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General: Masones Guadalupes
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De: Kadyr  (Mensaje original) Enviado: 08/01/2024 03:12
Los Masones Guadalupes, el Movimiento que derrocó al Imperio Español y al Imperio Vaticano
La Búsqueda del Santo Grial Masónico    Cuando los francmasones se ponen en camino para la búsqueda de su    particular Santo Grial masónico, experimentan el deseo de partir de    algo en lo que puedan convenir todos, incluso los “no masones”. Ahora    bien: esta unidad inicial no puede encontrarse en el simplemente estar    informado de masonería, porque las palabras confunden y ocultan la    concordia secreta y real, y sucede, sobre todo, en la misma esencia    masónica, que teorías que parecen contrarias ente ellas llevan a    consecuencia a una deformación en la opinión pública de lo que es en    realidad la masonería. De esta manera, en la acción masónica, tanto el    idealista masón, como el materialista profano infiltrado en logias que    niega la existencia del alma humana, jamás llegarán a un punto de    encuentro. El que quiera, conocer la realidad masónica nunca deberá    confundir estar simplemente informado con estar formado como masón.    Los Templos Masónicos responden a todo tipo de requerimientos    necesarios para lograr el grado de desarrollo que es posible conseguir    en el presente a fin de alcanzar ese estado espiritual ideal. Por    nuestra condición de simples seres humanos sólo podemos esperar hacer    en el tiempo que dura la vida lo que corresponde a nuestra capacidad    genética, y son pocos los que se acercan algo a esos límites, lo que    no puede ser tomado como excusa para eludir esfuerzos de forma    deliberada. Así, la función principal de cualquier Templo es    proporcionar unas condiciones ambientales que nos ayudan en nuestros    ejercicios espirituales para evolucionar hacia un estado de perfección    humana. Incluso el más ligero avance en el camino que conduce a ese    objetivo es útil a la humanidad en general y en particular. Todos los    avances tienen su origen en intenciones, y si cualquier Templo    Masónico logra infundir en los masones la inclinación a conseguir la    perfección, habrá realizado una importante aportación al Cosmos. Las    Logias masónicas con frecuencia han sido llamadas en inglés "temples    of learning" (templos del aprendizaje), un título honorable y muy    adecuado. La prueba decisiva es determinar si las prácticas que se    llevan a cabo en el Templo Masónico ayudan realmente a los humanos a    convertirse en unos seres mejores o no. ¿Llegan realmente hasta la    raíz de las cosas y favorecen el desarrollo de las posibles virtudes a    la vez que impiden el desarrollo de los defectos? Tal efecto habrían    de tener, y si no lo tienen, entonces hay algo que falla, bien la    metodología es inadecuada para las almas interesadas, o éstas no son    capaces de responder adecuadamente a ella. En cualquiera de los dos    casos hay una incompatibilidad, pues sobre todo ha de existir una    afinidad mutua entre los masones y la metodología iniciática utilizada    con ellos. Resultaría inútil y contraproducente forzar la unión de    unas almas inmortales con unos sistemas inadecuados para las mismas.    En Masonería fue encontrado un sistema espiritual que es tan amplio,    suave y moderado que reporta beneficios a la mayor cantidad de    gente. Aunque hay mucho sitio en este mundo para tales sistemas,    generalmente los más importantes son los sistemas selectivos y    altamente especializados que han producido un gran efecto en una    cantidad mínima de humanos. Así pues es indispensable que haya una    correspondencia adecuada entre las almas y los sistemas para que las    prácticas realizadas en el Templo resulten efectivas. Hoy existe tal    variedad de masonerías en este mundo que prácticamente cualquier    temperamento humano puede encontrar satisfacción, y sólo es necesario    que el individuo realice una selección para decidir qué Rito Masónico    va a profesar, si es que desea profesar el Rito York o el Escocés.    