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★ мαяισииeттes: Hisoka RD「」coмplιcaтed
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Reply  Message 1 of 3 on the subject 
From: Shounen Kait  (Original message) Sent: 27/11/2011 13:16
 
 
 
 
 
 
  . . . m ú s i c a   a q u i  


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
FEUERMASKE
18 años, alias: Sokachan, Hisochan, Kachan (como gustes)
Cardinal de Fuego  Puppeter: shounen kait
stupid-november@hotmail.com


ATAQUES
♣ Fuego (base): Ozth una espada de fuego con cabo de oro aparece en su mano derecha. Es invocada como si se tratara de un espíritu aunque sin embargo es su arma principal como feuermaske. Una habilidad heredada por su padre.

♣ Luz (badge): Ionn puede aumentar la velocidad de las cosas que lanza (del verbo arrojar) hasta que tomen la velocidad de la luz. Sin embargo esta habilidad no puede ayudarlo a aumentar su propia velocidad al correr.

♣ Psíquico (badge):
 Empatía es una reacción involuntaria en él. Puede leer las emociones de las personas con solo tocarlas, o tener visiones al tocar un objeto que anteriormente había sido usado para algo. No es necesario nombrarlo ya que es una consecuencia colateral, no es posible invocarlo ocurre sin previo aviso.


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DATOSEXTRA
ं  No le agrada llevar mucha ropa puesta, por ello bajo su kimono no hay nada más que piel.
ं Los recuerdos de su vida pasada aún siguen atormentándole. Todo el mundo a su alrededor llega a desconcertarle y a enfadarlo mientras aquello ocurre.
ं Suele escapar si algo le hace daño, su carácter es esquivo y huraño sin no quiere siquiera dirigirte la palabra. Pero es amistoso y amable si tiene interés en ti.
ं Se mueve siempre de forma lenta e hipnotizarte, llamando siempre la atención aunque no quiera hacerlo
.ं Aparenta mayor edad, su apariencia se fusiona con sus vivencias y lo hace parecer mayor de lo que es.
.ं IMPORTANTE
Su apellido "RD" es muy conocido como el apellido de un noble del cardinal de fuego. Sin embargo muy pocos, mejor dicho, casi nadie sabe el resultado de esas siglas, su apellido completo. Puesto que la mayoría de la gente solo a sentido nombrar y nunca se han interesado en saber que significa. Por ello no es conocica como la familia Russell Deliverance, si no más bien y simplemente la familia RD.


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GUSTOS HABILIDADES
ंEstá familiarizado con el kendo, el aikido, el kyudo (el tiro de arco Japonés),
naginata, y judo.
ंAl correr es muy rápido y muy ágil para esquivar obstáculos.
ंMantiene las tradiciones, como lo era en su familia.
ंDesea ser aceptado en su familia y volver a casa
ंDaría cualquier cosa por volver el tiempo atrás
ंDisfruta de la lectura y la música
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DISGUSTOS & DEBILIDADES
ं Los combates cuerpo a cuerpo no se le dan bien, sabe protegerse y sus huesos son pesados en los golpes pero no es fuerte.
ं Aborrecen que hablen de él a sus espaldas aunque ya debería de estar acostumbrado pues le pasa casi todo el tiempo.
ं Le teme al mar, lo aborrece. Los malos recuerdos se avivan cuando lo ve.
.ंYeremi Valence 
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DESCRIPCIÓNFÍSICA
De cabellos cobrizos tan claros que su color va tornándose más al rubio, muy finos, cortados en capas desde el principio hasta el final, manteniendo el largo solo hasta su cuello, por encima de sus hombros que siquiera llegan a tocar. Su flequillo es desmechado y ligeramente largo, a veces molesta a sus ojos color esmeralda. Su mirada es intensa, siempre penetrante. Los rasgos de su rostro son normales, pequeños a excepción de sus ojos y sus largas pestañas que lo adornan en demasía. Sus labios son finos, cuidadosos, ni aún con las más extravagantes expresiones lograrían alterarse, se mantienen delicados, elegantes. Su tez es blanca y sin imperfecciones, ni un solo rasgo particular en todo el largo de su cuerpo. Sus manos son largas y finas, su padre solía decirle "Como las de un pianista hehe" le hace sonreír cada vez que lo recuerda mencionando aquello. Mantiene sus uñas ligeramente largas, no tanto como para molestarle, solo para presumirlas; aún así nunca las lleva pintadas.

