Home  |  Contact  

Email:

Password:

Sign Up Now!

Forgot your password?

LATINOS EN ITALIA
Happy Birthday festa !
 
What’s New
  Join Now
  Message Board 
  Image Gallery 
 Files and Documents 
 Polls and Test 
  Member List
 General 
 BIENVENID@S 
 ME PRESENTO 
 ITALIA/NOTIZIE 
 LEGGI/VITA ITALIANA 
 ESPAÑA 
 CERVANTES - DON QUIJOTE 
 ESCRITORES 
 El rincón de la poesía 
 EFEMÉRIDES ARGENTINAS 
 MARTÍN FIERRO 
 EL LUNFARDO 
 PATRIA MÍA 
 MATEANDO 
 CON HUMOR 
 FONDOS Y DIBUJOS 
 MUNDO MAGICO 
 EL ZODÍACO 
 Meteo Mundial 
 ARRIVEDERCI 
 
 
  Tools
 
No solo Tango...: Buenos Aires se viste de lila ....
Choose another message board
Previous subject  Next subject
Reply  Message 1 of 2 on the subject 
From: 2158Fenice  (Original message) Sent: 23/01/2021 05:37

El Jacarandá vuelve a teñir de violeta las calles y hogares del país |  Infocampo

Tiñe de violeta las calles

Jacarandás en flor dan color a la Ciudad - Palermo Mio

Florecen los jacarandás y una sinfonía azul violácea tiñe la Ciudad

                                                                                 Jacarandá Trees of Cuernavaca – Viva Cuernavaca  


Con casi 19000 ejemplares, el árbol distintivo de la Ciudad de Buenos Aires hace de las calles y los espacios verdes porteños el escenario natural de su espectáculo anual. Más que una flor bonita, la geometría de sus copas, la arquitectura de sus ramas y la textura de sus hojas son parte de nuestra identidad.

Potrebbe essere un'immagine raffigurante jacaranda e albero LA PLATA (Capital federal)

Se puede matar todo menos la nostalgia (...) la llevamos en el color de los ojos,
en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña.

Como muestran los datos recogidos en los últimos censos de arbolado urbano realizados por la Ciudad, es la segunda especie que más creció entre los árboles viarios y la segunda más frecuente en los parques y plazas.
La especie es originaria del Noroeste de Argentina y también se la encuentra en Bolivia, Brasil y Paraguay. Su presencia en la Ciudad es obra del paisajista francés Carlos Thays, que, a fines del siglo XIX, incorporó al arbolado urbano especies de otras zonas del país. Gracias a su gran adaptabilidad, el jacarandá se adecuó a las condiciones del suelo y del clima de Buenos Aires, así pasó a formar parte del paisaje urbano porteño. Inmortalizado en la canción de María Elena Walsh, es reconocido y admirado por grandes y chicos. Tal es así que en el 2015 fue declarado como árbol distintivo de la Ciudad por la Legislatura porteña.
Pero no hacen falta distinciones formales ante la evidencia de su belleza, perceptible para cualquier ojo humano. “Hay pocos árboles tan bonitos como el jacarandá. La floración, que en la mayoría de los árboles pasa desapercibida, en el jacarandá es muy evidente. Esto se debe a una particularidad de la especie que consiste en la eclosión de sus flores antes del nacimiento de sus hojas. Cuando ves al árbol florecido parece una bola compacta color lila porque todavía no tiene hojas, todavía no tiene verde. Recién cuando empiezan a caer sus flores, brota el verde. Si floreciera junto con las hojas se atenuaría ese gran impacto visual. Eso hace mágico al jacarandá”, explicó el ingeniero agrónomo Jorge Fiorentino, gerente de mantenimiento del arbolado de la Ciudad.

Mucho más que una flor bonita

Los vecinos de la Ciudad crecen con el color del jacarandá como entorno vital y, a través de los años, desarrollan un vínculo con la especie que lo hace formar parte de la identidad de los barrios porteños. La imagen de aquella calle cubierta por las flores de los jacarandas se inscribe en la memoria y pasa a formar parte del paisaje identitario del barrio. “Hay calles y barrios que, por su arbolado, uno los mantiene en la memoria, en el tiempo. Uno puede crecer junto con un árbol. El jacarandá es un árbol que tiene una fisonomía muy bella. La arquitectura de su ramaje va creando una especie de esfera en su canopia. Su floración es muy llamativa, es una sinfonía en azul. Uno va a identificar ese barrio o calle como el barrio de los jacarandás o la avenidas de los jacarandás y esto genera una identidad con el lugar. Por ejemplo, una prueba de esta fuerte impronta que el jacarandá le brinda al paisaje urbano es que mucha gente viaje a Buenos Aires a ver su floración”, observó Héctor Angel Reyes, el ingeniero agrónomo especializado en arquitectura y manejo del paisaje, especialista de la Universidad Católica de Chile.

