidad y permanencia, contienen sin embargo un importante potencial de variabilidad.
Los ritos masónicos  aunque son rígidos en su desarrollo  no frustran la inventiva y la originalidad de los masones ya que cada uno los interpreta y practica según su propio estilo. En este sentido, los rituales  masónicos se han desarrollado al unísono en dentro del Templo , pero se ajustan al ritmo de cada masón y de los iniciados que los realizan .

Si bien las concepciones del ritual Masónico divergen de una Obediencia a otra, de un Rito a otro, de un Oriente  a otro, observamos cinco constantes en las definiciones propuestas: 1. La repetición de una actuación corporal practicada individual o colectivamente. 2. Una referencia a representaciones simbólicas que llevan significados conscientes e inconscientes. 3. Una escritura, teatralización o puesta en escena más o menos formalizada de las representaciones simbólicas. 4. La regulación de las cargas emocionales o de la intelectualidad . 5. Su eficacia. Se pueden agregar otros elementos definitorios según las intenciones del investigador y la perspectiva de la investigación.

Se han investigado varias categorías, funciones e invariantes en los ritos masónico. Por nuestra parte, insistimos en los fines de regular y codificar el comportamiento individual del Masón  y colectivo en Masones  a través de los rituales. La lógica de regulación de los ritos no sustituye a otros modos de regulación del comportamiento humano, como la moral, la presión social y el derecho. Las reglas de los ritos difieren de las de la moral y de las del derecho: son prohibiciones. Nunca se nombran directamente. Se transmiten a través de imágenes, símbolos y sus guiones. En el pasado las escuelas de misterios , las prohibiciones se tramaban a través de mitos. Hoy nos llegan a través de la literatura, el drama , la narración, el tabú , en fin, a través de todas las dimensiones de la imaginación.

Lo que regulan los ritos masónicos  son las energías emocionales y afectivas, los poderosos impulsos corporales y los impulsos de vida  . El rito masónico  pretende regular las energías del cuerpo físico en lo particular y de los cuerpos en lo general , las energías de la vida, de este vitalismo o de este deseo de vivir fuera de lo común. Se dirá que en mundo secular , que la moral y la ley también buscan regular las poderosas energías de la vida. Sin embargo, estas regulaciones operan de manera diferente a los rituales masónicos . 
La regulación moral se basa en la voluntad individual o en las fuerzas racionales del individuo. Se considera en el mundo secular que la persona jurídica encuentra en sí misma motivación suficiente para comportarse bien. Las normas de la ley actúan por imposición de leyes: es obediencia o sanción. La ley se apoya en la fuerza de la autoridad para imponerse, lo mismo parecido ocurre en Masonería, ya que hay Constituciones como la de James Anderson, las Constituciones de las Grandes Logias Masónicas de todo el Mundo, y en particular los reglamentos internos de cada Taller masónico, pero las leyes masónicas son más laxas y solamente operan dentro del contexto del espectro masónico.  Como les decía: Las regulaciones rituales  masónicas funcionan de manera muy diferente a las seculares . No están dirigidas al “deber obligatoria a ser”, la masonería no impone al masón , sino que lo invita a que se comporte adecuadamente , la virtud moral o la obediencia a la ley en masonería dependerá de la conciencia de cada masón. Un ejemplo , si un hermano masón comete una falta penal grave como un robo dentro de Logia, serán las autoridades y tribunales   oficiales o seculares  las que se encarguen de castigar el delito.  
La Masonería se trasmite  a través de imágenes, símbolos, mediaciones alegóricas que se plasman en puestas en escena que comprometen plenamente a la psique. La imagen simbólica capta la emoción para representarla. La pone a distancia, ralentiza su expresión corporal demasiado viva, demasiado brutal. El ritual masónico actúa sobre la emoción simbolizándola, escenificándola, brindándole un cauce de expresión, que es preferible al hecho de tragarse la ira o reprimir la frustración, la Masonería nos invita a no expresar emociones negativas. 
El rito masónico  se proyecta dentro  de la emoción del Masón  para darle un modo de expresión favorable a la vida en común. Los impulsos de vida no se extinguen en el ritual sino se avivan , se viven de forma regulada. Una emoción superior  es energía mental y corporal. Un ritual efectivo simboliza esta emoción y la canaliza en una forma social acordada. Esta, en pocas palabras, es la cuestión primordial ligada a la función reguladora de los rituales dentro de las Logias. Necesitamos rituales para procesar, organizar, socializar y simbolizar el poder de la vida, las emociones, los afectos, ya sean negativos o positivos. Esta regulación dentro de Logias  de lo emocional no se opone a otros modos de regulación de la conducta humana, sino que tiene un papel complementario de coadyuvante, ayuda al proceso de socialización y educación del masón dentro de su vida de todos los días,  tratando de pasar de lo negativo a lo positivo. 
Alcoseri 


