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Respuesta  Mensaje 1 de 1 en el tema 
De: мαяcelιииe  (Mensaje original) Enviado: 03/12/2013 08:29
 
 

 

Megara Vaionalli

Vampire Thrall // Aparenta una veintena de años //  

 

 

 

-  Historia y personalidad
Única hija de un vampiro de sangre pura y una media sangre, nació y creció en una tradicional familia bien posicionada.
La unión con sus padres era muy fuerte porque los tres estaban conectados por su poder psíquico, esto hizo de Megara introspectiva y reflexiva desde su infancia, y también le aseguró dificultades en la comunicación con desconocidos.
Ella no nació con el sello de servidumbre, cuando ella nació, los vampiros aun podían festejar cada día el sentirse verdaderamente libres. 
Junto a su madre fueron asignadas a una pareja de ancianos de cierta fama entre los humanos. El amo de Megara tenía ya sesenta años, pero no se encontraba terriblemente enfermo, a diferencia de su mujer él no requería de muchos de sus servicios más que de su compañía.  Con el tiempo ambos aprendieron a encontrar satisfacción en la presencia del otro a pesar de la desconfianza del principio y se hicieron grandes confidentes y compañeros. Poco a poco Megara se fue convirtiendo en una mujer pero para su amo sus años le pesaban, asi fue como en el tercer año de servidumbre de Megara, él murió. 
 
Dos años después de la muerte de su amo, su mujer también falleció, por lo que los sirvientes pasaron a derivarse a los hijos del matrimonio: Su madre fue enviada con la hija del matrimonio y Megara junto con Charles (El vampiro que servía a su amo con ella) fueron enviados con el hijo varón. Éste hombre era ya un humano adulto con un hijo único de veintiséis años. Megara fue dispuesta a servir al hijo y Charles al padre. 
A pesar de que siempre ella había estado secretamente enamorada de Charles, él siempre la vió como una amenaza, sin embargo al llegar a esta nueva mansión ambos se volvieron un equipo porque estaban solos ante esos nuevos humanos, quienes no parecían ser familiares de aquel hombre educado, amable y generoso.
Su nuevo amo, un humano psiquicamente enfermo, la obligaba a acompañarlo por las noches. Él hizo de ese ritual un acontecimiento casi cotidiano, sobre todo el último año de su servidumbre. Megara enfermaba del asco solo de recordar esas noches en las que era obligada a sufrir los ataques y aberraciones sexuales del humano. El sufrimiento con esos nuevos amos era casi constante: Azotes, latigazos, eran algunos de los castigos favoritos de esos humanos. Y a pesar de que el amor que comenzaron a crear con Charles era algo natural y sano, no era suficiente. Una noche en que su amo intento tocarla y someterla, ella uso sus propios dientes para arrancarle un brazo. Y fue golpeada, como nunca, hasta que perdió el conocimiento. 
Despertó días más tarde, atada a una mesa sintiendo su cuerpo roto. Ese día había sido marcada eternamente con dos finas lineas de tinta negra que rodeaban sus tobillos, intentando expresar que siempre estaría atada.
Después de sufrir los tormentos más desagradables, volvió a servir en la mansión, siempre con las manos atadas, y bajaron su alimentación al mínimo. Una noche en que intentaron volver a abusar de ella, Megara se permitió alejar su consciencia de su propio cuerpo, entonces escucho gritos, golpes y olió sangre, y regresó en si para ver a Charles junto a la puerta de la habitación destrozada, el amo joven degollado en el suelo y al amo mayor junto a ella, amenazandola con una pistola. Le obligó a Charles a arrodillarse ante el. Lo que sucedió después, Megara prefiere bloquearlo. Manos atadas, cuerpos desnudos, sangre cubriendola, Charles susurrándole "Mantente fuerte" y ella diciendole que lo amaba, el sonido de una motosierra y Charles, su amado Charles, descabezado frente a sus propios ojos, desmembrado, hecho añicos. 
Cuando el humano volvió a acercarse a ella, usó sus colmillos clavandoselos en la yugular, extrayendo toda su sangre y escupiendola: no quería alimentarse de "eso".
 
