Pochoclo en Argentina 
EL PORORO O POCHOCLO O POPCORN ...
(Del maíz sagrado al snack más popular)
El pochoclo, también conocido como popcorn, palomitas de maíz, rositas de maíz o canguil, es mucho más que un simple snack: su historia se remonta a las civilizaciones originarias de América y atraviesa miles de años de cultura y tradición. Mucho antes de la llegada de los europeos, los pueblos indígenas de Mesoamérica y la región andina ya conocían una variedad especial de maíz que, al calentarse, estallaba y se transformaba en un alimento liviano y sabroso.
Restos arqueológicos hallados en México y Perú demuestran que el consumo de maíz reventado existía hace más de cinco mil años. Para estas culturas ancestrales, el pochoclo no era únicamente un alimento cotidiano, sino que también poseía un significado simbólico y ritual. Se utilizaba en ceremonias religiosas, ofrendas a los dioses y como elemento decorativo en collares y tocados, ya que el estallido del grano era interpretado como un símbolo de vida, cambio y transformación.
Con la llegada de los conquistadores españoles, el maíz se difundió hacia Europa, aunque el pochoclo tardó varios siglos en consolidarse fuera del continente americano. Recién en el siglo XIX, en Estados Unidos, comenzó a ganar popularidad gracias a la invención de máquinas portátiles que permitían prepararlo y venderlo en ferias, circos y en la vía pública.
Su consagración definitiva se produjo en el siglo XX, cuando quedó estrechamente vinculado al cine. Durante la Gran Depresión, muchas familias encontraron en las salas cinematográficas una forma accesible de entretenimiento, y el pochoclo se convirtió en un alimento económico y rendidor. En 1931, una mujer llamada Julia Branden tuvo la idea de venderlo dentro del hall del Linwood Theater, en Kansas City. El éxito fue inmediato y la iniciativa se replicó rápidamente en cines de todo el país, sellando para siempre la unión entre el cine y el pochoclo.
Hoy, este alimento recibe distintos nombres en Hispanoamérica: palomitas de maíz en México y América Central, cabritas en Chile, pororó en Paraguay, canchita en Perú, entre muchos otros. Dulce o salado, casero o industrial, el pochoclo es uno de los snacks más consumidos del mundo y mantiene viva una tradición ancestral que combina historia, cultura y sabor en cada grano que estalla. Como dato curioso, el Día Mundial del Pochoclo se celebra cada 19 de enero.
Informe de Juan Oscar Wayar
|