Cuando se trata de los tipos de Templos Masónicos esotéricos, mucho    más exclusivos, el asunto va complicándose, dado que el esoterismo    masónico interesa fundamentalmente a una pequeña minoría de seres    humanos, y su disponibilidad queda reducida a un mínimo. Además el    número de miembros suele estar condicionado por la necesidad de poseer    unas características muy definidas. A los Templos masónicos esotéricos    en general sólo pertenecen unos cuantos tipos de seres humanos    altamente especializados. La mayoría de los ritos masónicos están    abiertos a todo el que desee incrementar amigos, en cambio los    establecimientos masónicos esotéricos son departamentos cerrados para    todos, con la excepción de unos cuantos, que no sólo creen en los    principios fundamentales y se sienten comprometidos sino que también    están deseosos y son capaces de participar en aquellas prácticas que    se recomienden o adopten. La mayoría pasan por un período de prueba en    el que son adoctrinados y reciben cierta preparación. Los aprendices    masones deberán hacerlo antes de entrar en contacto con el "círculo    interno" de los miembros iniciados que realmente dirigen todas las    sesiones regulares, en las que se llevan a cabo actividades conectadas    con cada tipo de Templo. Muchos están a su vez clasificados en    distintos "grados" que se supone han de estar relacionados con la    situación espiritual de los individuos, aunque suele ser más bien una    presunción que una realidad. En resumen, tenemos pruebas que muestran    que cuanto más abierto es un sistema espiritual en lo relativo al    número de sus miembros, tanto más lento y menos especializado resulta.    Eso puede no ser malo, en vista de las habilidades del masón, pero    realmente define la diferencia que existe entre las realidades y da    ciertas directrices a la hora de escoger el camino que uno ha de    seguir en la vida. Por ejemplo, es muy importante valorar la capacidad    del individuo y relacionarla con las exigencias de cualquier sistema    individual, y la auto-selección pocas veces tiene el grado de    precisión que desearíamos. Ésa es la razón por la cual todo el que    aspire a convertirse en miembro de un Templo masónico esotérico    debería pasar unas pruebas de idoneidad efectuadas por un comité de    control. No es más de lo que cabría esperar si se buscara un empleo    normal y ninguna persona razonable esperaría conseguir un trabajo de    responsabilidad sin que le hicieran una entrevista de estas    características. Además, sería muy injusto contratar a alguien para un    trabajo si él o ella no estuvieran capacitados para realizarlo, aunque    sólo fuera por los futuros empleados. ¿Por qué entonces hay que    admitir a un ser humano para que acompañe a otros que están    especializándose en ciertas actividades espirituales de determinada    clase sin haber investigado suficientemente a fin de descubrir las    incompatibilidades existentes? Eso no sería justo para ninguna de las    dos partes. Sin embargo, los Templos masónicos universales son    fundamentalmente unas organizaciones centrales donde se desarrollan    las actividades humanas, y como tales son en un principio similares a    otro tipo de entidades ocupacionales, incluidas las empresas    ordinarias. Veamos el parecido. Ambos están integrados por un conjunto    de seres humanos que se muestran interesados en asociarse para la    consecución de unos supuestos beneficios que puedan ser compartidos    por todos los implicados. Ambos tienen un local físico apropiado para    la promoción y promulgación del resultado final al que aspiran, y    disponen de todas las instalaciones posibles para la consecución de    ese objetivo. Aquí se incluyen equipos de personas especialmente    preparadas para conseguir unos resultados satisfactorios por cualquier    medio, preferiblemente a través de unos medios éticos. Finalmente,    ambos equipos deben ser totalmente conscientes de sus acciones, de la    responsabilidad que tienen los unos para con los otros, y del objetivo    común. Además de cumplir las normas morales ordinarias con los seres    humanos que están fuera de su esfera de intereses. Por tanto, estar    dotado para llevar una empresa es una cualidad útil cuando se trata