Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

FORO LIBREPENSADOR SIN CENSURA
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
 GENERAL 
 REGLAS DE ESTE FORO LIBRE 
 Panel de quejas 
 CONCORDANCIAS BIBLICAS 
 PANEL DEL ADMINISTRADOR BARILOCHENSE 6999 
 
 
  Herramientas
 
PANEL PRIVADO DEL FORISTA EL UNGIDO: Devocionales....
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta  Mensaje 1 de 1141 en el tema 
De: Reina4  (Mensaje original) Enviado: 02/01/2018 03:19

El peor rechazo

Jorge Monroy

No hay nada que golpee tan profundamente a alguien como el rechazo. El saber que alguien nos considera indignos, desagradables o incompetentes, afecta la percepción que tenemos de nuestro propio valor. Un trabajo reprobado o la pérdida de un empleo, son cosas que contaminan el paisaje de nuestras vidas. Felizmente, la mayoría de nosotros podemos manejar esta clase de situaciones, aunque la experiencia no es nada agradable.
La Biblia habla de una clase diferente de rechazo, que es otro asunto completamente diferente. Es difícil concebir el terror final que experimentarán quienes rechazan la amorosa oferta de salvación de Dios. Oirán estas tres palabras viniendo de la boca del Señor Jesús: “Apartaos de mí”. El Señor dice estas palabras más de una vez en los Evangelios para anunciar el juicio final de los desobedientes. Estas personas encontrarán su destino en la agonía de la separación eterna de Dios.
Muchas personas han tenido dificultad para aceptar la clara severidad de las palabras de Jesús. No reconocen que este rechazo final es, en realidad, la respuesta apropiada a la negativa del incrédulo de recibir la solución del Señor en cuanto al problema del pecado de la humanidad. Sí, este rechazo es el final del camino, un camino pavimentado con toda una vida de decisiones que dejaron a Dios fuera.
Cada decisión de actuar de modo independiente, es una decisión de aceptar el veredicto final del Salvador. O, como lo expresó G. K. Chesterton: “El infierno es el gran cumplido de Dios a la realidad de la libertad humana, y a la dignidad de la elección humana”.


Primer  Anterior  317 a 331 de 1141  Siguiente   Último 
Respuesta  Mensaje 317 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 17/10/2018 01:02

La razón de nuestra seguridad

Enviado pr Jorge Monroy

Leer | ROMANOS 8.28
Desde la eternidad pasada y a lo largo de la historia, Dios todopoderoso ha gobernado con autoridad suprema. Nada está oculto de su conocimiento o más allá del alcance de su control. Por causa de su soberanía, nosotros, por la fe en Cristo, somos parte de su familia, y podemos vivir con la seguridad de que:
• Dios obra para nuestro bien. La Biblia declara que Dios tiene el poder de hacer que, a sus ojos, todas las circunstancias de nuestra vida obren para nuestro bien. Él tiene el conocimiento, el poder y el deseo para lograrlo. Dios promete hacer esto por aquellos que ama y pertenecen a Él.
• Dios nos protege cada día. La Biblia dice que “el ángel del Señor acampa en torno a los que le temen” (Sal 34.7 NVI). Sin el permiso de su voluntad, nada puede tocar a los hijos de Dios. Cuando nuestro Padre celestial permite que sucedan cosas dolorosas, debemos confiar en su naturaleza inmutable y en sus promesas imperecederas. Las personas y las circunstancias cambian, no así el tierno y bondadoso carácter del Señor.
• Dios tiene el control sobre nuestro futuro. Él ha ideado todo un plan para el cuerpo de Cristo y para cada uno de sus miembros —un plan tan magnífico más allá de lo imaginable (1 Co 2.9). Podemos confiar nuestro futuro a Dios porque su carácter y sus planes son perfectos.
Descansar en la soberanía del Señor nos hará libres del temor y la ansiedad. Si usted no tiene seguridad en cuanto a cualquiera de los puntos mencionados antes, confiese su falta de fe al Padre celestial. Pídale que le perdone, y comprométase a meditar en su carácter y sus promesas.