PERSONALIDAD
Pasa de todo el mundo. Pero cuando alguien le interesa o viceversa intenta dar lo mejor de sí. Siempre ha sido difícil tratar con él si no se sabe que palabras usar. Todo el mundo siempre lo ha admitido de ese modo, “Ese muchacho es un tanto extraño” “Porque se comporta así?” “En que está pensando?”. Está acostumbrado a que lo juzguen, siente que se lo merece por ser quien es. Aunque eso no debería ser así, él no debería pensar de ese modo.

No le gustan las personas corrientes, que no tienen sentido del juego, le aburren al igual que las personas estructuradas y serias que hacen todo lo que deben hacer y no se alejan de los pasos que deben seguir. No le gusta para nada que le den órdenes, mucho menos si no se trata de su Capitán quien es la única a la que nada le niega. Aprecia los juegos tales como el ajedrez, las damas tradicionales pero odia y le aborrece cualquier tipo de juegos en el que se impliquen las cartas.

Hisoka tiene un carácter poco tolerante y un lenguaje florido en insultos si llegas a molestarlo. No puede estar entre muchos individuos a la vez por largos períodos de tiempo, no tiene la experiencia para interactuar recíprocamente con otras personas. Mantiene sus emociones bloqueadas debido a sus poderes y su miedo a que lo lastimen como en el pasado. Suele admitir que apenas y consigue confiar en él mismo. Su personalidad es indiferente, sus contestaciones impasibles y aunque no es mal intencionado ah perdido toda ternura y belleza que en su pasada niñez atesoraba. No, no lo perdió, se lo robaron. ÉL se lo robó… Su odio, que ahora más bien es una desgana, lo ha hecho buscar el amor en muchas personas, pero a falta de ilusiones... Pues es así como una prostituta disfruta de no ser nadie para nadie.


HISTORIA
Vivió como un niño mimado al ser hijo único, agradecido de lo que le había dado la vida. Junto a su madre Charlize nacida en Japón y su padre, Marius Russell Deliverance de origen Inglés, quien fue el primer hombre al que amó sobre todos los demás, un importante y respetado noble del cardinal de fuego. Una persona llena de amor en su interior y amabilidad, resguardo hacia los demás, le adoraba tanto, tanto... Así como al mayordomo.

Desde pequeño había sido asignado a un niñero, más precisamente desde que había nacido, el mayordomo de la mansión RD. Fue asignado a su puesto por un pedido de sus tíos, él era joven cuando Hisoka había nacido, tenía sus once años recién cumplidos y su tío quería enseñarle lo que era el trabajo, esforzarse por conseguir las metas y no acostumbrarse a que todo le llueva del cielo. Por decirlo de algún modo ese chico era adoptado, adoptado por sus propios familiares después de que su familia sufriera un trágico accidente, del cual nunca se mencionó ni se cuestionó nada. Prontamente se fue acostumbrado a la vida de los RD y siguiendo su ritmo se hizo amigo del pequeño Hisoka que a sus primeros años de edad sentía admiración por aquel niñero-mayordomo tan joven. Aquel hombre de cabellos plenamente rubios, y ojos azules… llamado Yeremi, que crecía junto a él.

Yeremi era una persona temerosa que siempre hacía lo que le pedían y nunca cometía errores. Todo el tiempo intentaba dar lo mejor de sí ante cualquier cosa o persona. Se reía mucho y tenía una hermosa sonrisa, uno de sus más grandes amores había sido el mar, apreciaba tanto al mar como a Hisoka. Una energía vivaz que siempre lo hacía correr y jugar a pesar de que los años pasaban también para él a medida que Hisa-chan crecía. Cuando el niño de ojos esmeralda alcanzó la edad de ocho años no pudo evitar sentirse temblar al lado de un Yeremi que entraba en la adolescencia con sus dieciocho años encima. Se había fijado en él irremediablemente y sentía los agudos síntomas de cualquier primer amor. Viéndose a sí mismo frágil, enfermizo y completamente enamorado de él.