Los efectos del Ritual Masónico en la psique #2

Esta regulación de lo emocional no se opone a otros modos de regulación de la conducta humana, sino que tiene un papel complementario de coadyuvante, ayuda al proceso de socialización y educación del ser humano, ya sea negativa o positiva. Esta regulación de lo emocional no se opone a otros modos de regulación de la conducta humana, sino que tiene un papel complementario de coadyuvante, ayuda al proceso de socialización y educación del ser humano.
Los especialistas han observado que la religiosidad, la sexualidad y la mortalidad son objeto de un gran cuidado ritual. Son actividades que implican poderosas cargas emocionales, a veces excesivas, que inducen a comportamientos desenfrenados. Se trata, por tanto, de actividades fuertemente reguladas por prohibiciones y rituales. Las experiencias subjetivas de posesión por una emoción fuerte o por una pulsión invasora, que se viven en la encrucijada de la locura, la mística y la violencia trágica, no carecen de interés para nosotros. Los rituales masónicos nos indican límites que no deben cruzarse. La sabiduría de los filósofos masones, no contrarresta el poder de una emoción. El ritual es un modo esencial de regulación porque se hace cargo de las emociones para darles una forma aceptable de expresión. Freud,

Ritualizaciones en Masonería 
En continuidad con muchos especialistas en rituales, en lugar de tratar de averiguar qué es ritual y qué no lo es, tratamos de entender por qué una actividad está más o menos ritualizada. Así, no buscamos saber si el apretón de manos al estilo masónico entre dos masones es ritualizada  o no, si una  simple actividad despachada rápidamente centrada en un ritual, o si una ablución antes de ingresar a Logia es parte de una secuencia ritual. 
Más bien, consideramos que todos los comportamientos entre masones se estructuran y realizan a través de rituales más o menos elaborados, y que su nivel de elaboración varía según las circunstancias, contextos y motivaciones personales y colectivas dentro de Logias, por lo que nos interesa el nivel de sofisticación de una ritualización. .

Según nuestra hipótesis, los rituales masónicos  proporcionan modelos de comportamiento, instrucciones, para realizar una actividad, cualquiera que sea, sin correr el riesgo de deriva emocional. Este es el significado que se atribuye a los ritos masónicos  de interacción cuando enfatiza que tienen como objetivo preservar la sacralidad del momento . Las fórmulas del civismo y la cortesía se utilizan para evitar torpezas emocionales y provocaciones innecesarias en el trato con los demás dentro de las Tenidas Masónicas. No se podría sostener, con esta hipótesis, que ciertas interacciones sociales dentro de Logias Masónicas están ritualizadas mientras que otras interacciones no lo están. Todos nuestros comportamientos en situaciones de interacción social como masones están ritualizadas, pero su nivel de ritualización es muy variable. La ausencia de ritualización, en una interacción social, sería un vector de inseguridad, desconfianza,

El nivel de elaboración de la ritualización no depende como tal de la actividad, sino de la carga emocional involucrada en una actividad. Una comida o ágape masónico  que destaca un evento significativo puede estar más formalizada, es decir, ritualizada con un mayor grado de organización porque se esperan mayores expresiones emocionales. 
Cuanto más fuertes sean las energías vitales involucradas en una actividad masónica, mayor será el nivel de sofisticación de su ritualización. La comida común en un ágape masónico también se ritualizada, pero con menos cuidado que dentro de Logias. Los ritos las mesas permiten a los huéspedes satisfacer su necesidad esencial de comer y quizás también socializar con miras a compartir un placer común. Las secuencias de comidas en un día, los horarios de las comidas, la disposición de la mesa en un ágape masónico , la presentación de los platos en el orden establecido, las formas de sentarse a la mesa, la elección de los platos, el uso de los utensilios, etc., tienen como objetivo proteger a los comensales masones  de situaciones desagradables.
 Los sentimientos emocionales  que podrían estropear la comida o cena de un ágape masónico . Por lo tanto, no comemos de todos modos, nada, en ningún lugar. Para los ritos masónicos de la mesa, hay usos, costumbres, tradiciones aprendidas desde la primera intención. En este sentido, las formas de comportarse en la mesa, si bien son extremadamente variables según los individuos y los ritos, están sumamente reguladas. 
Se pueden observar formas de desritualización en masones con pérdida de autonomía o afectadas por trastornos psiquiátricos. También observamos formas de desritualización en ciertos comportamientos regresivos. De lo contrario, incluso en la improvisación cena después de una Tenida , como dicen, queda algo de ritualidad. Así, una comida ritualizada no se rompe con otra cena que no lo es. Más bien, observamos niveles de organización y elaboración muy variables según la situación. No se puede prejuzgar el nivel de ritualización de una actividad. 

