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General: Un déjà vu Masónico
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Respuesta  Mensaje 1 de 3 en el tema 
De: Alcoseri  (Mensaje original) Enviado: 21/08/2020 20:58

Un déjà vu Masónico .
Para esta historia he cambiado los nombres de los hermanos masones , para no incomodarlos, en su privacidad  
Un hermano francmasón llamado Sebastián Lara se despertó dentro de su automóvil, tocando el claxon del coche.
No se había dado cuenta de que su cabeza había golpeado el volante, y con esto su cabeza accionó la bocina de su automóvil. 
¿Qué había pasado? se preguntó el Hermano Sebastián
El accidente había sido rápido, un golpe duro, sin testigos. El coche había chocado contra un árbol, justo en medio de una calzada, justo se dirigía a Logia, el accidente había sucedido cerca de la Logia donde planeaba comentar de algunos asuntos de índole general  con su hermano de Logia. Tratando de recuperar la conciencia en la fría y brumosa tarde de otoño, pensó en sus hermanos de Logia, su hermano masón Rigoberto Plaza estaría en la Junta masónica, pues regresaba de un largo periodo de estudios en España. Sebastián Lara vía telefónica había quedado con Rigoberto de luego de la Junta en Logia  de ir a limpiar y amueblar el departamento de Rigoberto  que debió haberse ensuciado considerablemente desde 2 año sin ser visitada, pues estaba en España Estudiando.
En el momento en que sus pensamientos iban y venían, su cabeza se sentía entumecida. Ya no sentía el dolor de cabeza producido por el golpe en el volante de su coche,  del que tenía ya un vago recuerdo, pensaba si no hubiera traído el cinturón de seguridad, esto fuera aún peor  . Pero si podía ver en el espejo retrovisor ese gran bulto en la frente y la sangre que fluía de él. Sebastián Lara consideraba un milagro haber salido bien del accidente y se sentía estúpido por haber tenido este accidente justo cuando llegaba a Logia. Ya ni siquiera sabía cómo había sucedido.
Lentamente, salió del vehículo. Después de estirarse y descubrir que no tenía heridas graves, Sebastián Lara se acercó a la parte delantera del coche, la defensa o parachoques  solamente  tenía una extraña marca bien definida en forma de calavera y huesos  . Con una expresión de asombro, palmeó los bolsillos de sus pantalones en busca de su teléfono celular. Quería llamar a su hermano masón Rigoberto para explicarle se demoraría un poco más  .
Finalmente encontró su teléfono celular, pero se sintió decepcionado al notar que no daba ninguna señal. Este pequeño asunto lo perturbó , se sentía confundido  , porque ni su GPS había funcionado.
- El coche no encendió ¡Qué  cosas ! susurró confundido, tal vez el golpe había causado una avería en el motor pensó Sebastián  .
Sin saber qué hacer, decidió ir a la Logia a descansar un poco y poner su mente en orden . El resto podía esperar a que llegara. Mientras caminaba hacia la Logia, que estaba a 20 o 15 minutos de distancia si iba caminando , la niebla apreció, casi borrando la parte alta de los árboles a su alrededor. Hacía más frío, más húmedo también. Pero eso no le molestó, aunque no era común la niebla en su ciudad, y menos en ese periodo del año.
Finalmente, había llegado a la Logia, pero la Niebla se hizo más y más espesa. Se acercó a Logia cuando la niebla comenzaba a cegarlo. Ni siquiera podía distinguir la vieja puerta de madera de la Logia , y mucho menos el picaporte. El viento también se había levantado, era más fuerte, y más fuerte. Como pudo tocó a la puerta como lo hace un aprendiz de masón , pero nadie le abrió. Dejó caer el brazo que había levantado para buscar a tientas de tocar a la puerta nuevamente.
A medida que el viento se hacía más fuerte y la neblina se hacía más opaca, casi sólida, pensó el francmasón Sebastián Lara. Estaba asustado, pero no sabía por qué. Inhaló varias veces para ahuyentar las ideas confusas que se le ocurrían.
De pronto imagino a su joven esposa Alesna llorando ... Su madre vestida de negro ... Su perro Ladrándole a la muerte ... Sacudió la cabeza y comenzó a caminar hacia la puerta, con los 2 brazos extendidos para encontrarla en la cegadora niebla lechosa, encontró el picaporte  de la puerta del Templo Masónico y la abrió. Entonces lo recibió un clamor.
- ¡Oh ! La puerta se abrió por el viento ! gritó una voz.
- ¡Pero cierra esa puerta pronto ! exclamó una segunda voz, la voz del Francmasón  Rigoberto esta vez.