Yeremi dejaba sus pasos en la arena, marcando el camino a la playa en la que disfrutaban jugar y correr, sentirse libres, llevando sobre su espalda al rubio de ojos verdes, feliz, sonriente. Inseparables, definitivamente inseparables. Y hubo una vez un momento en el que las cosas se dieron, el rubio menor cumplió sus diez años y como obsequio a sí mismo decidió confesar su cariño al niñero. Estaba seguro que lo rechazaría, pero cuando lo hizo para su sorpresa el rubio mayor sonrió tan hermosamente como siempre y se abrazó al cuerpo del menor con fuerza. Sellando lo que su amor había sido correspondido con un dulce y pronto primer beso…

Marius RD nunca fue consciente de aquella relación, tampoco Charlize, su madre. Si quiera ninguno de los demás sirvientes que se encargaban de cosas tan poco importantes como si el piso estuviera limpio, las sabanas cambiadas o la bajilla lavada. Su Yeremi siempre estaba allí para él, trayéndole regalos con cada visita, llenándolo de besos y mostrándole lo que era el amor. El rubio mayor siempre había sido tierno y gracioso con él, no había perdido esa frescura con la que lo había conocido. Y el rubio de ojos esmeraldas copiaba incluso su forma de ser en el afán de querer ser como él, de admirarlo tanto.

Fue entonces que pasaron cuatro años y se dieron lugar a los abruptos cambios que el día de hoy nublan la cabeza de Hisoka hasta desconcertarlo. Yeremi, aquel risueño muchacho de piel pálida y ojos intensamente azules, ya no era tan cariñoso y risueño como desde el principio. Ya no venía con regalos, ni sonrisas, ni abrazos, si quiera venia con ánimos al trabajo. Hisoka no supo en qué momento su mayordomo favorito había comenzado a cambiar. Ya no se esforzaba por caerle bien a nadie, más bien todo le importaba poco y nada. Tomaba su trabajo y las órdenes de su padre ligeramente, obviándolas e incluso ignorándolas muchas veces, llevándose serios castigos por ello. Con el hijo de los RD las cosas también habían cambiado después del primer empujón que hizo a Hisoka chocar su pequeño cuerpo contra la pared de la habitación.

La primera vez que alguien lo había tomado del cuello y lo había presionado con intensiones de matarlo si no lo obedecía… había sido Yeremi. Tal y como su primer beso, su primera caricia, aquello se había transformado en la primera vez que alguien lo hacía llorar de miedo, lo hacía quedarse en casa y no disfrutar de la vida afuera porque no confiaba en nadie más que en el niñero. Pateaba sus piernas cuando consideraba que estaba molestándolo, apretaba sus muñecas si lo sostenía por algún motivo, le gritaba con rabia cuando no entendía y lo empujaba lejos de él cuando sentía que tenía suficiente de Hisoka por hoy. Aún así, tontamente, su corazón no se partía. No quería entender que ese hombre era distinto al del que se había enamorado, no quería, no debía, tenía miedo de comprenderlo. No quería morirse de amor. Así que siempre lo perdonaba, por cada golpe comprendía que quizás realmente estuviera haciendo algo mal, que debía aprender así a dejar de molestarlo. Con sus doce años temía incluso acercarse a él y acariciarlo, sostener su rostro entre sus manos y pedirle por favor que le diera un beso… una caricia… algo que lo ayudara a respirar con menos dificultad. Temía que lo apartara, que lo alejara y se riera de su ridículo miedo. A veces sentía como si un demonio se hubiera apoderado del el cuerpo de Yeremi, pues su interior siempre le decía que lo amaba pero su exterior le daba terror.

Unos meses más tarde Marius Russell Deliverance había fallecido a sus 45 años de edad. La razón de su muerte había sido diagnosticada como homicidio doloso; mas sin embargo el culpable de dicha aberración nunca fue encontrado. Ese mismo año y después de la muerte de Marius, Yeremi se desvinculó de la familia RD y partió sin siquiera despedirse hacia ninguna parte.

Los dieciséis años de Hisoka no lo ayudaron a actuar adultamente y olvidar el dolor para ser objetivo. No, en absoluto. El tiempo corría y se veía siempre esperando, mirando la ventana por si él volvía. No le importaba nada, si quiera el hecho de que cuando alcanzara la mayoría de edad debería transformarse en el 17avo. Líder de la familia RD. Nada de eso tenía valor para él. Había perdido a los seres que más había amado en su vida, a Yeremi y a su papá.