Respuesta  Mensaje 318 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 17/10/2018 01:02

Las promesas de Dios

enviado por Jorge Monroy

Leer | 2 CORINTIOS 1.20
Las promesas de Dios manifiestan su intención de derramar bendiciones. Ellas entran dentro de varias categorías, y entender la diferencia nos ayudará a saber cómo apropiarnos de las bendiciones que nuestro Padre tiene reservadas para nosotros.
Algunas promesas bíblicas son de carácter general, pero otras son específicas. Esto significa que ciertas promesas tuvieron que ver con una persona, un tiempo o un propósito específicos, y por eso no pueden aplicarse a nosotros. Por ejemplo, Génesis 18.10 anunció un hijo a Sara. Nosotros no podemos asumir que Dios hará lo mismo por nosotros. Él puede, sin duda, utilizar ese pasaje para inculcar en nosotros su deseo de bendecirnos de esa manera. Pero debemos evitar tomar las promesas al azar, esperando que ellas se cumplan en nosotros, sea como sea.
La Biblia contiene muchas promesas incondicionales, garantías cuyo cumplimiento no requiere nada de nuestra parte. Por ejemplo, Dios ha dicho que Él llevará nuestras cargas cada día (Sal 55.22), que nunca nos desamparará ni dejará (He 13.5), y que vendrá otra vez (Jn 14.3). También encontramos muchas promesas condicionales que son garantías con la estipulación: “si… entonces” (Pr 3.5, 6; 1 Jn 1.9).
Dios se deleita en satisfacer las necesidades y los deseos de sus hijos. Pero también le promete a los no creyentes que al pedir perdón de sus pecados y recibir al Señor Jesús como Salvador personal, serán salvos (Jn 3.16). ¿Ha respondido usted a esa promesa? Si no lo ha hecho, no espere más tiempo. Después de aceptar a Cristo, hay muchas más promesas divinas esperando por usted.

Respuesta  Mensaje 319 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 28/10/2018 03:04

Cómo manejar nuestras ansiedades

enviado por Jorge Monroy
Gedeón fue alguien que experimentó gran ansiedad. Convencido de que Dios había abandonado a los israelitas, tenía que trillar el grano en un lagar para mantenerlo oculto de sus enemigos, los madianitas. Creía que su familia era una de las más débiles, y que él era inferior a cualquier hombre.
Dios llamó entonces a Gedeón —que de ninguna manera se consideraba a sí mismo capaz— para que liderara la lucha contra los madianitas. ¡Imaginemos su angustia! Pero obedeció y reunió a sus hombres, para luego ver que el Señor regresaba la mayoría de ellos a sus casas antes de la batalla.
Aunque este giro de los acontecimientos pondría ansioso a cualquiera, el pueblo de Israel obtuvo la victoria porque fue el Señor quien ganó la batalla, y con ello Gedeón aprendió cuán poderoso y personal era su Dios (Jue 6−7).
Así como lo descubrió Gedeón, conocer a Dios estrechamente es una de las claves para hacer frente a la angustia. Quienes manejan bien la ansiedad conocen al Señor de manera personal. Son los que proceden con calma, mientras que otros se ahogan en el estrés. Si se les preguntara cómo lo hacen, responderían: “Leyendo la Palabra. Orando. Confiando en Dios”. Estas sencillas frases apuntan a una forma de vida, no a un método. Esa forma de vida está centrada en Cristo, y está dedicada a conocerlo en por completo.
Los métodos del hombre para manejar la ansiedad sirven solamente para distraernos del estrés o para anestesiarnos. El método de Dios sustituye nuestra preocupación con su paz.

Respuesta  Mensaje 320 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 28/10/2018 03:05

