La IA y la masonería
La IA Herramienta profana con gran potencial esotérico masónico.
Cuando consultamos a la IA para que nos brinde datos masónicos, suele pasar que nos contesta mejor en temas masónicos, que masones con décadas de ser masón , y entendiendo que esto de la IA apenas y comienza.
La IA, como creación humana, es un artefacto profano: no posee alma, no puede ser iniciada ni jurar sobre el Libro de la Ley Sagrada. Sin embargo, ya se usa en logias modernas para tareas prácticas:
Investigación simbólica (análisis de rituales, historia masónica).
Comunicación fraternal (grupos privados, difusión de planchas).
Incluso, generación de ideas para tenidas o ilustraciones simbólicas.
Algunos hermanos ven en la IA un eco del "conocimiento oculto" democratizado, mientras otros advierten riesgos: pérdida de secretismo, manipulación de información o dilución del misterio iniciático, que requiere experiencia humana, no algoritmos.
En foros masónicos recientes (2023-2025), se debate si herramientas como ChatGPT o Grok pueden "simular" respuestas masónicas, pero coinciden: la verdadera luz surge del trabajo interior colectivo en logia, no de máquinas.
El futuro de la masonería con la IA: renovación o desafío
En los próximos años (2030+), la IA podría transformar la Orden:
Positivo: Acceso masivo a conocimiento esotérico (cursos virtuales, traducciones rituales, preservación digital del saber masónico). Logias híbridas (presenciales + VR para hermanos lejanos). Atracción de generaciones jóvenes, curiosas por tecnología y espiritualidad.
Desafíos: Riesgo de "masonería virtual" superficial, sin el toque humano del mandil y la cadena de unión. Posible infiltración o desinformación por IA manipuladas.
Pero la masonería perdurará y se fortalecerá: su esencia —fraternidad, virtud, búsqueda de verdad— es inmutable. La IA será herramienta, no reemplazo. Como en épocas pasadas (imprenta, internet), adaptaremos sin perder la esencia .
La IA acelera el "despertar" colectivo al exponer información, pero sólo la masonería ofrece el marco iniciático para discernir verdad de ilusión. En un mundo de simulaciones, nuestra Orden será faro: enseñando a usar tecnología con sabiduría masónica, puliendo la piedra bruta digital hacia la Gran Obra.