Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

Cuba Eterna
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
 BANDERA DE CUBA 
 MALECÓN Habanero 
 *BANDERA GAY 
 EL ORIGEN DEL ORGULLO GAY 
 ALAN TURING 
 HARVEY MILK 
 JUSTIN FASHANU FUTBOLISTA GAY 
 MATTHEW SHEPARD MÁRTIR GAY 
 OSCAR WILDE 
 REINALDO ARENAS 
 ORGULLO GAY 
 GAYS EN CUBA 
 LA UMAP EN CUBA 
 CUBA CURIOSIDADES 
 DESI ARNAZ 
 ANA DE ARMAS 
 ROSITA FORNÉS 
 HISTORIA-SALSA 
 CELIA CRUZ 
 GLORIA ESTEFAN 
 WILLY CHIRINO 
 LEONORA REGA 
 MORAIMA SECADA 
 MARTA STRADA 
 ELENA BURKE 
 LA LUPE 
 RECORDANDO LA LUPE 
 OLGA GUILLOT 
 FOTOS LA GUILLOT 
 REINAS DE CUBA 
 GEORGIA GÁLVEZ 
 LUISA MARIA GÜELL 
 RAQUEL OLMEDO 
 MEME SOLÍS 
 MEME EN MIAMI 
 FARAH MARIA 
 ERNESTO LECUONA 
 BOLA DE NIEVE 
 RITA MONTANER 
 BENNY MORÉ 
 MAGGIE CARLÉS 
 Generación sacrificada 
 José Lezama Lima y Virgilio Piñera 
 Caballero de Paris 
 SABIA USTED? 
 NUEVA YORK 
 ROCÍO JURADO 
 ELTON JOHN 
 STEVE GRAND 
 SUSY LEMAN 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
  Herramientas
 
General: ASUMIR LA IDENTIDAD SEXUAL EN LA ADULTEZ
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta  Mensaje 1 de 1 en el tema 
De: cubanet201  (Mensaje original) Enviado: 20/11/2022 16:15
 
Asumir la identidad sexual en la adultez
Cómo actuar cuando la orientación del deseo cambia
Para estos hombres y mujeres que revelan su orientación en la madurez, la salida del closet es un alivio que compensa tantos años de confusión, de negación y de angustia.
 
Dr Walter Ghedin
Y un día llegó con un nuevo amigo a comer, compañero del “gimnasio”, dijo. Otro día se quedó a dormir en su casa, otro día, ella, sospechando que algo pasaba, le revisó el teléfono y ahí se confirmó la sospecha: “mi marido es gay”.
 
En otro caso, una mujer, que fantaseaba con la idea de estar con una mujer, finalmente se animó, descubriendo nuevas experiencias sexoafectivas que nunca imaginó. Estas escenas aún ocurren en este siglo XXI cuando pareciera que el closet está entreabierto y solo basta un empujón para “patear” la puerta y abrirlo del todo.
 
Sin duda, la represión, el miedo, la creencia en que es solo un deseo pasajero, la imposibilidad de romper con las normativas sociales, la vergüenza de encarar a pareja, familia, amigos, etc. Para estos hombres y mujeres que revelan su orientación siendo adultos la salida del closet es un alivio que compensa tantos años de confusión, de negación y de angustia.
 
Sin lugar a duda, la apertura actual ayuda, y mucho, a patear la puerta del armario con menos incertidumbre, haciéndose cargo de la decisión tomada. Quizá en estas instancias la persona se pregunte qué es, tratando de definir esa nueva expresión de su sexualidad. ¿Homosexual, heteroflexible, bisexual? Las palabras se buscan para definir la línea del deseo y de la atracción, también para brindar al otro una “explicación” de lo nuevo que ocurre. La identidad sexual, que incluye la orientación, precisa de palabras para definir las ideas, las creencias, los gustos, las afinidades, la forma de expresión de esta, quizá para sentir que esa palabra (homo, hetero, bisexual, asexual, pansexual) nos define y representa.
 