Obstáculos a la rectitud

enviado por Jorge Monroy

Leer | GÁLATAS 5.16, 17

Solo porque algo sea normal o “muy común”, no significa que sea correcto o beneficioso para nosotros. De hecho, obstaculizamos los planes de Dios para nuestra vida cuando ponemos la mente en las cosas, actitudes, ideas y hábitos pecaminosos, o incluso aspiraciones comunes como el dinero, el sexo, la fama y el poder. La razón es que el hombre natural no percibe las cosas de Dios (1 Co 2.14).
Observe que no hay nada malo en comer, pero la Biblia cataloga a la glotonería como pecaminosa (Pr 23.20, 21). Tampoco hay nada inmoral en la intimidad sexual cuando se practica dentro de los parámetros del matrimonio dados por Dios. Mientras nuestros deseos estén sometidos a la dirección del Espíritu Santo, nuestra relación con Dios puede continuar armoniosamente. Pero cuando los anhelos se desenfrenan, nuestra comunicación con el Señor se obstruye.
Para dar al Espíritu Santo el control de nuestra vida, debemos estar convencidos de que no podemos vivir rectamente con nuestras propias fuerzas. La mayoría de nosotros no se da cuenta de que vivir de una manera agradable a Dios requiere que luchemos y que entreguemos a Él todo nuestro ser —mente, voluntad, emociones y conciencia. Pídale a Dios que le revele sus áreas de debilidad, y luego dele cada fragilidad cuando ésta se revele. Pero esto hay que hacerlo, no una sola vez, sino todos los días. Cada mañana, cuando despierte, es sabio que le diga al Señor: “Padre, hoy soy totalmente tuyo. No puedo vivir en santidad por mí mismo, pero te pido que Tú vivas la vida cristiana en mí”.

Respuesta  Mensaje 321 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 28/10/2018 03:06

La guerra spiritual

enviado por Jorge Monroy

Leer | EFESIOS 6.10-13
Los creyentes estamos atrapados en una batalla entre el reino de Dios y el reino de las tinieblas, pero el Señor ha proporcionado todo lo que necesitamos para mantenernos firmes contra las fuerzas del mal. Entonces, ¿por qué pecamos los cristianos? Pienso que hay varias razones:
• No estamos conscientes de la batalla. Aunque sabemos que hay una guerra espiritual cada día de nuestras vidas, es fácil olvidar la guerra invisible que se está librando a nuestro alrededor.
• Ignoramos al enemigo. Satanás nos golpeará con una estratagema tras otra si no reconocemos sus tácticas o no comprendemos sus propósitos.
• No estamos adiestrados para la batalla. Los creyentes son soldados, quiéranlo o no. La Palabra de Dios es el manual que da instrucción para discernir el engaño, resistir la tentación, mantenerse firme en la fe, y andar en integridad.
• Le permitimos un punto de apoyo a Satanás. El principal campo de batalla para los cristianos es la mente. Si comenzamos a escuchar al tentador y pensar en los beneficios de sus sugerencias, ganará terreno en nuestros pensamientos, sentimientos y deseos. Si no es frenado, el punto de apoyo se convertirá en una fortaleza, y pronto nos encontraremos enlodados en el pecado.
El tiempo para prepararse para esa batalla es ahora mismo. Usted no puede ser complaciente y no darse cuenta de su enemigo; de lo contrario, se convertirá en su víctima. Comience llenando su mente con la Palabra de Dios, y escuche obedientemente las advertencias interiores del Espíritu. Esa es la manera para experimentar el gozo de la victoria en Cristo.

Respuesta  Mensaje 322 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 28/10/2018 03:06

Cómo triunfar ante la adversidad

enviado por Jorge Monroy

Leer | DEUTERONOMIO 4.7
Muchas personas se paralizan ante situaciones difíciles, ya sea por temor o por resentimiento. Esas personas esperan que Dios elimine las pruebas, pero el Padre celestial no actúa siempre de esa manera. El Señor quiere que sus hijos confíen en Él para que puedan triunfar ante la adversidad.
La manera como una persona responde a la adversidad revela su identidad. Y las situaciones difíciles son las ocasiones cuando los hijos de Dios más necesitan respaldar con hechos sus palabras. Es fácil decir: “Yo confío en el Señor” o “Mi Dios es fiel” cuando todo marcha bien. Pero, a menos que los creyentes reconozcan que Él es soberano aun en la adversidad, podrán sentirse tentados a quejarse y a buscar que los compadezcan. Quienes confían en la fidelidad y en la soberanía del Señor tendrán su vista puesta en Él, y como resultado verán que su ansiedad y sus dudas se apaciguarán.
Para superar la adversidad, debemos comenzar a avanzar en medio de ella. Aunque es posible que no sepamos cuál sea el propósito de Dios, es fundamental que el creyente que esté sufriendo se rinda a la voluntad de Dios. Rendirse totalmente al Señor aumentará nuestra fe, nos conformará a la imagen de Cristo, y hará que el plan de Dios se lleve a cabo para nuestras vidas.
Rendirse no parece ser la manera de avanzar. Pero, al hacerlo, le estamos dando el control a Dios, y diciendo: “Guíame adondequiera que yo vaya”. Entregarse a Dios de esa manera, requiere mucha fe, pero podemos hacerlo pues servimos a un Señor que es digno de nuestra confianza.