de    organizar y dirigir los Templos de la tierra. Hay tantas necesidades    que sólo pueden satisfacer aquellas personas que son prácticas y    tienen los pies en la tierra. Las almas puramente espirituales tienden    excesivamente a descuidar y pasar por alto las cosas necesarias para    el funcionamiento de una asociación ordinaria de seres humanos. Cosas    como el alquiler, la luz y otros pagos, o incluso aquellas cosas que    se necesitan en cualquier reunión ordinaria. Alguien tiene que    organizarlo para que todo esté coordinado, y para ello se necesita lo    que podría llamarse una cierta habilidad para los negocios. Los que    hayan reflexionado sobre la difusión del cristianismo en los primeros    tiempos y se hayan preguntado cómo fue posible, tal vez acierten si en    lugar de atribuirlo tanto al poder de predicación de los Apóstoles,    piensan algo más en aquellas personas que se hicieron cargo de sus    gastos, les ofrecieron su hospitalidad genecompás mente, organizaron los    itinerarios que habían de seguir, y les dieron todo el apoyo sin el    cual no habría sido posible cumplir ni una sola misión. En los    primeros tiempos de la Iglesia eran los obispos (o inspectores)    quienes tenían la función de viajar para asegurar que las diversas    congregaciones estaban más o menos de acuerdo con las doctrinas que se    enseñaban y constituían las creencias comunes. Posteriormente, sin    embargo, se instituyó el cargo de cardenal para asegurar que la    Iglesia tuviera suficientes fondos y poder político a fin de que su    influencia se dejara sentir en todo el mundo. Originariamente, los    cardenales no eran sacerdotes sino unos hombres ricos y poderosos que    también protegían las artes y que contribuyeron de forma muy valiosa    al desarrollo de la cultura y a la expansión socioeconómica. Ocupaban    un puesto más importante que los obispos y todavía controlan la    sección católica de la Iglesia, aunque ahora es obligatoria su    ordenación. Aunque no es conveniente que en los círculos esotéricos    muchos individuos ocupen puestos de mucho poder, este ejemplo ilustra    hasta qué punto es necesario que ciertos individuos dotados para los    negocios manejen las empresas esotéricas. La mayoría de los grupos    esotéricos de la actualidad son realmente agrupaciones muy pequeñas de    personas que se reúnen en torno a un personaje central que posee el    carisma necesario para producir tal efecto, Aunque esto puede producir    buenos resultados y de hecho los produce a menudo, pero dichos grupos    frecuentemente no fracasan y pero se terminan con la muerte de los    miembros, la deshonra, la deserción o cualquier otro tipo de percance    que acabe quitando del medio al fundador que hizo las veces de núcleo.    Ningún asunto de naturaleza espiritual que dependa exclusivamente de    una persona durará mucho tiempo, una vez desaparecida ésta. Sólo unos    lazos espirituales muy fuertes servirán para mantener reunidos a los    humanos durante un tiempo superior a la duración de una vida normal.    Ésa es la razón por la cual los vínculos basados en unos lazos de tipo    étnico o familiar, o toda clase de creencias basadas en la sangre, han    pervivido más tiempo. El Cristianismo puede incluirse dentro de esta    categoría por ser una doctrina en la que la "salvación está basada en    la Sangre", aunque su significación haya sido muy distorsionada y    mitificada. Una gran parte del antiguo esoterismo pagano se limitaba,    y todavía se limita, a las tradiciones de las familias y los clanes, y    había leyendas vinculadas a unos lazos de sangre específicos que se    piensa que procedían de una fuente muy superior existente en la    antigüedad. Con independencia de la envoltura externa, tuvo que haber    un núcleo central de poder que atrajo a las personas y las hizo    reunirse y mantener una relación comunitaria. En el caso de los seres    humanos, este poder con frecuencia está basado en el sexo, el dinero,    la raza, la clase o la mutua supervivencia. Bien las amenazas externas    los obligan a mantenerse unidos para defenderse de una amenaza común    (como una guerra contra su especie) o existe una energía central    