Los Masónicos Grados Simbólicos
En el reino de la iniciación masónica, donde los misterios se revelan sólo a aquellos que han sido llamados, nos adentramos en el mundo de la masonería, un universo de símbolos y rituales que esconden verdades insondables y complicadas de entender a primera vista. La búsqueda de la verdad y la iluminación es un camino peligroso, lleno de laberintos y desviaciones.
Nos enfrentamos a una crítica mordaz y detallada de la masonería, específicamente de sus grados simbólicos y universales. Desde las Religiones se nos presenta una visión oscura y crítica de la orden, acusándola de promover doctrinas que glorifican lo anticristiano.
Los grados simbólicos
Los tres primeros grados de la masonería -Aprendiz, Compañero y Maestro- son presentados como la base de la orden, pero también como una forma de ocultar deliberadamente lo que no quiere que se sepa. Asi, estos grados están diseñados para promover una visión panteísta del mundo, donde el hombre es considerado como pequeño dios perdido en los dogmas y el oscurantismo y la iniciación masónica es vista como un acto de liberación de la ignorancia.
La iniciación y la simbología
La iniciación en la masonería es presentada como un proceso de transformación y crecimiento, pero también como una forma de libarnos de las cadenas que sujetan al ser humano. Los símbolos y rituales utilizados en la orden son interpretados de manera que promueven la idea de que el masón puede convertirse en su propio maestro.
La Iglesia Católica critica duramente a la masonería por promover doctrinas que considera contrarias a la Fe Cristiana. Afirma que la orden se basa en una visión contraria al mensaje de Cristo.
La búsqueda de la verdad
En el umbral de la Gran Luz, donde la oscuridad se desvanece, nos encontramos con la revelación que nos liberará por fin del adoctrinamiento . La masonería, con sus rituales y símbolos, nos presenta un camino hacia una realidad a la que pocos tendrán acceso . Pero ¿Qué es esa realidad? ¿Qué es la iluminación? Estas son preguntas que sólo podemos responder mediante la reflexión masónica.
La Realidad que nos presenta la Masonería
A decir verdad, los tres primeros grados constituyen toda la Masonería: el principio, el objeto, el medio todo está ahí.
Los puros en Masonería no quieren oír hablar de los Altos Grados. Los tres primeros grados representan la Idea democrática. Los Altos Grados no son más que una especie de Aristocracia de Oropel a que no pueden acomodarse los verdaderos amigos de la Igualdad.
Los demócratas entre los Escoceses se han separado de ellos por un cisma, y en Francia han fundado la Gran Logia Simbólica Escocesa Irregular.
Entre una Masonería Regular y otra Masonería Irregular.
Fiel a la idea masónica pura, el Gran Oriente siempre ha dirigido terribles ataques contra los Altos Grados, pero entonces ha visto segregársele multitud de Hermanos más o menos atraídos por los rimbombantes y altisonantes títulos o las condecoraciones bordadas de oro sobre seda blanca, roja o azul: así ha acabado por reconocer los grados 18 y 30 que directamente completan la idea masónica de los tres primeros grados.
Habríamos podido dar aquí el secreto masónico oculto en los rituales de estos tres primeros grados; pero, aunque este comunicado puede ser visto por masones y no masones, y merezca ser meditado seriamente por el arte con que disimula lo que pretende enseñar más por lo que dice, su lectura es, sin embargo, sería interesante. Por otra parte, sería recargar demasiado una obra destinada a ocultar el secreto y no a revelarlo , y es que el secreto oculto en los tres primeros grados , deberá ser encontrado por cada masón en su esfuerzo particular . Muchos señalan que , los grados del 4º al 33º no son sino un esfuerzo por revelar o desvelar el secreto de los 3 primeros grados masónicos .
1º Aprendiz. 2ª Compañero. 3º Maestro
Los tres grados de la Masonería primitiva de Anderson y Desaguiliers, de los que los dos primeros están tomados de la "Fraternidad de los Masones Libres" y el 3º era una invención de los Rosicrusianos para mantener vivo el recuerdo del asesinato del Rey Carlos I de Inglaterra, no ofrecen ninguna subordinación real a pesar de los títulos jerárquicos que llevan de Aprendiz, de Compañero y de Maestro.