Respuesta  Mensaje 323 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 07/12/2018 02:11

¿Me ama Dios?

Enviado por Jorge Monroy

La vida puede golpearnos con circunstancias inesperadas y desagradables. Cuando eso sucede, el impacto y el dolor pueden hacer que nos preguntemos: ¿Se interesa Dios por mí realmente?
En primer lugar, la Biblia nos dice que “Dios es amor” (1 Jn 4.8), lo cual significa que su naturaleza se caracteriza por la compasión y el cuidado de nosotros. El amor tuvo su origen en el Señor, y Él es nuestro mayor ejemplo de cómo expresarlo. Esta verdad, combinada con su santidad, significa que su amor es perfecto.
Segundo, sabemos que Dios nos ama porque nos llama sus hijos. “A los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios”, escribe Juan en su evangelio (Jn 1.12 NVI). Lamentablemente, algunas personas no tienen una madre o un padre que les demuestre amor. Pero Dios es el padre perfecto. Sería contrario a su carácter no amar a sus hijos de manera incondicional.
Por último, el Señor dio la demostración suprema de su amor en la cruz. Todos nosotros estábamos muertos en nuestros pecados, pero Cristo hizo lo máximo para darnos vida: vino al mundo como una expresión del amor infinito de su Padre, y al dar su vida por nosotros hizo lo que nadie más era capaz de hacer.
Después de considerar estos hechos en cuanto al amor de Dios, ¿cómo no esperar que Él se ocupe incluso de los detalles más pequeños de nuestra vida? Examine las maneras como Él le está expresando su amor a usted, y recuerde las palabras de Jesús en cuanto a esto: “Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos” (15.13 NVI).

Respuesta  Mensaje 324 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 07/12/2018 02:12

El vacío interior

enviado por Jorge Monroy

 
En público, la mayoría de las personas parecen felices y confiadas. Pero, en el fondo, muchas se sienten vacías. En realidad, se puede estar en medio de una gran multitud y sentirse solo.
Muchos no le ven ningún significado o propósito a la vida. Y tratando de vencer el vacío, algunas personas trabajan y trabajan, otras se vuelven a las drogas o el alcohol, y otras se empeñan en tener más dinero, poder o sexo.
Hay una razón que explica la sensación de vacío en la vida: Dios creó al hombre con un anhelo que solo Él puede satisfacer. La persona no puede sentirse satisfecha hasta experimentar el amor transformador e incondicional del Señor. Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Jn 10.10). Es decir, Dios desea que nos sintamos completos; lo cual solo se logra por medio de una relación con Él.
No obstante, una persona salva puede sentirse vacía. A veces es el resultado de la desobediencia; un ligero desvío en nuestro caminar con el Señor puede convertirse después en un estilo de vida. También es posible que un cristiano viva conforme a la Palabra de Dios, pero no haya rendido totalmente sus deseos a Dios. Por ejemplo, muchos cristianos tratan de llenar su vacío con riquezas, éxitos o relaciones. Pero cuando a esos deseos se les da mayor prioridad que al Señor, se convierten en una forma de idolatría.
Solamente cuando buscamos a Dios por encima de todo lo demás, podemos vivir en plenitud. Ore pidiendo que Él le dé su dirección para escudriñar su corazón. Confiésele cualquier pecado o idolatría, y pídale que llene su vida como solo Él puede hacerlo.