interna que los mantiene unidos, al igual que el sol mantiene a los    planetas en órbita. A veces puede darse una combinación de ambos    factores, pero el principio nuclear se aplica en todos los casos. ¿Qué    es lo que mantiene unidos a todos los seres humanos como si fueran un    cuerpo, una mente y un alma en funcionamiento que abarca todo lo que    pensamos como si de una inteligencia individual se tratara? Puede    haber una multiplicidad de fuerzas totalmente diferentes coordinadas    para producir este fenómeno, pero el factor centralizador es la    intención activa de ser, o lo que a veces se llama el "deseo de    vivir". Si ese deseo se debilita y pasa a estar por debajo de ciertos    límites, a causa de la edad, por ejemplo, o por una enfermedad, por la    desesperación o algún otro motivo, entonces el individuo muere    sencillamente y, al estar privado de su energía nuclear, el    conglomerado de átomos y unidades que constituían la persona pronto    empieza a disociarse, se descompone y se pudre. Si bien es cierto que    estos átomos y unidades experimentan un reciclaje y finalmente    reaparecen habiendo adoptado otras combinaciones, no podrán seguir    relacionados unos con otros cuando el Espíritu unificador los haya    abandonado. Eso también es cierto con relación a los esotéricos. Así    pues, para mantenerlos unidos es fundamental conservar su "deseo común    de vivir como si fueran uno". Ello sólo es posible si el elemento que    funciona como núcleo y eje es de naturaleza puramente espiritual. En    los Templos más antiguos la figura central solía ser el sacerdote o la    sacerdotisa, que eran una personificación de Dios y por ello se    vestían y actuaban de una forma determinada, lo cual era origen de    numecompás s complicaciones y errores, cuando intervenía la propia    personalidad del sacerdote o la sacerdotisa y cuando daban su propia    interpretación a cada pronunciamiento. En algunos Templos una imagen    artificial del concepto de Dios hacía las veces de foco, también podía    utilizarse una sencilla piedra natural que tuviera una forma y un    aspecto singulares. El sacerdote o la sacerdotisa eran considerados    entonces como los principales servidores de este Concepto. Esto    fracasaba cuando las personas no sabían diferenciar entre la Idea y su    imagen simbólica. Esto es el origen de la horrible idolatría de    tiempos posteriores. Los hebreos construyeron unos templos en los que    había un Sancta Sanctorum, que era el santuario donde pensaban que su    Dios invisible se concentraba en torno al Arca de la Alianza. En las    sinagogas de tiempos posteriores, esto se redujo a un armario en el    que se guardaban los Rollos de la Ley, y esa Ley era el propio Dios.    Es esencialmente lo mismo que ocurre en el Sagrario de la Iglesia    Cristiana, que es una pequeña caja fuerte en la que se almacenan los    vasos sagrados y el Sacramento, que se cree que es realmente el cuerpo    y la sangre de Cristo. Posteriormente, los miembros de las sectas    protestantes llegaron a ver a Dios como una presencia invisible que se    hacía evidente fundamentalmente a través de las predicaciones de la    palabra contenida en las Escrituras. Éstas ya no se guardaban bajo    llave sino que estaban a disposición de los miembros letrados, se    mostraban y hacían circular ampliamente. Finalmente, empezó a haber    minorías que creían que su Dios sólo se manifestaba en ellos mismos y    a través de ellos mismos. Todos estos ejemplos se basan en la misma    fórmula de constitución de un Templo. Según dicha fórmula un Espíritu    universal se manifiesta a la humanidad a causa de la atracción mutua    existente y proporciona un foco físico para tal fin a las    congregaciones humanas. Los Templos de todas las religiones están    basados en estos principios. Se puede decir que es totalmente cierto    que la religión del comunismo tiene su santuario central en la tumba    de Lenin y que sus leyes y escrituras son el Manifiesto y El Capital.    