No a las Profanidades dentro de Logias
Que la paz, la armonía y la luz del Gran Arquitecto del Universo llenen este sitio web y los corazones de quienes lo visitamos.
Venerable Maestro, Dignatarios y Oficiales de Logias, QQ∴ HH∴ todos en vuestros diferentes grados y jerarquías:
Hoy me permito elevar ante ustedes una reflexión serena y fraternal sobre un tema que, aunque recurrente, nunca pierde su importancia: la introducción de temas profanos en nuestros trabajos masónicos y el polémico uso de teléfonos móviles en logias.
Nuestras tenidas son espacios sagrados, consagrados al estudio de los símbolos, al perfeccionamiento moral y al fortalecimiento de los lazos de fraternidad. Ahí, bajo el techo estrellado que representa la bóveda celeste, nos reunimos como hermanos iguales entre los iguales, dejando fuera del Templo las diferencias que el mundo profano impone: política, ciencias, farándula, supercherías esotéricas, chismorreos, religión, intereses personales, rivalidades sociales o cualquier asunto que divida en lugar de unir.
Cuando un hermano, por descuido o por hábito profano, introduce temas de índole política, ciencias académicas, religiosa dogmática o cualquier polémica mundana, se rompe la cadena de unión. Se perturba la armonía que debe reinar entre las columnas, se oscurece la luz que buscamos y se profana el suelo sagrado de la Logia. No es la intención, muchas veces, la que causa daño, sino el efecto: se desvía la atención del trabajo simbólico, se generan tensiones innecesarias y se debilita el propósito esencial de nuestra Orden: construir el Templo interior y contribuir a la Gran Obra universal.
Los Landmarks antiguos y las Constituciones de Anderson nos recuerdan que la Masonería es un centro de unión donde hombres de diversa procedencia, creencias y condiciones se encuentran en paz, unidos por los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Introducir lo profano es, en esencia, romper este pacto sagrado y convertir el Templo en un espacio de confrontación en lugar de elevación.
Por ello, mis HH∴, os invito con respeto y cariño fraternal a la vigilancia consciente: que nuestras palabras en Logia sean siempre constructivas, simbólicas y elevadas; que guardemos celosamente la pureza de nuestros trabajos; que recordemos que fuera de estas columnas hay tiempo y lugar para debatir lo profano como son en pasos perdidos o en foros masónicos de internet, pero dentro de ellas sólo debe reinar la búsqueda de la Verdad, la práctica de la Virtud y el cultivo de la Fraternidad.
Que cada hermano sea guardián de esta armonía, y que juntos mantengamos nuestro Templo como un oasis de luz en medio del ruido profano.
Triple abrazo fraternal