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General: LITURGIA DE LA PALABRA
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Resposta  Missatge 1 de 7143 del tema 
De: karmyna  (Missatge original) Enviat: 15/04/2017 17:34

Cristo, una vez resucitado de entre los muertos,

ya no morirá nunca.

 

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 6, 3-11

 

Hermanos:

¿No saben ustedes que todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús

por medio del bautismo, hemos sido incorporados a Él en su muerte?

En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con Él en su muerte, para que,

así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre,

así también nosotros llevemos una vida nueva.

Porque, si hemos estado íntimamente unidos a Él por una muerte

semejante a la suya, también lo estaremos en su resurrección.

Sabemos que nuestro hombre viejo fue crucificado con Cristo,

para que el cuerpo del pecado quedara destruido,

a fin de que ya no sirvamos al pecado, 

pues el que ha muerto queda libre del pecado.

Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo,

estamos seguros de que también viviremos con Él;

pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos,

ya no morirá nunca.

La muerte ya no tiene dominio sobre Él, porque al morir,

murió al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios.

Lo mismo ustedes, considérense muertos al pecado y vivos

 para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

 

Palabra de Dios.               Te alabamos, Señor.



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Resposta  Missatge 7129 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 01/03/2026 01:46

De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 8-10



Querido hermano: Comparte conmigo los sufrimientos 

por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. 

Pues Dios es quien nos ha salvado y nos ha llamado a que 

le consagremos nuestra vida, no porque lo merecieran nuestras 

buenas obras, sino porque así lo dispuso El gratuitamente.

Este don, que Dios nos ha concedido por medio de Cristo Jesús 

desde toda la eternidad, ahora se ha manifestado con la venida 

del mismo Cristo Jesús, nuestro Salvador,  que destruyó la muerte 

y ha hecho brillar la luz de la vida y de la inmortalidad, por medio del Evangelio.



Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

   


Resposta  Missatge 7130 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 01/03/2026 01:47

 DOMINGO II DE CUARESMA 1 MARZO 2026

Si quieres, haremos aquí tres chozas, una para ti, 

otra para Moisés y otra para Elías.

Su rostro se puso resplandeciente como el sol.


Del santo Evangelio según san Mateo: 17, 1-9


En aquel tiempo, 

Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de éste, 

y los hizo subir a solas con él a un monte elevado. 

Ahí se transfiguró en su presencia: su rostro se puso resplandeciente 

como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. 

De pronto aparecieron ante ellos Moisés y Elías, conversando con Jesús.

Entonces Pedro le dijo a Jesús: 

«Señor, ¡qué bueno sería quedarnos aquí! Si quieres, 

haremos aquí tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Cuando aún estaba hablando, una nube luminosa los cubrió 

y de ella salió una voz que decía: 

«Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo». 

Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de un gran temor. 

Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: «Levántense y no teman».

Alzando entonces los ojos, ya no vieron a nadie más que a Jesús.

Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: 

«No le cuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo del hombre 

haya resucitado de entre los muertos». 



Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 


Resposta  Missatge 7131 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 02/03/2026 01:08

   Hemos pecado, Señor, hemos cometido iniquidades.


Del libro del profeta Daniel: 9, 4-10


En aquellos días,

imploré al Señor, mi Dios, y le hice esta confesión: 

«Señor Dios, grande y temible, que guardas la alianza y el amor 

a los que te aman y observan tus mandamientos. 

Nosotros hemos pecado, hemos cometido iniquidades, hemos sido malos, 

nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus normas. 

No hemos hecho caso a los profetas, tus siervos, que hablaban a nuestros reyes, 

a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo.

Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la vergüenza en el rostro, que ahora soportan 

los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén y de todo Israel, próximos y lejanos, 

en todos los países donde tú los dispersaste, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti.

Señor, la vergüenza es nuestra, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, 

porque hemos pecado contra ti. 

De nuestro Dios, en cambio, es el tener misericordia y perdonar, aunque nos hemos rebelado 

contra Él, y al no seguir las leyes que Él nos había dado por medio de sus siervos, 

los profetas, no hemos obedecido su voz». 


Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

   


Resposta  Missatge 7132 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 02/03/2026 01:11

LUNES II DE CUARESMA 2 DE MARZO 2026

Con la misma medida con que midan, serán medidos.

Perdonen y serán perdonados.


Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 36-38


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: 

«Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. 

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; 

perdonen y serán perdonados.

Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, 

apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. 

Porque con la misma medida con que midan, serán medidos». 



Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 


Resposta  Missatge 7133 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 04/03/2026 02:10

   Aprendan a hacer el bien; busquen la justicia.


Del libro del profeta Isaías: 1, 10. 16-20


Oigan la palabra del Señor, príncipes de Sodoma; 

escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra: 

«Lávense y purifíquense; aparten de mi vista sus malas acciones. 

Dejen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien, busquen la justicia, 

auxilien al oprimido, defiendan los derechos del huérfano 

y la causa de la viuda.  Vengan, pues, y discutamos, dice el Señor. 

Aunque sus pecados sean rojos como la sangre, quedarán blancos como la nieve. 

Aunque sean encendidos como la púrpura, vendrán a ser como blanca lana. 

Si son ustedes dóciles y obedecen, comerán los frutos de la tierra. 

Pero si se obstinan en la rebeldía, la espada los devorará». 



Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

   


Resposta  Missatge 7134 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 04/03/2026 02:11

 MARTES II DE CUARESMA 3 DE MARZO 2026

En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. 

Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras.

Los fariseos dicen una cosa y hacen otra.


Del santo Evangelio según san Mateo: 23, 1-12


En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: 

«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. 

Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, 

porque dicen una cosa y hacen otra. 

Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre 

las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. 

Todo lo hacen para que los vea la gente. 

Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar 

los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; 

les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’.

Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen `maestros’,

porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. 

A ningún hombre sobre la tierra lo llamen ‘padre’, porque el Padre de ustedes 

es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar ‘guías’, porque el guía 

de ustedes es solamente Cristo. 

Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece 

será humillado y el que se humilla será enaltecido».



Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 


Resposta  Missatge 7135 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 04/03/2026 02:12

    Vengan, ataquemos al justo.


Del libro del profeta Jeremías: 18, 18-20


En aquellos días, los enemigos del profeta se dijeron entre sí: 

«Vengan, tendamos un lazo a Jeremías, porque no le va a faltar doctrina 

al sacerdote, consejo al sabio, ni inspiración al profeta. 

Vengan, ataquémoslo de palabra y no hagamos caso de sus oráculos».

Jeremías le dijo entonces a Dios: 

«Señor, atiéndeme. Oye lo que dicen mis adversarios. 

¿Acaso se paga bien con mal? Porque ellos han cavado una fosa para mí.

Recuerda cómo he insistido ante ti, intercediendo en su favor, 

para apartar de ellos tu cólera».



Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

   


Resposta  Missatge 7136 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 04/03/2026 02:12

 

MIERCOLES II DE CUARESMA 4 DE MARZO 2026


Del santo Evangelio según san Mateo: 20, 17-28


En aquel tiempo, mientras iba de camino a Jerusalén, 

Jesús llamó aparte a los Doce y les dijo: «Ya vamos camino de Jerusalén 

y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, 

que lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de El, 

lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día, resucitará».

Entonces se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo, junto con ellos, 

y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: 

«¿Qué deseas?» Ella respondió: «Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, 

uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino». 

Pero Jesús replicó: «No saben ustedes lo que piden. 

¿Podrán beber el cáliz que yo he de beber?» Ellos contestaron: «Sí podemos». 

Y El les dijo: 

«Beberán mi cáliz; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda 

no me toca a mí concederlo; es para quien mi Padre lo tiene reservado».

Al oír aquello, los otros diez discípulos se indignaron contra los dos hermanos. 

Pero Jesús los llamó y les dijo: «Ya saben que los jefes de los pueblos 

los tiranizan y que los grandes los oprimen. Que no sea así entre ustedes. 

El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el que los sirva, 

y el que quiera ser primero, que sea su esclavo; así como el Hijo del hombre 

no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida por la redención de todos».



Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 


Resposta  Missatge 7137 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 05/03/2026 02:20

  

Maldito el que confía en el hombre; bendito el que confía en el Señor.


Del libro del profeta Jeremías: 17, 5-10


Esto dice el Señor: «Maldito el hombre que confía en el hombre, 

que en él pone su fuerza y aparta del Señor su corazón. 

Será como un cardo en la estepa, que nunca disfrutará de la lluvia. 

Vivirá en la aridez del desierto, en una tierra salobre e inhabitable.

Bendito el hombre que confía en el Señor y en él pone su esperanza. 

Será como un árbol plantado junto al agua, que hunde en la corriente sus raíces; 

cuando llegue el calor, no lo sentirá y sus hojas se conservarán siempre verdes; 

en año de sequía no se marchitará ni dejará de dar frutos.

El corazón del hombre es la cosa más traicionera y difícil de curar. 