Los piadosos servicios religiosos de otros tiempos con maravillosos    efectos corales se han convertido en comités de trabajadores que    cantan la "Internacional", pero el comportamiento subyacente sigue    siendo el mismo. Traduzca el comportamiento básico de los seres    humanos utilizando cualquier término y siempre habrá paralelismos. En    el caso de los Templos esotéricos, la pregunta que normalmente surge    es ¿qué tipo de agrupaciones nucleares hay que adoptar a fin de lograr    la máxima adhesión mutua? O, ¿qué factor hará que un determinado grupo    de humanos pueda mantener una relación armónica y beneficiosa para    unos y otros durante el mayor tiempo posible? En primer lugar, este    factor ha de ser espiritual, en segundo lugar debe producirnos    satisfacción, y en tercer lugar debe contribuir a la realización de    nuestras ambiciones. Habría que añadir que tal núcleo debería    funcionar como un intercambiador de energía entre los reunidos, de    forma que todos ellos se interrelacionaran unos con otros a través del    mismo. Tiene que actuar como el sol alrededor del cual las personas    desfilan como los planetas, cada uno con su órbita y objetivo    particular y sin embargo formando juntos el mismo sistema, como partes    de un universo total. Por regla general, la expresión de este núcleo    central es una idea espiritual positiva que atrae a su alrededor    electrones negativos, que son en realidad las necesidades de los seres    humanos que buscan satisfacción. Es un caso sencillo de + uno como    compensación a — uno. Dado que los humanos tienen en sí mismos algo en    exceso y algo en defecto, si es posible hacer que entren    cuidadosamente en contacto unos con otros gracias a un símbolo    central, esto hará que lleguen a estar en mutua armonía de forma que    mejorará la relación. Dicho de otro modo, sí alguien con un genio vivo    y una tendencia a emitir juicios precipitados entrara en contacto con    una persona que tiene mucha paciencia y tranquilidad y que medita sus    decisiones, a través de cierto medio espiritual que ambos consideraran    muy válido, entonces el precipitado se moderaría y sería más cauto, en    tanto que el otro pasaría a ser más rápido y decidido. Éste es un    ejemplo ideal de la posible conversión de los fallos de una persona en    las virtudes de la otra. Depende enteramente de que se adopten los    medios idóneos para el desarrollo de la relación mutua, y ése es el    motivo por el cual es tan importante la evaluación del temperamento de    todos los miembros de un Templo esotérico antes de su admisión, con el    fin de que haya un equilibrio. Tal vez algún día se cree un computador    que determine la "compatibilidad de caracteres" y pueda ser utilizado    para tal fin, algo parecido a los computadores que se utilizan en las    agencias matrimoniales para hallar el modelo ideal. No es fácil    determinar si este procedimiento sustituirá algún día al método    astrológico que durante muchos siglos se ha utilizado con bastante    éxito para emparejar a los seres humanos. Es extremadamente importante    seleccionar y escoger un símbolo que actúe como núcleo central y que    represente el tipo especial de Espíritu que se desea encontrar en    cualquier Templo en concreto. Es de vital importancia. Por ejemplo, la    Escuadra y los Compases Masónicos que representan la relación del    hombre con Dios a través de la profesión que uno tiene o del trabajo    que uno realiza en este mundo, son símbolos que están muy extendidos    por todo el mundo y se comprenden con facilidad. Es un claro    llamamiento a aquellos artesanos buenos y cuidadosos para que trabajen    con el mayor esmero posible a fin de que haya una buena relación entre    Dios y el hombre. Es como si los hombres estuvieran construyendo algún    edificio terreno, lo cual exige mucha dedicación y precisión. La    creación de semejante estructura espiritual implica la existencia de    unos sentimientos de fraternidad y lealtad entre los hombres. Su    contraseña es "Obra". Generalmente lo que representa es la Gran Obra o    magnum opus. Mediante la simbología utilizada, consistente en    herramientas y sistemas de Trabajo, tienen presentes las cualidades y    el carácter que han de esforzarse por tener a fin de llegar a ser unos    constructores mejores de un Templo apto para que Dios more en él, es    