No se puede prejuzgar el nivel de ritualización de una actividad masónica cualquiera que sea. 
Es necesario realizar una encuesta entre los participantes para saber exactamente qué está pasando. Nuestro proyecto de comprensión de las ritualizaciones no excluye los ritos religiosos, los rituales animales, o el ritualismo de psicópatas o de rituales de  fanáticos de cualquier tipo. Estas son formas de ritualización que merecen ser analizadas con la misma atención que las demás en Logias Masónicas . La hipótesis que mantenemos permite considerar todas las actividades humanas desde el ángulo de la ritualización. 
La Masonería nos exhorta  ritualmente a psico-transformarnos Uno de los hechos más interesantes, y además poco conocidos, acerca del conocimiento masónico es que su seguimiento depende tanto de la exclusión como de la inclusión.
 Es tan importante excluir ciertos elementos como incluir otros. Puedes pensar que todo lo que tienes que hacer es encontrar la fórmula más adecuada: tanto de ideología, ritual, conocimientos; pero si al mismo tiempo no evitas hacer, pensar o practicar ciertas cosas, estas cosas no excluidas pueden actuar – a menudo – como contaminantes a tus esfuerzos por comprender a la Masonería. 
Ésta es una de las funciones requeridas para alcanzar a comprender lo que se hace en Masonería: saber que evitar, al tiempo saber qué hacer. 
De igual modo, infundadamente, a menudo puedes decir qué es Masonería, y que no es, determinando si tus propios conflictos ideológicos no están distorsionando tu idea de lo que es Masonería, por lo tanto debes evitar distorsionar a la filosofía masónica con tus contenidos mentales, y ver a la Masonería tal cual, como si fuera algo nuevo, y porque no, sorprendente.    


