Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

LATINOS EN ITALIA
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
 General 
 BIENVENID@S 
 ME PRESENTO 
 ITALIA/NOTIZIE 
 LEGGI/VITA ITALIANA 
 ESPAÑA 
 CERVANTES - DON QUIJOTE 
 ESCRITORES 
 El rincón de la poesía 
 EFEMÉRIDES ARGENTINAS 
 MARTÍN FIERRO 
 EL LUNFARDO 
 PATRIA MÍA 
 MATEANDO 
 CON HUMOR 
 FONDOS Y DIBUJOS 
 MUNDO MAGICO 
 EL ZODÍACO 
 ARRIVEDERCI 
 
 
  Herramientas
 
Ronda de mates entre amigos: Allá lejos y hace tiempo ... Gauchos y Buffalo Bill
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta  Mensaje 1 de 2 en el tema 
De: 2158Fenice  (Mensaje original) Enviado: 02/05/2021 05:37
BÚFFALO BILL, LOS GAUCHOS Y MANUELITA ROSAS





Todos conocemos a nuestra Manuelita Rosas, asi que empecemos repasando el otro extremo de la historia y del continente americano. En 1863 William Frederick "Buffalo Bill" Cody se alistó en el Séptimo Regimiento de Caballería de Kansas para luchar del lado de la Unión durante la guerra de Secesión Estadounidense. Después de la contienda, el ejército le nombró explorador de nuevos territorios, pero esta vez oficialmente.
Fue durante este periodo cuando aprendió a cazar bisontes en las Grandes Llanuras, tarea para la que demostró tener una enorme destreza. Además, durante esta etapa ejerció como cazador de búfalos para alimentar a los obreros que trabajaban para la construcción del Kansas Pacific Rallway. Según la leyenda, llegó a cazar más de 4.000 cabezas en ocho meses.
Gracias a la fama que había cosechado como excelente cazador de bisontes, en el año 1883 se aventuró a formar su propia compañía de espectáculos del Salvaje Oeste, llamada Buffalo Bill Wild West, en la que se hacían exhibiciones a caballo, tiro con arco y ejercicios de puntería.
Para hacerse una idea del tamaño de su troupe, en ella trabajaban unos 200 indios, a los que habría que sumar un gran número de vaqueros, y otros muchos animales como caballos, búfalos y bisontes. En total, empleaba a unas 1.200 personas.
Además, llegó a contar con la participación del legendario líder sioux Toro Sentado, uno de los jefes indios más famosos del Far West, en la Exposición Universal de París alrededor de la torre Eiffel, que se inauguraba con ese evento. De hecho, su foto más icónica es en la que aparece posando junto al noble jefe amerindio
Cuenta Félix Luna en su libro Segunda Fila un suceso casi desconocido ocurrido en 1891. La historia comienza así: ese año en París, un personaje llamado Buffalo Bill presentó un espectáculo cuyo nombre era "Salvaje Oeste Show", en el cual jinetes de todo el mundo exhibían sus habilidades ecuestres. Entre ellos estaban pieles rojas, cosacos, árabes, mexicanos, cowboys y otros que hacían maravillas sobre caballos y que dejaban admirado al público francés.
Entre los espectadores estaba Eduardo Casey (argentino irlandés), estanciero de Lobos y de Santa Fe, poseedor de 300.000 hectáreas de campo pobladas por colonizadores de distintos países y por gauchos de las regiones.
Casey se entrevistó con Buffalo Bill y le hizo notar que en el espectáculo no figuraban los gauchos argentinos. Bill reconoció esa omisión y la justificó diciendo que las pampas estaban muy lejos y que era difícil y costoso traer a esos hombres con sus caballadas. Ambos acordaron tras esa reunión traer gauchos de los campos de Casey para el espectáculo de la próxima temporada.
De vuelta a la Argentina Eduardo Casey, seleccionó a diez de los mejores domadores, ellos eran: Marciano Gorosito, de Melincué, Ismael Palacios de Currumalán, Zacarías Martínez de Chacabuco, Valentín Paz de Salto, Manuel Gigena, de Rojas, Juan Pacheco de Catriló, Celestino Pérez de Navarro, Bernabé Diaz de Chacabuco, Rosario Romero de Venado Tuerto y Abel Rodríguez de Rojas. Así fue que en febrero de 1892 partieron desde el puerto de Buenos Aires en el vapor Magdalena los diez domadores y doscientos potros criollos, que en Londres fueron recibidos por Buffalo Bill y por Casey.
Esos paisanos domaron potros e hicieron juegos de destreza equina ante más de 22.000 espectadores cada día. Fue tanto el éxito que tuvieron que la Reina Victoria pidió que llevaran los gauchos y sus montas al parque del Castillo de Windsor para verlos junto con sus nietos.