La relación con Charlize, su madre, había ido empeorando conforme pasaba el tiempo. Hasta convertirse en alguien odiado para ella. Algo así como un hijo que en algún momento había adorado y ahora mismo si quiera quería reconocerlo como uno ante los demás. Después de una fuerte discusión entre ambos, Charlize decidió desvincularlo de la fortuna y la herencia de la familia. Más de tener el apellido RD, no tendría nada. Su madre furiosa y nerviosa que le ordenaba cosas que no le importaban en absoluto, el murmullo de la gente a su alrededor de ser un “hijo indeseable” para la importante nobleza del fuego, el hecho de que Yeremi jamás volvió a su vida… nada de ello ayudó. NADA.

Hisoka paso de ser el niño tierno y divertido de su infancia, para convertirse en alguien rencoroso, colérico y completamente fastidioso, enojado con la vida que le había quitado lo que más estimaba en el mundo y no dejaba de quitarle cosas, seguiría así hasta quitarle la vida también?. No le interesaba no poder siquiera entrar a su mansión, no le interesaba que su madre le ignorara, tampoco no tener de donde sacar la el dinero para sobrevivir; pues ya había encontrado un trabajo donde le pagaran bien y fuese mimado. Dedicó sus años a convertirse en alguien de la calle, tan bajo había caído? Un prostituto que tenía recuerdos de una vida perfecta y un gran primer amor. Un prostituto que alguna vez había sido un noble respetado y amado, con un padre excelente y una familia promesa. Una maldita puta que hoy en día guarda un irremediable rencor hacia aquel que alguna vez amó.

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                                                                                 Pero.. ¿quién es Yeremi?
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Reply  Message 2 of 3 on the subject 
From: Shounen Kait Sent: 27/11/2011 19:24
 

"P r u é b a m e  d i j o  e l  v e n e n o  ,  á m a m e  c o m o  o d i a n  l o s  a m a n t e s "




 Semhiazza 
Una de esas perturbadas noches brindadas a la labor, una de esas frescas noches, sin importancia, noche cualquiera. Una de esas noches… en pleno Noviembre, cuando comenzaba a llover allí por la madrugada. Una de esas noches fue… nuestro primer encuentro. Cabello largo, manos en los bolsillos y unos ojos tan lóbregos y sombríos como un mismísimo pozo ciego. Su sonrisa fue instantánea al verme, incluso pude notar un ligero brillo en sus pupilas. Nuestros ojos se cruzaron fugitivamente, se clavaron fríamente en cada una de nuestras miradas. Un baile sensorial, dócil e indestructible se apoderó de nosotros, de nuestras almas. Nos hizo bailar hasta perder la razón. Era un baile perverso, casi diabólico y atrapante, hipnotizante. Y ya no esperábamos que el labor se cumpliera, ya no esperábamos sacar provecho de nosotros mismos. Yo por su capital, él por mi cuerpo. No. Sobrevolamos, nos perdimos, nos hallamos, nos volvimos a mirar… y eso fue. Fue para siempre. Mi cuerpo habló por mí, su cuerpo habló por él. No necesitamos dejarnos oír la voz, más que susurros de suspiros crápulas en deseos hondos e inhibidos. Jamás había encontrado hombre que agasajara así, sus manos deambulaban por doquier, palpaban en todas partes como si supieran donde pero no comprendieran el cuándo ni cómo. Su cabello se enredaba conmigo a cada segundo, me mantenía allí, en la cama, bajo su pecho amenazante y desnudo. Y no se terminaba, soñaba incluso con tenerlo para siempre, mío para siempre. Mientras los jadeos parecían no tener fin. La noche se había convertido por si sola en una atractiva confusión en vela, llena de arrumacos y aventuras.

Amante, esa noche fuimos amantes. Y te fuiste, así como habías llegado, fugazmente. Te esfumaste. Esa noche no podría recordarla más que con una sonrisa entretenida en el rostro, y es así como cada tanto vuelves. Vuelves para verme, para repetir el baile y volver a partir. Hasta el día que vuelvas para quedarte. Amante mio.
 
Hisoka Russel Delivelance


 
 
 

Reply  Message 3 of 3 on the subject 
From: MaryChain Sent: 03/01/2012 19:15


 
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