Respuesta  Mensaje 325 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 07/12/2018 02:13

La importancia de un buen testimonio

Enviado por Jorge Monroy

Leer | SALMO 78.1-7
 
¿Qué es un testimonio? Algunos creyentes creen que es simplemente una breve explicación de la manera como Dios ha obrado en sus vidas. Aunque eso puede ser verdad, nuestro testimonio es mucho más que una corta historia.
Un aspecto importante de nuestro testimonio es nuestro carácter, que debe incluir un espíritu de obediencia. ¿Seguimos algunas veces los preceptos de Dios, pero lo ignoramos a Él el resto del tiempo? Un espíritu obediente sigue su dirección, pase lo que pase. A veces, nuestras acciones pueden mostrar una obediencia externa, pero nadie, excepto Dios, sabe lo que hay dentro de nuestro corazón. El Señor ve nuestro verdadero carácter, y éste debe corresponder con el testimonio que damos para gloria de Él.
Si lo que decimos está en conflicto con nuestra conducta, entonces empañamos nuestro testimonio. La manera en que actuamos debe confirmar lo que somos en Cristo.
Por último, una tercera parte de nuestro testimonio son nuestras palabras. Como dice el Salmo 107.2: “Díganlo los redimidos de Jehová”. Esto nos da la oportunidad de decir a otros lo que Dios está haciendo en nuestras vidas. Nuestras palabras pueden ser importantes para un no creyente que duda de la existencia de Dios o de la divinidad de Cristo.
Cuando nuestro carácter, conducta y palabras no se corresponden con quienes somos en Cristo, ponemos obstáculos a nuestra capacidad de alcanzar a otros con el evangelio. Un testimonio puede marcar la diferencia entre la duda y la fe en la vida de un no creyente. ¿Qué tan auténtico es su testimonio personal?

Respuesta  Mensaje 326 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 07/12/2018 02:14
Peace...

By Jim Liebelt
I have told you these things, so that in me you may have peace. In this world you will have trouble. But take heart! I have overcome the world.
John 16:33
There once was a King who offered a prize to the artist who would create a painting that best demonstrated peace. Many artists tried. The King looked at all the paintings, but there were only two he really liked and he had to choose between them.

One painting was of a beautiful and calm lake scene. The lake was a mirror reflecting the towering snowcapped mountains all around it. Overhead was a blue sky with fluffy white clouds. Most who saw this painting thought that it was the perfect picture of peace.

The other painting had mountains too. But these were rugged and bare. Above was an angry sky from which rain fell, and lightning danced. Down the side of one mountain tumbled a turbulent waterfall. When the King looked, he saw that behind the waterfall grew a tiny bush from a crack in the rock. Within the bush a bird had built a nest. There, in the midst of the rush of angry water, sat the mother bird in her nest. The King chose this picture as the one best demonstrating peace.

People grumbled at the King’s choice. The king responded to the people saying that he chose the second picture because peace did not mean being in a place where there is no noise, trouble, or hard work.  The King explained that true peace meant to be in the midst of all those things and yet still be calm in heart.

We live in a fast-paced world full of turmoil. Perhaps even now you are experiencing significant challenges that threaten to knock your world off balance and threaten to rob you of peace. Still, as the story points out, the absence of turmoil isn’t the real meaning of peace. Like the King in the story, our King, Jesus, knows the meaning of peace. He hasn’t chosen to take us out of this world, or to remove all of the sources of trouble, but rather to protect us and offer us the peace that only He can give.

Is your world feeling disrupted? Are you looking for peace? Turn to Jesus, who will be your shelter in times of storm.

Respuesta  Mensaje 327 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 13/12/2018 02:23