Respuesta  Mensaje 3 de 3 en el tema 
De: Alcoseri Enviado: 28/05/2023 18:50
La Masonería nos exhorta a psico-transformarnos mediante el método ritualístico  de comprendernos a la vez que comprender a los demás. Existe la historia de un joven aprendiz masón, que pensó que el éxito de ser masón residía únicamente en obedecer en todo a sus instructores maestros masones, a la vez que imitarlos en todo. Al principio las dos formulas: obedecer e imitar dieron muy buenos resultados, pero luego de un tiempo resultaba molesto tanto para el aprendiz como para sus instructores maestros masones. 
Luego un viejo Mason se acerca al aprendiz masón y le dice: La imitación ciega, a larga no obtiene buenos resultados, así mismo la obediencia absoluta da aún peores resultados. Aquí en Masonería se instruye al hombre a ser su propio maestro, y debe aprender a autogobernarse, y añadió – en el mundo profano que empiezas a dejar atrás, la gente imita maneras, actos e incluso modas, y obedece ciegamente a líderes políticos y religiosos; sin siquiera cuestionarse si lo que imita y obedece es lo más adecuado. Así que mi aprendiz hermano, comienza por primera vez a ser lo que estas destinado a Ser. 
Alcoseri 
Los efectos del Ritual Masónico en la psique #3
La función de la regulación emocional a través del ritual masónico 
11Ritualizar es aceptar reglas que modelan el comportamiento humano.  Podemos pensar en moldear la lógica pasional que anima el cuerpo social dentro de una Logia. Al mismo tiempo, subraya, esta dimensión dionisiaca de la vida social no escapa a las normas rituales. Todavía usamos comúnmente el verbo “ritualizar” para decir regular, ordenar, arreglar.  Se destaca la ritualización de la exuberancia en sus diversas modulaciones individuales y colectivas. En la embriaguez de la efervescencia, los ritos humanos  evitan que un individuo o una multitud caigan en la violencia. El exceso emocional y la violencia deben ser continuamente negociados, engatusados, domesticados, desviados, canalizados y socializados a través de rituales.
Podemos pensar que: “Toda ritualización dentro del Mundo Masónico o en el Mundo Secular es inmunización, neutralización del comportamiento espontáneo. Todo lo cultural se rige por una regla y lo que se rige por una regla es inofensivo frente a la fuerza demoníaca e impredecible de las conductas originales. Eliminando la muerte salvaje, el ritual es un formateo de la acción humana, estructuración de costumbres caóticas . 
En el Mundo Masónico la eficacia de un ritual se debe a que reemplaza la pulsión corporal espontánea por una conducta regulada, codificada, mediatizada, canalizada, civilizada. En otras palabras, el rito prohíbe la expresión espontánea de afectos indebidos o desafectos nocivos. Se subraya que "la intensidad emocional, en cuanto deja de ser gestionada por el ritual, hace estallar la violencia" . La relajación de rituales sociales tan triviales como la cortesía, el civismo y los saludos conduce a un aumento del comportamiento agresivo. Si los seres humanos pudieran medirse   en todas las situaciones, no necesitarían regulaciones rituales. Un individuo puede volverse violento para superarse a sí mismo, para salvar a su nación, para restaurar su imagen o para obtener un placer pasajero. El hombre es un ser de exceso como lo han demostrado Freud, y muchos otros autores. Es capaz de bondad, pero también de crueldad, codicia y muchos placeres culpables, si no repugnantes. Pero es una realidad difícil de aceptar, el hombre no siempre encuentra el límite de sus excesos en su fuerza moral. Los rituales en Logias Masónicas o en el Mundo Secular  son sus mejores aliados en este sentido de poner orden.
Ahora vamos a analizar esta historia que va contra el ritualismo 
El Francmasón Louis-Claude de Saint-Martin, se dio  tiempo para sus estudios esotéricos y búsquedas místicas. La casualidad no existe, ya que uno de sus amigos del circulo de oficiales militares era miembro de la Orden de los Caballeros Masones Élus-Cohen del Universo, fundada por Martínez de Pasqually. Entonces, el Filósofo Desconocido se reunió con el Maestro Supremo de la Orden y fue inmediatamente cautivado por su personalidad y sus conocimientos. – 
Gran Parte de la vida de Martinez de Pasqually, místico, adepto y teúrgo del siglo XVIII, está velada de misterios. La Tradición indica que era versado en la Sabiduría secreta proveniente de Egipto, de Grecia y de Oriente. En 1754, estableció en París la  Logia Masónica de los Élus-Cohen y en el curso de las dos décadas siguientes, expandió su enseñanza esotérica en toda Francia. Igualmente es autor de un texto fundamental para los martinistas: “Tratado de la reintegración de los Seres”. 
Poco después de 1760, Martínez de Pasqually se dirigió a Burdeos, en el suroeste de Francia y estableció ahí el centro de actividad de la Orden. Después de haber recibido la preparación debida y dando pruebas de su mérito, Louis-Claude de Saint-Martin fue iniciado en la Orden Masónica de los Élus-Cohen en 1765, a la edad de 22 años. Los miembros de esta Orden practicaban ritos y operaciones teúrgicas dirigidas por Martínez de Pasqually.
 Estas ceremonias ritualísticas masónicas muy complejas sorprendían al joven SaintMartin, quien a menudo le preguntaba si era necesario todo esto de Rituales  para conocer a Dios El Gran Arquitecto del Universo. Esta vía, que era de manifestaciones ocultas, en realidad no le atraía. Sin embargo, la siguió y finalmente alcanzó el más alto grado de esta Orden, el de “Réau-Croix”. En 1771, Louis-Claude de Saint-Martin dejó de ser militar para entregarse por completo al ministerio espiritual, hacia el cual se sentía llamado. 
Después, tuvo el honor de servir como secretario particular de Martínez de Pasqually y una profunda amistad se estableció entre ellos. Las enseñanzas de Pasqually tuvieron sobre Louis-Claude de Saint-Martin una influencia profunda y toda su vida conservó un gran respeto por él, a quien llamaba “su primer instructor”. Por su parte, el Maestro Supremo de los Élus-Cohen reconocía igualmente en este joven brillante y prometedor, a un discípulo excepcional. En 1772, asuntos personales obligaron a Martinez de Pasqually a dejar Francia para ir a Puerto Príncipe, en Haití, en donde murió en 1774. La Orden de los Élus-Cohen cayó progresivamente en el silencio. Efectivamente, su fundador había comunicado solamente una parte de su conocimiento a sus discípulos, de tal manera que ninguno de ellos tenía la capacidad de reemplazarlo y proseguir su obra.
Los martinistas no emplean los rituales, ni teúrgia ni magia en sus trabajos,  porque se conforman al ideal del Filósofo Desconocido: “Conducir  el espíritu del hombre por una vía natural a las cosas sobrenaturales que  le pertenecen por derecho, pero de las que ha perdido totalmente la idea, ya  sea por su degradación, ya sea por la instrucción falsa de sus maestros”.  Para ello, es inútil acumular un conocimiento intelectual, ya que  “no es la cabeza la que hay que atiborrar, sino el corazón”.
    El masón se forja por propio esfuerzo  
El Masón  puede superarse a sí mismo por propio esfuerzo, según la, en hipo o en hiper , es decir, por moderación o por gasto. Una de las peculiaridades del exceso es derivar hacia el autocontrol absoluto o hacia el desencadenamiento total de las pulsiones de vida. La energía individual, como la energía de la multitud, puede dejarse llevar y superarse incluso en la muerte, como sugieren ciertas historias. La violencia desenfrenada debe contenerse, pero a veces debe desencadenarse. Una sociedad sin partido, sin posibilidad de catarsis se vuelve mortífera. 