Además, comparte con el resto de los árboles sus aportes a los servicios ambientales que le brinda a la Ciudad. Por ejemplo, mejorar la calidad del aire que sus habitantes respiran, regular las temperaturas y asegurar la presencia de la naturaleza en el territorio urbano. El jacarandá posee un índice foliar interesante. “El hecho de presentar una alta superficie foliar, o sea de hojas, hace que las especies tengan una mayor fotosíntesis, lo que aumenta la captura de carbono y la liberación de oxígeno. También, acrecienta la captación del particulado presente en el aire generando un ambiente más saludable, y genera una sombra de buena densidad provocando un acondicionamiento térmico muy agradable y contribuyendo a la disminución del consumo de energía. La presencia de este follaje, contribuye a mejorar la operación del sistema de alcantarillado durante las lluvias al efectuar la retención de las primeras gotas de lluvia y ralentizando la eventual saturación del sistema”, informó Fiorentino.

El jacarandá acompaña con los cambios en su follaje y su floración las cuatro estaciones del año. Es un calendario visual en las calles y parques de la Ciudad.Florece a comienzos de noviembre y sus flores violáceas llueven sobre las veredas y las plazas en los últimos días del mes. El verde de sus hojas se manifiesta en todo su esplendor a partir de diciembre. Durante febrero, en pleno verano, presenta una segunda floración más limitada en intensidad y duración. Al otoño lo transita sin manifestar grandes cambios. Hacia fines del invierno, comienza su proceso de defoliación paulatino en colores amarillos y ocres hasta quedar sus ramas completamente desprovistas de follaje en la primavera temprana.

La belleza poética en la repetición

En una imagen satelital de la Ciudad en noviembre, nuevos cauces violáceos se dibujan sobre algunas de las principales avenidas. La emblemática 9 de julio, Cabildo, Libertador, San Juan, Luis María Campos, Figueroa Alcorta o Corrientes son algunos ejemplos. La avenida Cabildo es la que cuenta con la mayor cantidad de ejemplares: 320. Le siguen avenida Libertador con 272 y La calle Pierina Dealessi con 271.

Los corredores, o sea la repetición de ejemplares de una especie en el arbolado vial, y los grupos de una misma especie en los parques y plazas acentúan la identidad de estos espacios, facilita su mantenimiento, crea corredores biológicos y produce un efecto visual poético.

“Mucha gente viaja a Buenos Aires a ver la floración de los jacarandás. Y eso es porque la especie se repite en forma redundante. No son árboles aislados. Incluso aisladamente el árbol es precioso. Pero la repetición redundante de una misma especie entrega un paisaje cinético que uno puede captar a cierta velocidad, en los autos o caminando. Entonces la sensación y las percepciones, el cómo juega la luz, la sombra, eso lo hace muy atractivo. Y eso redunda en la calidad de recorrido peatonal y vehicular”, explicó Reyes.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires cuenta con más de 430 mil árboles, el 85% de los cuales se encuentra en las veredas de la ciudad y el resto en parques y plazas públicas. De acuerdo al último Censo de Arbolado de la Ciudad, las especies predominantes son: el fresno americano rojo, el plátano, el ficus, el tilo, el paraíso y el jacarandá

Jacarandá es un nombre de origen tupí que significa fragante. Nativo de la base de las yungas o selvas de montaña, en el noroeste de Argentina -Tucumán, Salta, Jujuy-, es uno de los árboles indígenas más bellos de nuestro país. Por las condiciones climáticas que le ofrece la ciudad en invierno, distintas a las de su hábitat natural, aquí pierde las hojas durante la primavera, justo antes de la floración. Tiene dos grandes momentos de floración, uno con el árbol sin hojas en noviembre y el otro de menor magnitud en febrero/marzo en latitud pampeana, de un color indefinible entre lila y celeste. Del néctar de sus flores se alimentan colibríes y aves, además de ser también una planta de hospedaje para mariposas. Figura en la lista roja de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN) como "especie vulnerable" por el avance de la agricultura en su hábitat original. La poetisa Maria Elena Walsh le dedicó un poema que es un clásico del cancionero infantil.

El Jacarandá vuelve a teñir de violeta las calles y hogares del país |  Infocampo




First  Previous  2 to 2 of 2  Next   Last  
Reply  Message 2 of 2 on the subject 
From: karmyna Sent: 25/01/2021 02:10
  

De verdad amiga que hermosura de paisaje argentino



 
©2021 - Gabitos - All rights reserved