Un testimonio de fe

Enviado por Jorge Monroy

Ayer mencionamos tres aspectos del testimonio personal del cristiano. Hoy daremos un vistazo a un personaje bíblico que ejemplificó estas cualidades. En Hechos 8.5, 6, Felipe llevó las buenas nuevas de Jesucristo a Samaria, y la multitud lo escuchó con atención. Debió haber sido emocionante para él ver tan cálida receptividad al evangelio. Pero, a pesar de esto, él demostró obediencia al Señor al cumplir de inmediato la orden de partir y llevar el mensaje a Gaza. El carácter piadoso de Felipe fue evidente por su sensibilidad al llamado del Señor, y por su disposición a obedecer en el acto, sin importar el costo.
También vemos que la conducta de Felipe estaba acorde con su carácter. Permitía que los principios correctos lo guiaran, y sus acciones estaban en armonía con sus convicciones. De haber decidido Felipe desobedecer al Señor, o si su fe no hubiera sido genuina, su conducta habría revelado motivos contrarios a Dios, y su testimonio habría carecido de valor.
Ya sea que Felipe se dirigiera a grandes multitudes, o hablara con una sola persona, sus palabras apuntaban a Jesucristo. En los vv. 25-39, enseñó las Sagradas Escrituras a un viajero, y lo bautizó. Felipe pensaba cuidadosamente sus palabras, y se aseguraba de que ellas dirigieran a otros al Salvador.
Felipe es ejemplo de un creyente que confiaba en Cristo, sin importar la situación. Su fe firme y fervorosa se revelaba en la manera como testificaba con su vida. Cuando usted enfrente diferentes situaciones en el día, trate de ser como Felipe. Permita que el Señor guíe su carácter, su conducta y sus palabras.

Respuesta  Mensaje 328 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 13/12/2018 02:24

La razón de nuestra seguridad

Enviado por Jorge Monroy

Leer | ROMANOS 8.28
 
Desde la eternidad pasada y a lo largo de la historia, Dios todopoderoso ha gobernado con autoridad suprema. Nada está oculto de su conocimiento o más allá del alcance de su control. Por causa de su soberanía, nosotros, por la fe en Cristo, somos parte de su familia, y podemos vivir con la seguridad de que:
• Dios obra para nuestro bien. La Biblia declara que Dios tiene el poder de hacer que, a sus ojos, todas las circunstancias de nuestra vida obren para nuestro bien. Él tiene el conocimiento, el poder y el deseo para lograrlo. Dios promete hacer esto por aquellos que ama y pertenecen a Él.
• Dios nos protege cada día. La Biblia dice que “el ángel del Señor acampa en torno a los que le temen” (Sal 34.7 NVI). Sin el permiso de su voluntad, nada puede tocar a los hijos de Dios. Cuando nuestro Padre celestial permite que sucedan cosas dolorosas, debemos confiar en su naturaleza inmutable y en sus promesas imperecederas. Las personas y las circunstancias cambian, no así el tierno y bondadoso carácter del Señor.
• Dios tiene el control sobre nuestro futuro. Él ha ideado todo un plan para el cuerpo de Cristo y para cada uno de sus miembros —un plan tan magnífico más allá de lo imaginable (1 Co 2.9). Podemos confiar nuestro futuro a Dios porque su carácter y sus planes son perfectos.
Descansar en la soberanía del Señor nos hará libres del temor y la ansiedad. Si usted no tiene seguridad en cuanto a cualquiera de los puntos mencionados antes, confiese su falta de fe al Padre celestial. Pídale que le perdone, y comprométase a meditar en su carácter y sus promesas.

Respuesta  Mensaje 329 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 13/12/2018 02:31

Confiar en el Dios que todo lo puede

enviado por Jorge Monroy

 
Muchas personas ridiculizarían la idea de que Dios bendice a los creyentes por medio de sus flaquezas. Puede parece ilógico pensar en términos de beneficio. Pero para los cristianos sus defectos pueden servir como camino de bendición.
1. Nuestra insuficiencia nos obliga a trabajar con la ayuda del poder del Espíritu Santo. Lo que sea que nos ponga de rodillas y nos conduzca a Dios, tiene que ser bueno.
2. La conciencia de nuestras limitaciones puede aliviar nuestra carga de tratar de hacer la voluntad de Dios con nuestras propias fuerzas.
3. Esa conciencia le da la oportunidad al Señor de utilizarnos al máximo. Si somos los suficientemente humildes para reconocer nuestra necesidad, Dios nos elevará a grandes alturas.
4. Reconocer nuestras insuficiencias le da a Dios toda la gloria por su trabajo. Las personas que tienen una mente espiritual pueden identificar cuando algo es de Dios, y cuándo no. Si usted está en el Espíritu, la gloria irá merecidamente al Señor.
5. La insuficiencia puede capacitarnos para vivir con gozo y serenidad espiritual. O le damos nuestras cargas a Dios y dejamos de afanarnos, o actuamos con nuestras propias fuerzas y nos sentiremos abrumados.
Al igual que el apóstol Pablo, no debemos pensar que somos competentes por nosotros mismos, sino más bien reconocer que nuestra competencia viene de Dios (2 Co 3.5). ¿Qué aspecto de su vida está usted tratando de manejar con sus propias fuerzas? Renuncie a tener el control, y espere las bendiciones de Dios, sabiendo que Él desea el bien de sus hijos.