Ahora, analizado extensamente estos rituales que pretenden intensificar la vida. Por otro lado, también había previsto que no puede ser una fiesta todos los días. También se prevén ritos de respeto para poner orden en la sociedad. De hecho, el equilibrio tensional entre respeto y transgresión, orden y desorden, diferenciación y no diferenciación parece ser una constante y una necesidad social.
Ahora sobre la  idea de tensión entre opuestos. Él hace esta coincidencia oppositorum – también llamada armonía de opuestos, armonía conflictiva y tensión paradójica –, una dinámica esencial para la vida. Apreciar tanto los ritos que mantienen el orden como los ritos que borran el orden nos permite dar cuenta de la vida en todas sus modulaciones. Como muestra, observamos que no se puede negar esta tensión contradictoria entre la violencia destructiva y la violencia creativa. Es preferible ritualizar para negociar con él caos, domarlo, canalizar su poder hacia los efectos deseados. Ninguna comunidad es inmune a la violencia. Es una estructura constante de los fenómenos sociales; estructura que juega de manera paradójica el papel, en la vida social, de un desorden fértil. Su ritualización es una confrontación lúcida para aminorar sus efectos perniciosos.
Alcoseri 

Los efectos del Ritual Masónico en la psique #4
Muchos se preguntan del  ¿Porqué de la Ritualización en Masonería?
El ritual en Masonería  tiene una función reguladora que mitiga los riesgos inherentes a la sobrecarga emocional. Freud no fue el primero en señalar que una sobrecarga emocional puede desposeer al hombre de sí mismo. Los rituales masónicos  se planificaron  para regular el exceso de afecto, emoción o sentimiento. La socialización y la educación buscan canalizar los impulsos de vida y muerte para garantizar una convivencia segura. Sin embargo, debemos considerar que el rito funciona en ambos sentidos, como reductor o como inductor .de energía vital. El rito tiene como objetivo contener un desbordamiento de energía y, a veces, liberar este desbordamiento. También debemos decir que un ritual puede reducir o inducir todos estos sentimientos que llamamos por convención angustia, miedo, ansiedad, pánico, sufrimiento, placer, afecto, emoción, sentimiento y pasión. 
Algo que debemos analizar es el caso del único ritual que dejó Cristo , y fue el ritual de la Última Cena , Jesucristo no era del tipo de personas a los que le gustaran los rituales , lo vemos claramente indispuesto a los rituales judíos ortodoxos , entonces ¿Por qué Cristo dejó un Ritual? Quizá la respuesta es que era la única forma en que dejaría un legado perdurable a otras generaciones porvenir. Lo mismo Gurdjieff dejó un solo ritual y era “El Brindis de los Idiotas”, en donde de alguna manera disponía el nivel de Ser de cada uno de los estudiantes del Sistema Cuarto Camino; lo mismo la Masonería tiene rituales basados en brindis excesivos y repetitivos, hablamos de los rituales o ceremonias para los solsticios . Así curiosamente los ritos masónicos, los ritos cristianos y los ritos de Gurdjieff implican la ingesta de bebidas alcohólicas.  
Pero , volvamos a los rituales masónicos. 
El rito  masónico suaviza la ficción , pero puede despertar afectos desbordando  en ocasiones reforzando los lazos de unión fraternal, que siempre es necesario. Purifica el ambiente y puede usarse para convocar un Egregor positivo. Contribuye al respeto de las prohibiciones, pero a veces a su transgresión por su efecto libertador. De hecho, reduce o induce una fuerte descarga emocional, es decir,  vibrante , según las necesidades y las circunstancias. Un ritual masónico  despierta emociones para generar un ambiente de fiesta al que llamamos Ágapes ,  o para generar un ambiente unificador , y busca calmar el sufrimiento en el momento de la defunción de un hermano masón , con un énfasis en declarar  la inmortalidad del Alma , hablamos de los rituales de Entierros Masónicos, y el ritual funerario  de la Cámara del Dolor. 

Fuera o dentro de la Masonería , se puede escenificar  medios utilizando vino  para inducir estados alterados de conciencia , alucinaciones, éxtasis, miedos, ya que puede favorecer la meditación, el silencio y el descanso del alma.  La masonería lo ritualizar absolutamente todo, incluso hay una ceremonia para vestir una Logia antes de comenzar los augustos trabajos.  