El Francmasón Sebastián Lara no podía ver nada. La neblina blanca había entrado al mismo tiempo que él a la Logia , como succionada por el interior del Templo Masónico. No pudo distinguir nada, pero sintió que algo rozaba contra él y luego escuchó la puerta cerrarse.
- ¡Vaya , ese viento! Hasta me dio la impresión que tocaron de aprendiz antes de que la puerta se abrirá , dijo Agustín Peña  otro hermano masón.
Sebastián Lara no pudo ver quién había hablado. No entendía por qué había voces de  otros hermanos masones que él no reconocía . Esta gente profana o masones de otras logias ,  no deberían estar aquí en Logia , al menos no en esta junta que es solamente para masones del Taller. Tenía una desagradable sensación de déjà vu. Sin moverse, apenas respirando, trató de ver a través de esa niebla que se había filtrado dentro de Logia, pero no se dejaron ver nada más que ondas heladas y ondulantes. Incluso el bullicio de la gente unos momentos antes pareció desvanecerse lentamente.
De repente, el Francmasón Sebastián Lara sintió un dolor en el corazón; acababa de escuchar sollozos ya través de ellos, la voz suave de Alesna su joven y bella esposa…
- Dios mío… tengo la impresión de que Sebastián mi gran amor está aquí presente… lo paso mal. Presente , dijo, con la voz rota por el dolor.
Sebastián Lara, logro ver a su amada esposa a través de la densa niebla, presa del frenesí, lo miró gritando:
- ¡Alesna! Estoy aquí! Cerca de ti Amor !
Pero nada. Como para confirmar lo que temía, una voz masculina respondió a la joven:
- Hija... han pasado 3 años. Es normal que tengas esta impresión. El duelo siempre es largo, cariño.
El francmasón Sebastián Lara estaba atónito. Era la voz de su suegro. La razón empezó a volver a él. Estaba enojado y también asustado. Era esto imposible se dijo , estoy muerto , y está es una Tenida fúnebre en mi recuerdo  en mi propia Logia, y mis familiares asisten a la Tenida .
- Papá, no puedo soportar más esto. Cada vez que venimos aquí, siento la presencia Sebastián  muy viva. En este Templo Masónico Vive mi amado Sebastián … quiero llevarme a casa su presencia , él amaba tanto este Templo, terminó Alesna con su voz distante y dolorosa.
Entonces, de repente, la niebla alrededor del francmasón  Sebastián Lara se aclaró, hasta que pudo ver a todas estas personas vestidas de negro, tristes. Vio a Alesna, con un vestido bastante oscuro, ojos hinchados. Vio a su Suegro, de traje, muy serio ante el dolor de todos. También vio a sus padres, a su madre vestida de negro y a su padre apoyándola. El Francmasón Rigoberto también estaba allí, y Sebastián vi pasar a todas sus mascotas frente a él. Sebastián Lara quería llorar y gritar pero algo o alguien  lo detuvo, tocándole el hombro, tranquilo le dijo no te angusties , volteó y era nada más ni nada menos que el Hermano  Francmasón Jacinto Cuenca , hermano de Logia  que hacía años había pasado a ocupar su columna el Eterno Oriente, es momento que regresemos ya terminó la tenida fúnebre en tu honor  . De repente, fue una luminosidad total.
Sebastián Lara se despertó en su casa , a lado de su amada esposa Alesna , y le contó su extraño sueño .
Pero con curiosidad fue al espejo a ver si notaba una marca en su frente, pues no podía creer eso fuera un sueño, luego se dirigió a su coche a revisarlo y para su asombro, el parachoques o defensa de su automóvil si tenía esa definida marca de la calavera y huesos, justo ahí , llamó a su esposa a que viniera a ver, y la esposa puedo bien notar esa extraña marca bien definida y clara, nadie pudo explicar esto hasta hoy.
Una jugada del Universo, una broma de la Mente. Tal vez El Gran Arquitecto del Universo , le dio una segunda oportunidad a nuestro hermano masón Sebastián Lara, o tal vez esta vida que vivimos  sea y no nos hemos dado cuenta el Eterno Oriente a la que fue invitado a regresar por su hermano masón Jacinto Cuenca.
Alcoseri
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Vick Alcoseri
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Vick Alcoseri
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Respuesta  Mensaje 2 de 3 en el tema 
De: Alcoseri Enviado: 21/08/2020 20:59

Un déjà vu Masónico .

Para esta historia he cambiado los nombres de los hermanos masones , para no incomodarlos, en su privacidad


Alcoseri

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Respuesta  Mensaje 3 de 3 en el tema 
De: Kadyr Enviado: 03/02/2024 21:34
oscura cámara secreta francmasonería mirando vete curiosidad calaveras cosas escritas en la pared


 
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