Respuesta  Mensaje 330 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 13/12/2018 02:35

Para pedir cosas grandes a Dios

enviado por Jorge Monroy

Leer | JUAN 14.9-14
 
Jesús habló muchas veces del papel de la oración en favor del creyente y de la iglesia. Él garantizó su presencia cuando dos o más se reunieran para orar. También prometió actuar cada vez que los creyentes se dirigieran a Dios con la autoridad del nombre de Cristo. Jesús enseñó que Dios debe ser el centro de nuestras peticiones, y demostró con su ejemplo que la base para el ministerio es la comunión con el Padre. Si queremos que Dios derrame su poder en una situación, es importante que hagamos dos cosas:
Primero, debemos depender únicamente de los méritos y la mediación de Jesús. Nuestra vida como hijos de Dios comenzó cuando reconocimos nuestro pecado y aceptamos la muerte expiatoria de Cristo por nosotros (Ro 5.6). Él actuó como nuestro mediador y nos reconcilió con el Padre (1 Ti 2.5). Si queremos que Dios haga cosas poderosas en y a través de nosotros, tenemos que seguir en ese mismo espíritu de dependencia de Cristo (Gá 2.20).
Segundo, debemos apartarnos de todo pecado. Cuando el Salvador pagó en la cruz nuestro castigo, el poder del pecado sobre nosotros fue destruido. Sin embargo, su presencia sigue en este mundo, y también en nosotros. El chisme, la holgazanería, la gula y la egolatría siguen siendo comunes. El remedio para todo pecado es confesarlo a Dios, apartarse de esa actitud o conducta, y recibir el perdón y la limpieza del Señor (1 Jn 1.9). Él utiliza vasos que estén limpios.
Si queremos pedir cosas grandes a Dios, tenemos que venir a Él con manos y corazones limpios; es decir, basándonos solamente en los méritos de su Hijo Jesucristo.

Respuesta  Mensaje 331 de 1141 en el tema 
De: Reina4 Enviado: 17/12/2018 02:20

Las obras y la oración

enviado por Jorge Monroy

Cada día suceden milagros, como cuando las mentes se abren, los ciegos espiritualmente ven la verdad del evangelio, y los rebeldes se convierten en hijos de Dios.
Nuestro Padre celestial espera que nos acerquemos con peticiones grandes. Él ve si lo que pedimos está basado en los méritos y la obra de reconciliación de Cristo; si hemos confesado todo pecado conocido; y si creemos firmemente en que Él hará lo que ha dicho. Por tanto, no debemos dudar; nuestro Padre quiere que estemos seguros de que Él cumplirá sus promesas, y que responderá para nuestro bien. Él se deleita en dar regalos a sus hijos (Mt 7.11).
Dios responde nuestras peticiones cuando están en armonía con su plan. Y sabemos que Él no actuará de una manera que no sea acorde con su carácter. Así que, al escudriñar la Biblia podemos descubrir si nuestros deseos están de acuerdo con la naturaleza y los propósitos de Dios. También podemos aprender de quienes tuvieron un dilema similar: de Eliseo, quien llegó al agotamiento y cayó en la desesperación; de Rut y Noemí, unas viudas pobres que necesitaron la ayuda del Señor; o de David, cuya vida estuvo en peligro. Sus interacciones con Dios —y las maneras como Él respondió— nos dirán cómo podemos hablar con nuestro Padre celestial de nuestras dificultades. Y podemos estar seguros de que el Espíritu Santo nos ayudará (Ro 8.26).
Dios es el único que conoce las acciones ideales que habremos de tomar, y el momento adecuado para hacerlo. Pero Él nos invita a pedir con fe, y a seguir pidiendo (Mt 7.7).


Primer  Anterior  317 a 331 de 1141  Siguiente   Último 
Tema anterior  Tema siguiente
 
©2026 - Gabitos - Todos los derechos reservados