Por otro lado en el Mundo profano o secular , hay rituales para la guerra y rituales para la paz. El ritual lleva la emoción a su punto máximo violento o pretende disolverla para recuperar la paz mental y la paz social. Para alcanzar ideales, el ritual puede suscitar o domesticar la violencia. Un ritual en sí mismo no tiene un objetivo moral, es un medio para un fin. El ritual puede despertar o domesticar la violencia. Un ritual en sí mismo no tiene un objetivo moral, no es ni bueno ni malo , es un medio para un fin. El ritual puede despertar o domesticar la violencia. Un ritual en sí mismo no tiene un objetivo moral, es un medio para un fin.
Ya en un contexto Universal el ritual se oficia para poner en orden la mente  en lo particular o para ordenar unificadamente las mentes de los oficiantes y ponerlos en orden. 
Una posición ingenua consistiría en defender sólo el lado luminoso y favorable de los rituales. Como todo acto de comunicación, pueden ser utilizados para bien o para mal. El ritual, al funcionar, no busca ni el bien ni el mal, ni la justicia ni la injusticia. Pero puede contribuir a todo esto regulando afectos, impulsos y energías vitales, induciéndolos o reduciéndolos. En este sentido, puede tener una finalidad civilizadora; y es que educando la sensibilidad y fomentando el autocontrol. Pero también puede contribuir a alimentar el odio racista, el sexismo, la homofobia y la xenofobia. En este sentido, Hitler y muchos tiranos no dudaron en utilizar rituales para lograr sus fines.
Y no podemos negar el poder que tienen los rituales en los seres humanos.

 Sabemos que la mayoría de los ritos universalmente operan según un esquema secuencial y ocurren en momentos disruptivos y transitorios de la existencia (nacimiento, pubertad, matrimonio, muerte… ), por lo que las nociones de umbral, pasaje y linealidad son allí esenciales. Logran simbólicamente un "antes" y un "después", o bien prefieren consagrar la separación entre quienes han vivido el ritual y quienes no lo vivirán jamás.
Sin embargo, raras son las prácticas rituales que han desarrollado un grado de complejidad tan importante como el concebido por la masonería, hasta el punto de integrarse en un sistema simbólico en evolución, donde cada nueva fase reordena  la fase anterior recalificando el contexto, y los elementos significativos que la estructuran. En el ritual masónico, en efecto, todo se dispone voluntariamente para tener sentido, pero también para hacer evolucionar ese sentido, inscribiéndolo en un dispositivo representacional y comunicacional de carácter procedimental, como se muestran en los tres grados azules masónicos. 
Nacida en pleno Siglo de las Luces, la masonería antepone la comunicación -entendida en todas sus acepciones, es decir tanto como medio de difusión de información y de transmisión de valores, pero también como proceso de intercambios interpersonales y vector de imagen institucional, forjando las mediaciones simbólicas y la estructuración de las relaciones sociales – en el centro de sus preocupaciones. Esta comunicación, como veremos, favorece especialmente la dimensión no verbal y el aspecto simbólico. Su enfoque también está fuertemente marcado por la contextualización. El significado de las palabras y las posturas corporales de los seguidores, de hecho, varía según la situación. Si es cierto que la comprensión de cualquier acto de la vida cotidiana es inseparable de las condiciones de su realización siempre exitosa.
Dejemos , esto aquí, profundicemos más del tema  en los próximos capítulos. 
Alcoseri 
Los efectos del Ritual Masónico en la psique #5
  Para algunos estudiosos del tema Masónico, la ceremonia y el rito tienen prácticamente el mismo significado, y los dos términos se usan indistintamente; mientras que para otros, los ritos vehiculan los grandes temas que dan sentido a lo colectivo y lo individual. Las ceremonias cumplen funciones similares, con respecto a situaciones menos trascendentes, por lo que sería una especie de rito en tono menor. Pero no habría diferencia de fondo en su estructura.

Cabe recordar que Rito Masónico es un –concepto ampliamente utilizado en Masonería , para definir las actividades masónicas y – es el conjunto de interacciones que estructuran y constituyen un contexto global de referencia (este último incluyendo las relaciones entre los actores presentes en Logias) y la puntuación de las secuencias que establecen entre ellos, los códigos sociales utilizados, el entorno específico en el que se desarrolla un acontecimiento masónico , etc.). De este marco surge una situación de comunicación, que se acompaña de un cierto número de interpretaciones, representaciones simbólicas  y los comportamientos de los roles en las sesiones masónicas . Todos estos parámetros forman esquemas, a partir de los cuales los elementos, insignificantes cuando se los considera aisladamente, adquieren significado. El término encuadre también recuerda a la terminología fotográfica y cinematográfica, e indica claramente que estos esquemas equivalen a ángulos de visión particulares, cuya naturaleza tiene implicaciones en la percepción que tenemos de una escena, un sujeto o un objeto. 
Dentro del interaccionismo simbólico, también encontramos "marcos" en los que tiene lugar toda experiencia masónica , y que pueden superponerse a otros marcos, creando así diferentes grados de encuadre. 
Distinguir  entre “marcos primarios” (“naturales” o “sociales”) y “marcos transformados” (por “modalización” o por “fabricación”). Es decir, que los encuadres transformados por modalización, es decir por un proceso de transcripción que cambia la interpretación de una situación, o más bien el significado que tenía en un encuadre primario, están limitados por índices espaciales y temporales. La ceremonia en Logias, por ejemplo, que puede ser de naturaleza ritual  , pero hay que tomar en cuenta ciertos puntos al ritualizar en logia: 
Fija tu atención en ti mismo; y en el ritual al mismo tiempo.
No hagas ruidos ni gestos innecesarios en los rituales.
No hables de tus problemas personales en Logia.
No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos, que se tratan durante el ritual.
Sé puntual al llegar al ritual.
Al momento de hacer el uso de la palabra, habla sólo lo necesario en el ritual .
No pienses en los beneficios que te va producir hacer el ritual masónico.
Admite que alguien te supere al ritualizar .
No deformes el rito , sino transfórmate a través del rito .
Cada ceremonia o rito tiene valor si se realiza sin alteración. Una ceremonia masónica  es un libro en el que una gran parte está explicado explícitamente . Cualquiera entiende que puede leerlo, pero pocos entenderlo . Un rito masónico  a menudo contiene más de un centenar de libros.
No hagas ritos masónicos si no entiendes lo sacro que son.  