En su relato, Félix Luna imagina la sorpresa de los gauchos de Casey. No conocían Buenos Aires y de pronto andaban perdidos entre las calles de Londres, oyendo sonar al Big Ben y viendo hombres enfundados en trajes clásicos con sombreros bombín o galera. Y a su vez, imagina la sorpresa de los londinenses al ver a estos hombres vistiendo chiripá, botas de potro, faja y rastras con monedas, facón y sombrero de alas anchas con barbijo.
Cuenta Ismael Palacios, el segundo desde la derecha en la última foto: “Pieles rojas y cowboys ensayaban un simulacro en que la indiada asaltaba una diligencia para robar y arrancarle las mechas a los hombres caras pálidas”, como le decían a los cristianos, en eso estaban cuando aparecieron los cowboys, que comenzaron a perseguir a los herejes sin poder alcanzarlos. Nosotros olvidados que era puro teatro entramos a creerlos flojos. El loco de Marciano Gorosito, sin poder sujetarse les gritó: “Lo que es a nosotros no se nos iban a dir”. El desafío cayó como un cachetazo a Buffalo Bill. Enseguida ordenó que se repitiera el entrevero poniendo a los gauchos en lugar de los cowboys. Gorosito, eufórico con el desafío, repitió: “Se nos van a dir si son brujos”
Continua Ismael Palacios: “En cuanto los matreros quisieron juirse, atropellamos... Gorosito no pudo aguantarse y entre el tierrerío de la disparada le largó las boleadoras al cabecilla, un indio de nariz ganchuda y muchas plumas de colores en la cabeza. El pobre hereje cayo del animal mordiendo tierra de lo feo. Lo malo fue que dos , o tres de los que seguían se encimaron en una rodada como nunca ví igual. Ahí terminó la persecución. ¡Lástima que la bola largada por Gorosito fue a golpear en medio de las costillas del pobre piel roja!".
Para promocionar el espectáculo de su circo, Bill solía desfilar por Londres con todo el elenco, llevando a un potro conducido por un norteamericano. Llegados al puente Westminster, el animal se espantó, cortó el bozal y disparó. Un policía intentó detenerlo al otro lado del puente. El caballo lo pasó por arriba y lo mató. Zacarías Martínez, uno de los gauchos, se largó a galope tendido, con riesgo de su vida, a las tres cuadras enlazó el animal desde unos cuarenta metros y lo trajo de nuevo de donde partió. Al día siguiente del accidente los gauchos fueron noticia en la primera plana del periodismo inglés, en The Times de Londres.
Pero todavía les faltaba a los gauchos vivir otra emoción. Manuelita Rosas, que vivía en Inglaterra desde 1852, al enterarse de la presencia de los paisanos los invitó a visitarla en su chacra de Southampton, donde su padre había muerto 14 años atrás. La chacra estaba a tres cuadras de la estación. Relata Félix Luna que entraron por una tranquera y enfilaron hacia una casa igualita a un rancho de las estancias viejas del pago, que estaba a punto de caerse (tal era el abandono).
Manuelita los esperaba vestida de luto, los bucles plateados y una jorobita que el tiempo había levantado en su espalda. Tenía lágrimas en sus ojos. Los saludó repitiendo "mis gauchos, mis gauchos", con emoción incontenida. "Estoy sola, mis hijos rara vez vienen a verme", les contó. Después de hablar sobre el viaje y el espectáculo les dijo:
-¿Alguno de ustedes a cruzado por la estancia Los Cerrillos?"
Ninguno le contestó afirmativamente. Entonces ella contó que en ese pago su padre fue el mejor gaucho de a caballo. Al despedirlos los volvió a abrazar, llorosa y triste. Aquellos gauchos pensaron: ¡Pobre Manuelita! La ex reina del Plata tras 40 años de exilio seguía añorando la tierra gaucha, aferrada a la memoria de tiempos ya muy lejanos.

P/D: Después de allí se trasladaron a Estados Unidos en donde actuaron por un tiempo en Nueva York y otras ciudades. Don Ismael Palacios siempre recordaba ese hecho de haber participado en el espectáculo de Buffalo Bill y haber conocido a la Reina de Gran Bretaña y a Manuelita Rosas. Falleció en Pigüé en 1937 afectado por una grave dolencia y sus restos se encuentran sepultados en el cementerio local. El lazo de Zacarías Martínez, el que enlazó al potro desbocado en la calles londinenses, se encuentra exibido en el Museo de Luján. Este post incluye material aportado por los nietos de Ismael, Graciela y Hugo Palacios.


Primer  Anterior  2 a 2 de 2  Siguiente   Último  
Respuesta  Mensaje 2 de 2 en el tema 
De: karmyna Enviado: 02/05/2021 21:00


 
©2024 - Gabitos - Todos los derechos reservados