Deseo y orientación
La orientación sexual no se elige, se construye con la subjetividad, como un aspecto central que orientará en un futuro las motivaciones amorosas y eróticas. La elección será la manera de llevarlo adelante, de visibilizarlo u ocultarlo, de guiar los modelos de conquista, los proyectos personales y vinculares, las diferentes maneras que tiene la sexualidad de intervenir en nuestra vida.
 
Por lo tanto, entendemos que el sexo es un determinante de “lo natural”, sin embargo, la sexualidad es diversa, nos comprende como seres humanos en toda su dimensión. La heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad, la pansexualidad, la asexualidad son distintas orientaciones del deseo y la atracción.
 
En las personas estas orientaciones suelen ser congruentes con sus deseos y sus elecciones de pareja, pero en otros casos, el deseo no condice con la orientación que se muestra, como ocurre cuando una persona quiere estar con alguien del mismo sexo y no se lo permite, es más, hasta puede reaccionar con conductas homofóbicas.
 
Quisiera aclarar que todos podemos tener deseos y fantasías homosexuales sin que esta orientación esté definida en la sexualidad personal. Estos deseos pueden aparecer en diferentes etapas de la vida, ser despertados por el contacto con el otro de mismo sexo, etc., hasta se puede concretar en un contacto sexual, pero en estos casos el deseo homosexual será transitorio e indica su versatilidad. No obstante, ese deseo puede convertirse en orientación, puede quedarse (en realidad estaba reprimido) y comienza a pulsar en el interior buscando algún modo de salida. Y la salida no es solo tener sexo, es también, y fundamentalmente, la posibilidad de un proyecto amoroso.
 
El deseo como parte de uno mismo
Cuando el deseo y la orientación homosexual aparece y se instala en el sentir de la persona, miles de imágenes aparecen en la mente: “¿qué hago?” “¿cómo hago para concretarlo’”, “¿lo comparto?”, “¿seré homosexual o bisexual?”, “¿cómo hago para vivir con esto?”. En algunas personas el deseo homosexual aparece en la adolescencia y se “aprende” a ocultarlo, con algún escarceo sexual ocasional, a veces marginal y con culpa. En otros hombres el deseo homosexual es cada vez más fuerte, no solo en lo sexual, sino en la aparición de afecto, amor, ganas de estar con ese otro ser que movilizó las estructuras defensivas hasta hacerlas caer. Y ahí viene el dilema, ese conflicto insomne que perturba y al mismo tiempo apura a una rápida resolución ¿Qué hago ahora con lo que siento?
 
¿Qué hacer?
Cuando el deseo y la orientación homosexual aparecen y se configuran como una verdad sin vueltas en un hombre o en una mujer en “apariencia” heterosexual, la salida del closet es la conducta más saludable. La congruencia entre el deseo, la orientación sexual y la proyección amorosa alinean las motivaciones de desarrollo y alimentan la estima.
 
Seguramente antes de decir, de poner en palabras la verdad, habrán ocurrido numerosos acercamientos al mismo sexo: contactos por las redes sociales, interés solapado por el “mundo gay”, concurrencia furtiva a algún boliche “de onda”, hasta que aparece la posibilidad de amar o de conectarse de una vez por todas con esa verdad oculta.
 
No se puede vivir en el medio, tironeado por dos deseos dispares, porque será uno el más débil (sostenido por las convenciones sociales y el miedo), el otro más fuerte (transgresor, desafiante, pero con una carga de verdad intrínseca). Será, parafraseando a la maravillosa nouvelle de Marguerite Yourcenar “un inútil combate”.
 
Walter Ghedin,  es médico psiquiatra y sexólogo
FUENTE: INFOBAE


Primer  Anterior  Sin respuesta  Siguiente   Último  

 
©2024 - Gabitos - Todos los derechos reservados