Ahora en referencia al Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Sin embargo, la actividad masónica se abre oficialmente sobre una serie de marcos, y más precisamente marcos transformados por modalización. Los índices más evidentes de este encuadre se relacionan con el espacio y el tiempo. Antes de comenzar la ceremonia, el Venerable Maestro, que dirige la logia, comienza preguntando al Segundo Vigilante cuál es el primer deber de un Vigilante en la Logia, tal como lo exige el Ritual del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Y esta para responder que es recomendable asegurarse de que el Templo esté "cubierto" -es decir cerrado, alejado de miradas indiscretas-, luego inspeccionar rápidamente la logia y sus alrededores , para verificar que la puerta del recinto esté cerrado, y nadie espía . Después de una serie de preguntas y respuestas que componen varias secuencias, el Venerable Maestro le pregunta al Segundo Vigilante la hora qué es, independientemente de la indicación que den los relojes de los participantes. La razón es simple. Los masones no se refieren al tiempo "real en el mundo secular ", a los datos objetivamente medibles de los científicos o incluso del común de los mortales, sino se refieren al tiempo sagrado, o al menos al tiempo ritual. La respuesta es por lo tanto simbólica y su significado debe ser interpretado. Algunos piensan que al abrir los trabajos de logia los masones entran al tiempo de Dios, otros al tiempo sagrado , otros al tiempo de la Eternidad , otros pensarán cualquier otra cosa, así este momento se ajusta al criterio de cada hermano masón , presente. 
Estos intercambios verbales de preguntas y respuestas , por lo tanto, tienen por objeto establecer el contexto, hacer que los seguidores sean conscientes de que deben abandonar gradualmente los hábitos mundanos  y costumbres de la vida cotidiana para adoptar un comportamiento diferente, propiamente masónico y ritual. 
Las preguntas sin sentido lógico , un tanto absurdas, rompen con el esquema rígido del mundo materialista , dislocan la lógica y da lugar a abrir la puerta a otra realidad superior a la material  

El encuadre que establecen establece un límite estricto entre el Espacio-Tiempo profano y el Espacio-Tiempo sagrado, entendiéndose que el camino iniciático consiste en dejar el primero para dedicarse al segundo. Esta limitación, inherente al principio del encuadre, es también coherente con la lógica de sacralización reivindicada por la masonería, si recordamos que el término "sagrado", derivado del latín sacer, significa "separado". La logia o el templo (según los ritos), dentro del cual trabajan los adeptos masones , hace real este espacio y tiempo sagrado. Las palabras del venerable Maestro ayudan a esta institución del templo como lugar privilegiado, porque tienen una dimensión performativa, en la línea de la pragmática del mundo occidental , la idea masónica es Cómo hacer las cosas con palabras . 
Así es cuando el Venerable Maestro anuncia: “Ya no estamos en el mundo profano” . La forma declaratoria (tanto declarativa como declamatoria) de la oración realiza la ruptura, consagra el "hecho" masónico. Entonces, y solo entonces, los masones comienzan su verdadero trabajo.


Se realiza un reencuadre inverso al final de la ceremonia, en la hora simbólica de la "medianoche", que cierra las actividades sagradas y reintegra a los masones al mundo profano. Finalmente, durante la propia ceremonia intervienen numerosas señales para expresar el paso de un cuadro a otro, o incluso de una secuencia a otra. Los golpes del mallete del Venerable Maestro, que marcan el despliegue del cierre, invitando  a los participantes a prepararse a retornar a la atmosfera mundana  y  reacomodarse, acompañando  la apertura y al cierre de obras. 
Primero para provocar una escisión, una ruptura con el exterior, para aislarse del "mundo profano" del que todos llegan todavía impregnados de agitación. Luego, por el mismo hecho de esta separación, y por oposición, santificar finalmente el lugar y reunir a los hermanos en un estado de ánimo similar, en una unidad espiritual”. Así, el carácter repetitivo y tranquilizador del ritual masónico  "promueve el 'dejarse llevar' de los participantes", y esto "hasta hacerles 'cambiar de planes mundanos ' y entrar en un 'aquí y ahora" específico  de una dimensión superior a la Terrenal ". 
Se define la mediación como “el conjunto de formas y medios por los cuales los actores en colectivo se apropian de sus prácticas sociales y, mediante la implementación de un cierto número de ritos y formas, las estructuras colectivas características 