Los consideramos, pues, en su conjunto sin hacer preceder la exposición de la Práctica Masónica de los Rituales Oficiales del Supremo Consejo de Francia, redactados diez años ha por una comisión de que era relator el Hermano Julio Simón, pero publicando el conjunto oficial en sus pretendidos Secretos.
LA GRADACION
Significación Secreta de los tres Grados Simbólicos
La explicación que vamos a dar de la Francmasonería no es una invención o fantasía. Si hay en ella infamia no somos de ellas responsables. Siempre nos apoyaremos en la autoridad de los maestros más venerados de este honorable instituto llamado francmasonería, y entre los secretos que van a leerse ni uno sólo se encontrara que no sea tomado de las fuentes auténticas de lo que los Masones llamamos con énfasis el Catecismo Masónico.
Hay algo mejor: no es un desafío a los más sabios y doctos en masonería , no es una afrenta a los más hábiles doctores de las Logias a dar de todos sus Rituales y de todos sus simbolismos otra explicación tan natural, tan completa cuyas partes se armonicen tan perfectamente para llegar a la unidad.
Por otra parte, todas esas doctrinas constituyen un sistema filosófico bien conocido y cuyo nombre propio es el Esoterismo Masónico. El ha sido enseñado por espíritus dotados a veces de un notable talento, como Kant, Hegel, Descartes. Además, ¿quién es el Francmasón que no profesa por sus maestros y para sus doctrinas una sincera admiración, que no se sirve a cada instante en nuestra contra de su autoridad y más aún de sus argumentos?
A mayor abundamiento, el primer título de gloria invocado en todo tiempo por la Masonería es haber sido heredera legítima y directa del Gnosticismo. ¿Y qué es el Gnosticismo sino la forma antigua del Panteísmo y del Esoterismo? Y bien, es la historia: el Gnosticismo practicaba todas las doctrinas que protege la Francmasonería.
Los masones nos jactamos asimismo de ser los herederos de las tradiciones del Antiguo Oriente Samotracia de la India, de Grecia y del Egipto. Por dondequiera se encuentra en los libros y liturgias masónicas, en los discursos de Logias a Puertas cerradas, en los vocablos de sus Logias los nombres de Isis, Eleusis, Mithra; por todas partes se les oye hacer la apología de estos Sublimes Misterios. ¿Qué era todo esto sino la apoteosis del hombre, del hombre elevado a los honores de la divinidad? Es la historia todavía, y las lenguas humanas, nuestras lenguas académicas, sobre todo, no tienen expresiones que puedan pintar tantas místicas verdades .
La masonería es la promesa hecha por la serpiente a nuestros primeros padres en el Paraíso terrestre: "Seréis como dioses", les decía. Le creyeron y para el catolicismo Adán y Eva y sus descendientes se hicieron semejantes a las bestias, a la que habían de redimir cristianamente.
Esta promesa hecha a Adán y a Eva la repite a sus adeptos la Francmasonería en los mismos términos. "No hay otro Dios más que vosotros mismos, les dice, porque Dios es la Naturaleza, es el Gran Todo; y todo pertenece al hombre que por su genio forjado dentro de Logias Masónicas, y que termina el masón su imperio sobre la naturaleza ".
En el mismo Libro de la Ley encontramos la frase "Vosotros sois dioses" , así es, se encuentra en la Biblia, específicamente en el Salmo 82:6 y Jesús la cita en Juan 10:34. En el contexto del Salmo, se refiere a los jueces y líderes del pueblo de Israel, a quienes Dios les había dado autoridad, y en cierto sentido, los consideraba "dioses" por esta función. En Juan, Jesús la usa para defender su propia divinidad, argumentando que si a estos líderes se les llamaba "dioses", con mayor razón él, siendo el Hijo de Dios, podía afirmarlo.
Explicación más detallada:
Salmo 82:
En este salmo, se describe una asamblea de dioses, donde Dios juzga a otros líderes, a quienes se les llama "dioses". El mensaje principal del salmo es que estos líderes deben ejercer la justicia y proteger a los vulnerables, ya que tienen una posición de autoridad similar a la de Dios en sus respectivos roles.
Juan 10:
Jesús utiliza la cita del Salmo 82 para responder a las acusaciones de blasfemia que le hacían por llamarse a sí mismo el Hijo de Dios. Él argumenta que si la escritura se refiere a líderes humanos como dioses, entonces su afirmación de ser el Hijo de Dios no debería ser considerada blasfema.