¿Quién lo podrá entender? Yo, el Señor, sondeo la mente y penetro el corazón, 

para dar a cada uno según sus acciones, según el fruto de sus obras»


Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

   


Resposta  Missatge 7138 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 05/03/2026 02:21

 JUEVES II DE CUARESMA 5 DE MARZO 2026

‘Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso, 

ni aunque resucite un muerto’.

Recibiste bienes en tu vida y Lázaro, males; 

ahora él goza del consuelo, mientras que tú sufres tormentos.


Del santo Evangelio según san Lucas: 16, 19-31


En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: «Había un hombre rico, 

que se vestía de púrpura y telas finas y banqueteaba espléndidamente cada día. 

Y un mendigo, llamado Lázaro, yacía a la entrada de su casa, 

cubierto de llagas y ansiando llenarse con las sobras que caían de la mesa del rico. 

Y hasta los perros se acercaban a lamerle las llagas.

Sucedió, pues, que murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno de Abraham. 

Murió también el rico y lo enterraron. 

Estaba éste en el lugar de castigo, en medio de tormentos, cuando levantó los ojos 

y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro junto a él. 

Entonces gritó: ‘Padre Abraham, ten piedad de mí. 

Manda a Lázaro que moje en agua la punta de su dedo y me refresque la lengua, 

porque me torturan estas llamas’. 

Pero Abraham le contestó: 

‘Hijo, recuerda que en tu vida recibiste bienes y Lázaro, en cambio, males. 

Por eso él goza ahora de consuelo, mientras que tú sufres tormentos. 

Además, entre ustedes y nosotros se abre un abismo inmenso, 

que nadie puede cruzar, ni hacia allá ni hacia acá’.

El rico insistió: ‘Te ruego, entonces, padre Abraham, que mandes a Lázaro a mi casa, 

pues me quedan allá cinco hermanos, para que les advierta y no acaben también 

ellos en este lugar de tormentos’.

 Abraham le dijo: ‘Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen’. 

Pero el rico replicó: 

‘No, padre Abraham. Si un muerto va a decírselo, entonces sí se arrepentirán’. 

Abraham repuso: ‘Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso, 

ni aunque resucite un muerto’.



Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 


Resposta  Missatge 7139 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 06/03/2026 01:31

  Ahí viene ese soñador. Démosle muerte.


Del libro del Génesis: 37, 3-4. 12-13. 17-28


Jacob amaba a José más que a todos sus demás hijos, 

porque lo había engendrado en la ancianidad. 

A él le había hecho una túnica de amplias mangas. 

Sus hermanos, viendo que lo amaba más que a todos ellos, llegaron a odiarlo, 

al grado de negarle la palabra.

Un día en que los hermanos de José llevaron a Siquem los rebaños de su padre, 

Jacob le dijo a José: «Tus hermanos apacientan mis rebaños en Siquem. 

Te voy a enviar allá». José fue entonces en busca de sus hermanos y los encontró en Dotán. 

Ellos lo vieron de lejos, y antes de que se les acercara, conspiraron contra él para matarlo 

y se decían unos a otros: «Ahí viene ese soñador. 

Démosle muerte; lo arrojaremos en un pozo y diremos que una fiera lo devoró. 

Vamos a ver de qué le sirven sus sueños».

Rubén oyó esto y trató de liberarlo de manos de sus hermanos, diciendo: 

«No le quiten la vida, ni derramen su sangre. 

Mejor arrójenlo en ese pozo que está en el desierto y no se manchen las manos». 

Eso lo decía para salvar a José y devolverlo a su padre.

Cuando llegó José a donde estaban sus hermanos, éstos lo despojaron de su túnica 

y lo arrojaron a un pozo sin agua. 

Luego se sentaron a comer, y levantando los ojos, vieron a lo lejos una caravana 

de ismaelitas, que venían de Galaad, con los camellos cargados de especias, 

resinas, bálsamo y láudano, y se dirigían a Egipto. 

Judá dijo entonces a sus hermanos: 

«¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y ocultar su muerte? 

Vendámoslo a los ismaelitas y no mancharemos nuestras manos. 

Después de todo, es nuestro hermano y de nuestra misma sangre». 

Y sus hermanos le hicieron caso. Sacaron a José del pozo y se lo vendieron 

a los mercaderes por veinticinco monedas de plata. 

Los mercaderes se llevaron a José a Egipto. 


Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

   


Resposta  Missatge 7140 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 06/03/2026 01:32
 VIERNES II DE CUARESMA 6 DE MARZO 2026
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular.