Si el aspecto espacio-temporal del contexto es decisivo, otros aspectos contextuales también participan en este encuadre. Se cuenta con siete tipos de contextos, incluidos "el contexto físico y sensorial", "el contexto de las posiciones respectivas de los actores" y "el contexto de referencia a las normas y reglas colectivamente compartidas", además de los dos contextos citado anteriormente Sin embargo, todos estos aspectos se manifiestan durante las ceremonias masónicas. En cuanto al contexto físico y sensorial y al contexto de referencia a las normas, podemos citar la vestimenta y los accesorios de los masones (guantes, mandiles , bandas , etc.), que recuerdan la extraordinaria situación en la que se encuentran los masones cuando se comunican – y comulgan – en el templo. Cabe señalar, además, que estas señales de vestimenta forman parte de los "medios de la persona" descritos   , es decir, formas relativas a una imagen social de la persona y su representación en el espacio público, reflejando su perteneciente a una comunidad. 

  El piso del Templo Masónico está hecho de baldosas blancas y negras, dispuestas a la manera de un tablero de ajedrez, y se llama "pavimento en mosaico ajedrezado".

El decoro también evoca la excepcionalidad de este evento semanal, mensual , quincenal y contribuye a su "escenificación" -término eminentemente descriptivo -: dos columnas conocidas como "J -axin" y "B- oex" enmarcan la mayoría de las veces la entrada del templo, tres pilares bautizados como "Sabiduría ”, “Fuerza” y “Belleza” sostienen “pequeñas luces” en el centro de la Logia , un altar , un piso ajedrezado y las herramientas (mazo, cincel, regla, escuadra, compás, nivel…) sobre el suelo está el altar o Ara , el sol, la luna y la estrella iluminan Oriente y Occidente. Finalmente, la posición de los masones (que tienen los brazos, las manos y los pies colocados "en ángulo recto", es decir formando ángulos rectos), así como las reglas que rigen el habla y requieren posturas corporales específicas, se suman al proceso de contextualización. 
Antes de la apertura de la obra, el ritual también invita al Venerable Maestro a realizar la verificación de estas normas. Entre los “deberes” que incumben a los oficiantes está el de “asegurarse de que todos los asistentes sean masones”. Estos últimos deben entonces ponerse "a la orden" y hacer "la señal" requerida . Estas posturas y gestos particulares manifiestan (en el sentido fenomenológico del término) la cultura masónica, la diferencian y por lo tanto la hacen reconocible. Pero hay más: estos elementos de encuadre condicionan a los masones . Provocan, como mínimo, un comportamiento particular. El cuerpo, constreñido por una postura exigente e incómoda cuyos modelos son la verticalidad y el cuadrado, exhibe un vestimenta ejemplar. En este sentido, es signo de reflexión rigurosa y de rectitud moral, y también la promueve colocándola en un círculo virtuoso, como un tutor que endereza a una alumno , obligado por una postura exigente e incómoda cuyos modelos son la verticalidad y el cuadrado, exhibe un atuendo ejemplar. 
 La famosa frase, "La membresía es predictibilidad", se aplica perfectamente al ritual masónico.

El contexto de las respectivas posiciones, por su parte, es sumamente complejo y sutil. El ceremonial masónico, de hecho, inscrito en la previsibilidad y regularidad del ritual, funciona como un juego de rol. Cada oficial ocupa un lugar particular en la logia, y a este lugar corresponden funciones precisas y conductas asociadas (el Venerable Maestro, por ejemplo, se sienta en el "Oriente" de la logia y "dirige" la asamblea de masones, ya que dirige …). Sin embargo, cabe recalcar que estos roles y comportamientos difícilmente están grabados en piedra, pues dentro del propio marco masónico existen diferentes contextos, sucesivas operaciones de reencuadre, tanto a corto plazo (dentro de una misma ceremonia), como a mediano plazo ( durante los cambios de grado de los masones) y a más luego en las elecciones (durante los cambios de funciones del Colegio de Oficiales, en particular) y posteriormente en la toma de posesiones . Estos cambios se basan en remodalizaciones, de las que vamos luego en próximos capítulos  a dar algunos ejemplos concretos.
Alcoseri 



 
©2024 - Gabitos - Todos los derechos reservados