¿Son los grados superiores masónicos de vano oropel?
Las liturgias azules (es decir, la de los rituales de los tres primeros y verdaderos grados simbólicos de la masonería, conocidos como Aprendiz, Compañero y Maestro Masón) mencionan explícitamente que los altos grados (del 4° al 33° en ritos como el Escocés Antiguo y Aceptado) son "de vano oropel" en el sentido de algo vistoso, pero sin valor sustancial, y más por sus pomposos, ridículos y rimbombantes títulos. A saber, que no en todos los orientes las liturgias azules mencionan esto de una masonería de oropel en los altos grados, también llamados grados filosóficos.
Los rituales azules se centran en principios fundamentales como la moral, la fraternidad, la igualdad y el perfeccionamiento personal, refiriéndose directamente a los grados superiores como espurios.
Y si,esta idea aparece en críticas históricas y textos masónicos o paramasónicos que defienden la pureza "democrática" de los grados azules. Por ejemplo, algunos puristas masónicos (como los asociados al Gran Oriente de Francia en el siglo XIX) han argumentado que los altos grados representan una "aristocracia de oropel" que contradice el espíritu igualitario de la masonería simbólica, atrayendo a miembros por títulos rimbombantes y condecoraciones en lugar de por su esencia filosófica. Estas críticas surgen de debates sobre la regularidad y la jerarquía en la masonería, donde se ve a los grados azules como la base esencial, y los superiores como extensiones opcionales o incluso innecesarias, no superiores en rango al Maestro Masón.
En conclusión, es una afirmación literal de las liturgias de las liturgias de algunos orientes , una interpretación crítica que ha circulado en círculos masónicos para enfatizar que la verdadera masonería reside en los fundamentos simbólicos, no en las elaboraciones posteriores.