Éste es el heredero, vamos a matarlo.


Del santo Evangelio según san Mateo: 21, 33-43.45-46


En aquel tiempo, 

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: 

«Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, 

construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje.

Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; 

pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro, y a otro más lo apedrearon. 

Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo.

Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: ‘A mi hijo lo respetarán’. 

Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: 

‘Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia’. 

Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.

Ahora díganme: Cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?» 

Ellos le respondieron: 

«Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, 

que le entreguen los frutos a su tiempo». Entonces Jesús les dijo: «¿No han leído nunca en la Escritura: 

La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. 

Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable? Por esta razón les digo que les será quitado 

a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos».

Al oír estas palabras, los sumos sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús las decía por ellos 

y quisieron aprehenderlo, pero tuvieron miedo a la multitud, pues era tenido por un profeta.



Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 


Resposta  Missatge 7141 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 07/03/2026 02:43

   Arrojará a lo hondo del mar nuestros delitos.


Del libro del profeta Miqueas: 7, 14-15. 18-20


Señor, Dios nuestro, 

pastorea a tu pueblo con tu cayado, al rebaño de tu heredad, 

que vive solitario entre malezas y matorrales silvestres. 

Pastarán en Basán y en Galaad, como en los días de antaño, 

como cuando salimos de Egipto y nos mostrabas tus prodigios.

¿Qué Dios hay como tú, que quitas la iniquidad y pasas por alto 

la rebeldía de los sobrevivientes de Israel? 

No mantendrás por siempre tu cólera, pues te complaces en ser misericordioso.

Volverás a compadecerte de nosotros, aplastarás con tus pies nuestras iniquidades, 

arrojarás a lo hondo del mar nuestros delitos. 

Serás fiel con Jacob y compasivo con Abraham, como juraste a nuestros padres 

en tiempos remotos, Señor, Dios nuestro.


Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

   


Resposta  Missatge 7142 de 7143 del tema 
De: karmyna Enviat: 07/03/2026 02:44

SABADO II DE CUARESMA 7 DE MARZO 2026

Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.

Tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida.


Del santo Evangelio según san Lucas: 15, 1-3. 11-32


En aquel tiempo, 

se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores para escucharlo;

 por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre sí: 

«Éste recibe a los pecadores y come con ellos».

Jesús les dijo entonces esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos, 

y el menor de ellos le dijo a su padre:

‘Padre, dame la parte de la herencia que me toca’. Y él les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, 

se fue a un país lejano y allá derrochó su fortuna, viviendo de una manera disoluta. 

Después de malgastarlo todo, sobrevino en aquella región una gran hambre y él empezó a pasar necesidad. 

Entonces fue a pedirle trabajo a un habitante de aquel país, el cual lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. 

Tenía ganas de hartarse con las bellotas que comían los cerdos, pero no lo dejaban que se las comiera.

Se puso entonces a reflexionar y se dijo: `¡Cuántos trabajadores en casa de mi padre tienen pan de sobra, 

y yo, aquí, me estoy muriendo de hambre! Me levantaré, volveré a mi padre y le diré: 

Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo. 

Recíbeme como a uno de tus trabajadores’. Enseguida se puso en camino hacia la casa de su padre. 

Estaba todavía lejos, cuando su padre lo vio y se enterneció profundamente. 

Corrió hacia él, y echándole los brazos al cuello, lo cubrió de besos. 

El muchacho le dijo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo’.

Pero el padre les dijo a sus criados: ‘¡pronto!, traigan la túnica más rica y vístansela; 

pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies; traigan el becerro gordo y mátenlo. 

Comamos y hagamos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, 

estaba perdido y lo hemos encontrado’. 

Y empezó el banquete. El hijo mayor estaba en el campo y al volver, cuando se acercó a la casa, 

oyó la música y los cantos. Entonces llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba. 

Éste le contestó: ‘Tu hermano ha regresado y tu padre mandó matar el becerro gordo, 

por haberlo recobrado sano y salvo’. El hermano mayor se enojó y no quería entrar. 

Salió entonces el padre y le rogó que entrara; pero él replicó: 

‘Hace tanto tiempo que te sirvo, sin desobedecer jamás una orden tuya, 

y tú no me has dado nunca ni un cabrito para comérmelo con mis amigos! 

Pero eso sí, viene ese hijo tuyo, que despilfarró tus bienes con malas mujeres, 

y tú mandas matar el becerro gordo’.

El padre repuso: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. 

Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto 

y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado’ «. 


Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 



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