Establecido este principio masónico de ser como dioses, ahí, ningún verdadero masón lo niega, sus consecuencias conducen, desde luego, a la inteligencia perfecta de la Masonería de exaltar al ser humano al nivel de una divinidad.
Si el hombre es dios todos sus actos son divinos. De ahí su derecho absoluto a la más absoluta libertad.
Entre todos los actos del hombre, ¿cuál es el más divino? Evidentemente aquel que tiene por objeto perpetuar esta divinidad, que es el hombre: el acto de la generación.
He aquí, a su juicio, el sentido racional y verdaderamente gnóstico oculto bajo las absurdas supersticiones de los cristianos que adoran a un Padre Eterno engendrando eternamente un Hijo eternamente engendrado, un Espíritu Santo que resulta ser un lazo de unión eterna entre el Padre y el Hijo. Para los masones todo esto es sencillamente el hombre engendrando al niño por medio de la mujer. El hombre al procrear , literalmente crea un ser humano y se convierte en un dios .
He aquí al dios masónico revelado, separada la creación, explicada la generación divina; he aquí el insondable misterio de la letra G colocada en el centro de la brillante estrella Flamígera . He aquí, en fin, que la piedad consiste en multiplicar lo más que sea posible los actos generadores.
Esta es la corrupción erigida en culto religioso. Es la idea prostituida bajo el nombre de "La Razón", sobre los altares de Nuestra Señora la Madre Naturaleza .
Ocupémonos del hecho. ¿Qué consideraciones valdrían jamás la brutalidad de las doctrinas que vamos a exponer?
PRIMER GRADO: APRENDIZ
Explotación Sublimada de la Curiosidad
El grado de Aprendiz fué compuesto en 1646 por Elías Ashmole, alquimista rosicrusiano. Fué introducido en la Francmasonería cuando se hizo la fusión del Rosicrusianismo con la Fraternidad de los Libres Masones.
La iniciación representa dramáticamente el origen, el nacimiento del dios Naturaleza, del Gran Todo.
Ella enseña que la idea de un Dios sobrenatural y personal es una impostura del sacerdocio inventada para civilizar a la Humanidad salvaje, y que ningún ser no es absolutamente material porque los dos principios, materia y forma, fuego y agua, hombre y mujer, son siempre dos en uno sólo, y uno en dos eternamente generadores. Ella revela que Dios es un ser bisexual, hermafrodita, y que la creación es la inducción del acto de la generación. Salido de la Cámara de las Reflexiones, del Útero, el Aprendiz hace tres viajes simbólicos, porque si el principio generador es uno en su integridad, es triple en sus manifestaciones, que son la causa, el medio y el efecto; el agente, el paciente y el ser engendrado; el macho, la hembra y el producto de la creación.
SEGUNDO GRADO: COMPAÑERO
El grado de Compañero fue compuesto en 1648 por Elías Ashmole, alquimista rosicrusiano, con la decisión del grupo central de los Rosicrusianos ingleses. Es la continuación progresiva de las doctrinas del grado de Aprendiz.
El Aprendiz nace, el Compañero crece.
La iniciación representa el orden normal del Dios Naturaleza, siempre en trabajo, siempre engendrando.
Ella enseña que Dios es hermafrodita y que su nombre ha significado siempre "Dios de la generación". También Elohim tiene esta precisa significación, y Jehovah se pronuncia Ih Oh y quiere decir El, Ella, los dos sexos el Hermafrodita.
El Compañero aprende que el Templo representa al hombre, que Salomón significa el Sol, Júpiter, Ammón Ra, que las dos columnas representan al hombre y la mujer, siendo principio generador la columna blanca, la J, y el principio destructor el que exige la destrucción del germen en la matriz para atraer la reproducción y la regeneración, siendo la columna negra la B.
Este doble principio, macho y hembra, creador y destructor, luminoso y tenebroso; está representado igualmente por el pavimento mosaico de cuadros blancos y negros, por el compás, símbolo del Cielo, del Sol, del hombre; por la escuadra, símbolo de la tierra, de Isis, de la mujer, y por la Estrella Flamígera brillante.
