'Ortega Cano, la forja de un torero' es la biografía taurina y humana que ha trazado el escritor Ginés Parra del diestro de Cartagena, un torero que fue reconocido como gran figura de este arte antes de que su fama trascendiera de los ruedos por su matrimonio con la desaparecida cantante Rocío Jurado.
El libro de Ginés Parra, editado por Guadalturia, se ocupa de esos años previos a su actual fama mediática, está prologado por el diplomático Inocencio Arias, y ha sido presentado en el Hotel Colón de Sevilla.
La biografía, resultado de una estrecha convivencia del autor con el torero en su finca Yerbabuena de la localidad sevillana de Castiblanco de los Arroyos, describe, en palabras de su editorial, el maravilloso mundo del toro y los desconcertantes altibajos que sufren los artistas en su dura lucha por triunfar.
Ortega Cano ha afirmado que "lo que más me gusta de este libro es que el protagonista principal no soy yo. Son mi madre y mi padre en su lucha por sacar adelante una familia de cinco hijos". "Nosotros vivíamos en Cartagena y se puso la cosa muy complicada y decidieron marchar a Madrid de esos que tardaban dos días en llegar a Barcelona o Madrid. En realidad es la historia de tantos españoles, de tanta gente que tiró para adelante sin ningún medio", ha rememorado el diestro.
"Mi padre, que era muy aficionado, me llevó una vez a los toros en Las Ventas. Yo me quedé enamorado de todo lo que era el toreo, me quedé prendido y decidí que sería torero. En principio porque quería sacar a mi familia de la pobreza", ha subrayado el diestro.
Olvida el último percance
Se ha referido al último percance sufrido en su finca, del que se encuentra completamente restablecido, y ha relatado que fue una lesión bastante complicada, porque en su trayectoria ha tenido otras cornadas y golpes "pero como éste de la cabeza, ninguno".
Ha reconocido que no piensa en volver a esta actividad, aunque ha vuelto a ponerse delante de las becerras, porque considera que es lo mejor que puede hacer es "salir y olvidarme del percance", ya que "si tiene que pasar algo, pasará. Pero he prometido a mis hijos que no volveré a torear en público, ni de luces ni en festivales".
Por su parte, Ginés Parra ha narrado los pormenores en los que se fraguó la obra y ha contado que fue el propio Ortega Cano el que le preguntó si se atrevería a escribirlo. "Yo le leía las páginas y aquello continuaba. Él me decía que me había convertido en un ocupa, pero un ocupa al que hacía leer aquello a toda las visitas. Aquello me dio ilusión para continuar escribiendo. Lo dedico a sus hijos, que han hecho que mi tiempo allí se hiciera corto", ha asegurado.
Su obra subraya la "tenacidad de un hombre que ha superado un asedio de su destino haciéndole numerosas jugarretas y tremendos contratiempos que siempre ha superado". Parra ha señalado que el diestro es "ejemplo de un hombre desconocido en su gran dimensión". Asimismo, ha afirmado que Ortega Cano "probablemente sea uno de los toreros que con más derecho se ha ganado a pulso lo de figura del toreo, con sudor y lágrimas".