decir, para ellos mismos, y para mejorar el mundo en que viven. Todos    los valores éticos y culturales necesarios para mejorar las versiones    existentes de la especie humana. Esto debe animar a los iniciados en    la Masonería. En el caso del simbolismo  Masónica , su implicación    inmediata es el cuaternio para la búsqueda cósmica y la Compás  para el    secreto espiritual. La búsqueda secreta de la propia alma y del    Espíritu, que han de emprender los humanos. Dado que la compás  es la    flor especial de Venus, la diosa del amor sexual y sensual, lo que se    indica es que la vida humana ha de concentrarse en posibilitar la    búsqueda de la Perfección. De todas formas una relación tan íntima es    algo que es mejor mantener en secreto y no revelar a aquellos que    probablemente lo malearían o emplearían mal. El tipo correcto de escuadra     empleado con esta idea de Dios ha de ser una rueda solar o cósmica par    indicar la interunión del tiempo, el espacio y los acontecimientos,    más todas las variantes de nuestra Creación. La utilización de una    escuadra  alargada como la cristiana representa la valencia Cristiana de su    significado y la existencia de una faceta "subcompás " de la fe, lo cual    habrá de ser místicamente interpretado por los iniciados en tales    círculos. Esto se representa con los pétalos de una compás  y sus    atribuciones numéricas. Subraya en concreto que el Amor en su sentido    más profundo y auténtico es efectivamente la fuerza que hace que el    mundo gire, porque la compás  roja que lo representa puede ser    considerada como el eje del círculo de nuestro globo que está dividido    en cuatro. El color rojo de la compás  significa la Sangre Bendita que    está detrás de nuestro ser. Sin embargo, a veces se expresa mediante    unos pétalos rojos que representan la sangre alternando con unos    blancos que representan el semen, reflejando de este modo los    elementos productores de nuestra existencia. Desde un punto de vista    Cristiano el símbolo podría ser la expresión del mandato principal de    su fundador: "Amaos los unos a los otros". El símbolo del Árbol de la    Vida se utiliza para resumir y centralizar la ideología esotérica.    Tiene un significado especial para aquellos con mentalidad matemática,    que tienden a ver todo en términos de valores exactos y a través de    exposiciones precisas de razonamientos lógicos y de aproximaciones    graduales. Existe una significación espiritual muy especial detrás de    cada punto del plano del Árbol, aunque el conjunto de sus atractivos    es intelectual más que emocional. Su sorprendente multiplicidad de    significados es un gran estímulo para provocar pensamientos y    especulaciones encaminadas a abordar desde dentro el Enigma Eterno.    Sus singulares combinaciones de Esferas y Caminos cubren el Cosmos    desde un extremo al otro con una línea prácticamente ilimitada de    preguntas. Proporciona un campo sobre el que realizar investigaciones    durante muchas vidas, además de los procedimientos para la búsqueda de    la respuesta última, si es que existe. Una gran ventaja de este Árbol    es que nunca resultará aburrido para aquellos que se dedican a    descubrir las verdades que se esconden en los enigmas cósmicos. Todo    aquel para quien la vida es un constante reto al ingenio humano,    descubrirá que el plano del Árbol es un eterno rompecabezas. Cuando    parece haber dado con una solución, surgirá otro problema a partir de    esa solución. Los eruditos llevan muchos años trabajando en los    interrogantes del Árbol y todavía no han logrado unos resultados    definitivos. Los que están centrados en este símbolo han escogido una    línea de pensamiento cuyo seguimiento habrá de durar toda la vida.    Aquellos que admiten como idea central el Sangreal, con la simbología    primitiva consistente en una Luz detrás de la Sangre, tratan de    descubrir la Divinidad que existe dentro de su propio ser y el de sus    compañeros utilizando todos los medios de que disponen los esotéricos    de occidente. Es decir, las almas nacidas dentro de la Tradición    Interna Occidental buscan su desarrollo espiritual a través de las    creencias y comportamientos que los llegan por sus propias líneas de    sangre en lugar de hacerlo mediante creencias pertenecientes a    sistemas espirituales que, siendo igualmente efectivos, les son    ajenos. Su símbolo particular resulta de la combinación de los    principales signos sagrados del misticismo occidental. Nuevamente    tenemos el cuaternio de la búsqueda rodeado del lazo de la verdad.    