Después de dejar seco de sangre a ese hombre, pasó días en esa cámara intentando morir, con los cuerpos pudriendose, la sangre coagulandose, el aire intoxicandose... Pero los sirvientes la encontraron y al ver la situación la sostuvieron, alimentaron, lavaron y vistieron. Sus nuevos hermanos, los vampiros, cuidaron de ella. Y luego, sin más, escaparon en busca de la libertad que añoraban. 
Aun así, después de decadas de vagar tratando de encontrarse a si misma, Megara regresó a rodearse de humanos: fue capturada y entregada a un nuevo amo. 

Megara resulta educada y amable aunque extremadamente reservada, pero puede resultar distante o fría, sobre todo con desconocidos. Es silenciosa y hábil, piensa demasiado, no se deja guiar por sus instintos fácilmente excepto que despierten su ira y eso sucede en muy raras ocasiones. Aunque volvió a servirle a los humanos detesta ser tocada por estos, ya sea de forma normal o descuidada.  
Le gusta el silencio, no le resulta para nada incómodo como a muchas personas. Es cuidadosa, leal, siempre mantiene un tono de voz neutro aunque se le pueden escapar a veces respuestas sarcasticas o burlonas. Ya no esta de acuerdo en servir ciegamente, no permitirá ser sometida salvo que este de acuerdo con ello, y no fingirá sus emociones para complacer a los demás. No miente y normalmente dice sus pensamientos sin filtros.
Tiene una elegancia natural, se envuelve en movimientos lentos y aun así ágiles.

A pesar de sus vivencias, no odia a los humanos: los respeta y acepta, pero prefiere mantenerse a cierta distancia de ellos. Sin embargo, es una gran compañera como sirviente.
A pesar de todo esto, una Megara enojada puede resultar despiadada si pierde su eje. Normalmente tiene mucho autocontrol, tanto de sus emociones como de su sed, pero en un estado de desequilibrio puede actuar imprevisiblemente y con más rudeza de lo que puede imaginarse. Su interior es mucho más oscuro de lo que cualquiera pensaría.
No le gusta hablar de su pasado ni su vida privada, y aunque dirá sus opiniones personales si se las piden, no se explayará sobre su vida o su mundo interior con nadie.
 
 
- Elementos:
+ Psíquico
+Luz
 
- Ataques/Habilidades:
1º ataque: Es capaz de "palpar" el interior de las personas, ya sea sus pensamientos o emociones. Normalmente es más común que perciba sus sentimientos o estados de animo, ya que para ver sus pensamientos deben ser muy fuertes y ella estar muy concentrada y con la energía suficiente. Mientras más relación tenga con la persona en cuestión, más fácil se le hace leerla.
2º ataque: Le permite curar, en el sentido más extenso de la palabra, ya sea heridas físicas o emocionales. Aunque funciona mucho más fácilmente con heridas físicas, también es capaz, por ejemplo, de alivianar el sufrimiento de una persona si es muy fuerte o calmar su ira si está al límite, pero es solo temporal, como si le concediera un tiempo de reflexión para calmar sus males.
3º ataque: Su poder psiquico le permite "bloquear" los pensamientos, ya sean propios u ajenos, dejando la mente en blanco proyectando lo que ella desee como si fuera parte de la realidad, pero debe tener contacto directo a los ojos de la persona por más de quince segundos (Lo cual para un vampiro es mucho tiempo).
Especial: Es capaz de crear luz, normalmente utiliza sus manos como puente para no asustar a los humanos, pero en realidad la proyecta desde el interior de si misma por lo que puede envolver en luminiscencia cualquier parte de su cuerpo, objetos o una porción de espacio.
 
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