El Sublime grado de Maestro Masón
El sublime grado de maestro masón fue compuesto en 1649 por Elías Ashmole, ocultista, alquimista, rosicursiano, para representar el asesinato de Hiram Abiff arquitecto contratado por el Rey Salomón para la construcción del primer templo de Jerusalén y excitar con para esta representación la lucha de la conciencia contra las bajas pasiones. Renovando una vieja leyenda esotérica Islámica de fuerte impacto, que sirvió de modelo para Anderson y Desaguiliers para reconstruirlo totalmente. Siendo la edificación de un templo simbólico, la figura central de la Institución masónica hasta nuestros días, Hiram no era otro que el modelo de un constructor idealizado en cada masón, el cual podría ser asesinado, pero su ideal nunca podría morir. Hiram históricamente era un escultor, fundidor, cincelador, tintorero y pintor; él fue quien fundió las columnas de bronce, la mar de bronce, y todos los metales necesarios para el templo. A pesar de que la Biblia lo menciona como tal, un arquitecto no debe considerarse en la masonería sino como un ser alegórico que personifica el genio creador del hombre, poseedor de un secreto tan importante, que valía ser asesinado para arrancárselo de sus labios. Este grado el tercero y más importante de la masonería, tiene a Dios no como un mero símbolo, ni como poseedor de un sentido determinado como exclusivo, y sobre todo ninguna especie de significación religiosa. Es pura y simplemente una fórmula que se acomoda a todas las diversas opiniones, aún a los que consideran a la misma naturaleza como la autora de la Creación. La exaltación en este grado de maestro, representa un paso más allá de la simple iniciación masónica, esta hiper- iniciación representa no la muerte de alguien que vivió hace 3,500 años llamado Hiram, sino de la muerte de la mente baja y el renacimiento del genio superior que vive latente en cada masón. La exaltación masónica es la sublime culminación y el complemento necesario de los grados de Aprendiz y Compañero. ¿Qué se encierra en el mito del tercer grado? Lot tuvo un hijo incestuoso con su hija llamado Moab, esto es el Sol y la Tierra engendraron un hijo, los mismo sucedería entre la virgen María y Dios que engendraron a Jesús. El misterio inefable de la Naturaleza , que esta doctrina secreta condensa bajo una forma concisa, merece una explicación detallada pues con ello comprenderemos el misterio del Tercer Grado. Consideremos un grano de Trigo, producto de un grano de Trigo semejante a él, es al tiempo causa y efecto, alegóricamente es padre e hijo a la vez, se encierra en él el germen reproductor. El trigo es enterrado tal como un difunto, que luego germinará. Tiene una potencia este grano de reproducirse y crecer. Está depositado en el seno de la Tierra que es su Madre, y que se convierte en su mujer a la vez, pues se cumplen reunidos el acto de la generación. Ella también es su hermana, porque ambos trigo y tierra son hijos de la madre naturaleza, sin el Sol que fecunde con su rayo el grano no germinaría, el Sol se oculta en el poniente, muere simbólicamente y deja viuda a la madre Tierra por la noche. Con toda la potencia generadora del grano está en relación con la potencia generadora del elemento tierra: cuando el grano se hincha, se ablanda, fermenta y se descompone como un muerto. Los elementos que lo constituyen emprenden un combate entre vivir o morir. La muerte del grano se da, todo se interrumpe, el grano cae en putefracción. El germen que parecía condenado a prisión perpetua en la estrecha envoltura que lo contenía, ese germen se abre paso, se esfuerza, atraviesa el seno de la Tierra y comienza a brotar. El grado de maestro masón merece, la gran importancia que le han dado Anderson y Desaguiliers; en consagrar este secreto sublime, a delinear esta eterna lucha y la victoria del potencial dentro de la semilla de trigo, destinado a poner en evidencia que la vida se sostiene de la muerte y que ambas son el Principio y el Término de lo que existe, que no pueden existir uno sin el otro, y que ambos emanan de una misma gran potencia universal que esta más allá de la vida y la muerte. Pero el sublime tercer grado de la masonería no habla de una muerte física propiamente, sino de una muerte real y efectiva, y nos dice que tras está muerte hay una vida real, no habla de la vida que vivimos ahora, una vida simulada. Esa vida real de la que habla la masonería no tiene comparación con la vida planetaria que vivimos.
Alcoseri