Todos los elementos auxiliares de la Caza Sagrada. La propia Escuadra  es    el Escudo, la punta de la Vara o del Bastón representa un arco y una    flecha, la punta de una lanza también podría ser una Espada o la punta    de una flecha, y finalmente el Vaso o Grial contiene la Sangre    Sagrada, que podrá ser administrada a quienes se la hayan ganado. Las    gotas de esa Sangre que descienden hasta introducirse en el Vaso    forman el dibujo del Árbol de la Vida, en tanto que el diseño del Vaso    tiene una base cuadrada que representa a la humanidad, y el cuenco    circular a Dios. La Cuerda tiene treinta y dos vueltas que son los    Caminos del Árbol. De hecho, todos los elementos esenciales de nuestro    linaje esotérico y nuestra fe en el futuro están expresados en el    Signo Sangreal. Deberá resultar particularmente atractivo para    aquellos que podrían ser llamados los "innovadores tradicionalistas",    o por aquellas almas que creen que aunque las costumbres antiguas    deben respetarse y conservarse en el espíritu, sólo podrán seguir    existiendo y sobrevivirán si van adaptándose constantemente a las    condiciones del mundo contemporáneo. El lema del Grial es "Trato de    servir", y las implicaciones de este dicho tan sencillo son realmente    profundas. Ciertamente estos cuatro ejemplos no son las únicas    centralizaciones del esoterismo occidental, pero sí son una buena    muestra de las mismas. Claramente indican que lo mejor que se puede    hacer si uno realmente desea seguir una filosofía o trabajar en un    Templo en este mundo, es averiguar qué símbolo nuclear parece    resultarle más atractivo, y luego avanzar partiendo de ahí. Si un    determinado tema parece adolecer de esa idea central, es mejor no    entrar en él, o bien abordarlo con idea de descubrir o crear este    concepto central. Merece la pena recordar que todo aquello que esté    basado en una personalidad totalmente humana no podrá pervivir mucho    más tiempo de lo que viva esta persona, a menos que se encuentre un    sustituto espiritual y se coloque como núcleo tan pronto como sea    posible. Los Cristianos no pueden poner a su líder como única    excepción, porque han personalizado el poder que predicó como imagen    de todos los ideales espirituales que representó mientras habitó en la    tierra con un cuerpo humano. Así pues, a la hora de crear la idea    central no se han basado tanto en la personalidad de Jesús como en el    Espíritu que motivó su misión. Si se pretende que el esoterismo dure    tanto tiempo como el Cristianismo lo aconsejable es seguir un camino    similar. Así pues, resumiendo lo expuesto en esta sección diremos que    la tendencia instintiva de los seres humanos a crear unos Templos en    los que tratar sobre la Divinidad es tan antigua como la propia    humanidad, y la única cuestión importante es hallar algo apropiado    para el tipo de alma implicada. Esto no habrá de resultar demasiado    difícil si admitimos que los Templos auténticos no son edificios    físicos sino un espacio libre en nuestra propia conciencia que hace    posible la existencia de una relación íntima entre uno mismo y un ser    espiritual. Las circunstancias externas como la localización física    son simplemente unas ayudas para crear tal situación. No obstante hay    unas reglas básicas sobre cómo hay que comportarse y unos códigos de    conducta que hay que observar a fin de lograr los mejores resultados    en el proceso que tiene lugar en el Templo, consistente en impulsar a    los seres humanos para que estén, aunque sólo sea una fracción, más    cerca de la meta de perfección. Por tanto analicemos desde un punto de    vista esotérico las razones por las que existen dichas reglas y    códigos.    
Alcoseri 




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